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Las falacias de Xicoténcatl

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

Eso que en el Sindicato (es un decir) Nacional de Trabajadores (es un decir) de la Educación (es un decir) llaman líder seccional, Xicoténcatl de la Cruz, salió del pasmo en el que se ha encontrado durante años, para dar su punto de vista, especializado, como no podía ser de otra manera en alguien tan comido por la soberbia, para opinar sobre la crisis en el sistema de pensiones de la Sección 38, punto de vista que en vez de contribuir a desactivar un posible, más que probable conflicto político social, vino a ser el baldazo de gasolina a un fuego que ya está esta amenazadoramente encendido.

Dijo el eminente actuario, que además es profesor, no de esos que dan clase ensuciándose de gis o de marcador de pintarrón, o que se entumen de tantas horas que pasan frente a la computadora haciendo teletrabajo en un sistema educativo pandémico que es culpable de que la actual, sea una generación perdida, dice Xicoténcatl que la crisis del sistema pensionario de la 38 se debe al crecimiento del personal en  situación de retiro, pues en el momento presente se necesitan seis trabajadores en activo para el sostenimiento de un extrabajador jubilado, cuando que la realidad del sistema educativo coahuilense es que apenas hay uno por uno… alguien que todavía da clases, o que tiene alguna labor asociada a la administración, por cada uno que se ha jubilado, y que espera recibir su pensión de aquí hasta la última quincena de su existencia. Esto es lo que el bueno de líder, Xicoténcatl, llama un abultamiento de la prestación.

En lo que es una aceptación de lo que jamás debería decirse, el prominente matemático dice que el sistema de pensiones de la Sección 38 sobrevive, así con esa palabra tan radical y tan emotiva, gracias a las aportaciones de cerca de 700 millones de pesos, que anualmente tiene que desembolsar el Gobierno del Estado de Coahuila para que a los extrabajadores no se les venga el Metro encima, perdón la cruel metáfora, pero a eso equivaldría que sus pensiones en determinado momento fueran suspendidas porque la administración estatal se viera incapacitada para continuar cubriendo un fondo de pensiones que en última instancia no es su responsabilidad.

O sí, es su responsabilidad porque en una de tantas modificaciones a la Ley del fondo de pensiones de los trabajadores de la educación, y previendo que este estaría en quiebra a la vuelta no de los años, sino de los meses, el congreso del estado aprobó que el gobierno estatal se convirtiera en algo así como patrón solidario de los trabajadores del sistema educativo coahuilense, en el cual se incluyeron en pésima hora, los de las Universidades Autónoma de Coahuila y Autónoma Agraria Antonio Narro. Pero esto solo a nivel de emergencia, porque en primera instancia el fondo de pensiones de la Sección 38 debió ser, al igual que todos los fondos pensionarios en el país, ser solvente y financieramente viable, algo que este en concreto dejó de ser hace un par de décadas, si no es que más tiempo.

La falacia con la que Xicoténcatl quiere enredar a quien sea que lo escuche, es que los trabajadores en activo, en número de uno a uno, seis a uno o un millón a uno, son quienes tienen que sostener a los profesores y trabajadores de la educación jubilados, no don líder, las pensiones no las tienen que pagar los activos, como tampoco la tiene que pagar el gobierno del estado con un dinero que no le pertenece, sino que es de todos los coahuilenses, de aquellos que pagan impuestos, sino de los propios trabajadores.

Se supone, o no se supone porque así ocurre,  que cada quincena les rebajan una parte de su salario para alimentar el fondo de pensiones, ese que a veces han manejado como cuentas individuales y otras como un pozo sin fondo que más parece agujero negro, siempre a conveniencia de líderes y administradores, ese dinero y no otro dinero, es el que debería cubrir los pagos por concepto de pensión, durante los años que sobreviva la persona, luego de dar su último gisazo y su último jalón de orejas a sus alumnos.

Pero entre que los profesores son malos, pésimos actuarios, salvo claro Xicoténcatl, que los diputados son pésimos matemáticos, entre que en este país siempre son improvisados los que toman las decisiones, los cálculos para garantizar el 100% del último ingreso del trabajador con lo que le descontaron, más los intereses que pudo generar por concepto de intereses, cuando mucho alcanza para un par de años, si no es que menos. ¿De dónde caranchos sacar el dinero para pagar las pensiones, muchas de ellas infladas de los profesores que se van jubilando?, ah pues fácil, alguien muy brillante, pero igualmente muy corrupto, tomó la decisión política de poner en marcha las llamadas “pensiones solidarias”, que no son otra cosa que… que el dinero que los trabajadores en activo aportan al fondo de pensiones, no se va a su cuenta individual, la que le permitiría retirarse, sino que se utiliza para cubrir las pensiones de los que ya están jubilados… de esta manera se ha sostenido mal que bien el fondo de pensiones de la Sección 38, y otros muchos fondos, durante un par de décadas.

Pero oh amarga sorpresa la que se llevan los trabajadores cuando se enteran de que en su fondo de pensiones no hay ni un peso, que lo que religiosamente le tumba la secretaría de Finanzas, se ha ido a cubrir las pensiones de quienes se jubilaron hace diez, veinte, treinta o más años. Uno pensaría que esto sería suficiente para que se armara una revuelta social, pero estamos en México, estamos en Coahuila, y ¿Cuál es la promesa o la esperanza?, pues que en el momento en el que el profesor o el trabajador se vaya, le darán el mismo trato que le dieron a él, pagarle pensión vitalicia, no importándole ni poco ni mucho de donde provenga el dinero. ¿Qué padrísimo, no?, gente que se dedicó toda la vida laboral a enseñar a los otros a pensar, a la hora de ellos pensar sobre su futuro, cierran los ojos y que me resuelva el gobierno.

Las cosas están así de momento, pero van para peor, porque si como ahorita se lamenta Xicoténcatl que hay un activo por cada jubilado y que el gobierno le entra con su cuerno para cubrir lo que falta, los citados 700 millones, imagínese lo que vendrá, cuando sean dos jubilados por cada activo, tres o cinco jubilados por cada activo, el gobierno tendrá que poner varios miles de millones de pesos al año para sostener a tanta gente con pensiones para las que no cotizaron lo que debían.

Bueno, eso suponiendo que en algún momento el gobierno del estado o la federación no pongan un hasta aquí. Se declare en quiebra pensiones y los deje a todos en ceros, o que imponga una pensión límite, digamos, de tres, cuatro salarios mínimos como tope, el que la quiera, y el que no… si no se trata de aventar cacayacas Xico, tú como líder, dizque, deberías estar planteando soluciones, en vez de estirar la manota a ver qué más te cae.

2 comentarios sobre “Las falacias de Xicoténcatl

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  1. Así es, que se aclare a dónde se fueron las aportaciones, y que se regresen, y castiguen a quienes las tomaron.

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