fbpx

Bastiones medievales

LA QUIMERA DE PEP.-

Escribe: José Luis Cuevas.-

gays

La pasada semana aparecieron (otra vez, lamentablemente) manifestaciones de discriminación en la ciudad por parte de un grupo, está de más que le diga quienes son; ya salió por todos lados la nota, y además, no vamos a utilizar estas democráticas y liberales líneas para hacer mención de estos. Un hecho muy penoso que pareciera una ventana en el tiempo… para hacia el siglo X o XII, en pleno oscurantismo. Ya olvídese usted si son de la vertiente católica o protestante; o si son los del medioevo o los contemporáneos. El odio no respeta de formas. Ahora sí que con el argumento de autoridad en la mano, como dice el gran George Orwell <<cambiar una ortodoxia por otra no supone necesariamente un avance>>, y sí.Sin embargo, y gracias al comercio, las propias cruzadas, las ratas, la peste se superó esta oscura etapa de la historia… Casi.Además…

Apenas la pasada semana conmemorábamos el natalicio de Gilberto Bosques Saldívar, funcionario mexicano que, reconociendo su condición humana más allá de la nacionalidad o la religión, ayudó en a través sus funciones diplomáticas a miles de personas a escapar de las atrocidades de la guerra. Eran españoles, judíos o republicanos pero ante todo, humanos.

Y es en este contexto que me acordé de Fernando Savater. Entre sus libros trata algunos conceptos sobre los cuales hace reflexiones bastante interesantes, uno de ellos es la libertad. Y creo que tiene razón, la propaganda constante de los grupos citadinos que hablamos refleja parte de las reflexiones del escritor vasco: qué miedo suele dar la libertad, pero sobre todo la libertad de los demás. No creo que sea necesario que llevemos siempre a nuestro lado a un médico, un maestro, un psicólogo o hasta un sacerdote para hacer la función de Pepe Grillo; y entonces renunciar a nuestra responsabilidad de decidir.Solo aquellos que se consideran incapaces de gobernarse se excusan bajo el argumento de los placeres tentadores especializados en la seducción; tanto que tienen que cobijarse con la plegaria omnipotente del líbranos del mal.

Ejemplos hay, de todos tamaños y en todo el mundo, no son exclusivos del segregar por las preferencias sexuales. Ahí tiene usted una cuestión que hemos arrastrado lamentablemente, el racismo; la pigmentocracia. O los regímenes totalitarios que han buscado, en su fin más recóndito, simplificar la compleja realidad humana bajo un Estado, que en su función de padre protector, prohíba las cosas “malas”. Matemáticamente: a mayor prohibición también mayor curiosidad.

Porque, como dice el maestro Savater, todo desemboca (o debería) en la tolerancia. Libertad y responsabilidad, obviamente a partir de la información.

Qué pena que en algunas calles de la ciudad todavía sea la edad media, y no por la penumbra en la noche, la falta de pavimentación o los olores fétidos sino por los miedos infantiloides.

En una democracia moderna debe darse una base única y sobre ella numerosas realidades plurales. La base única la forman las leyes…. la democracia tiene también unos contenidos de principio irrevocables: el respeto a las minorías, a la autonomía personal, a la dignidad y la existencia de cada individuo.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Powered by WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: