
Saltillo, Coah., 02 marzo 2026.- Una presunta estafa millonaria sacudió al sector empresarial de Saltillo, luego de que al menos 18 empresarios denunciaran haber sido engañados con la compra de relojes de lujo falsificados, en un esquema que habría dejado ganancias superiores a los 5 millones de pesos para sus responsables. De acuerdo con las investigaciones, la principal señalada es una mujer originaria de Ramos Arizpe, identificada como “Lily Marlene”, quien habría construido una red de confianza para colocar piezas apócrifas entre personas de alto poder adquisitivo.
Según las versiones recabadas por las autoridades, la mujer operaba en gimnasios exclusivos de la ciudad, donde se presentaba como una persona aficionada al ejercicio y socializaba con empresarios locales. Una vez ganada la confianza de sus víctimas, les ofrecía relojes de marcas de lujo bajo la promesa de que eran originales, cerrando posteriormente las ventas en encuentros fuera de los centros deportivos.
Cada afectado habría pagado alrededor de 300 mil pesos por pieza, convencido de que adquiría artículos auténticos. Sin embargo, al revisar los relojes con mayor detenimiento, descubrieron que se trataba de réplicas o “clones” sin valor comercial real, lo que detonó una serie de denuncias ante las autoridades estatales.
La Fiscalía General del Estado ya indaga el caso y, de acuerdo con la información difundida, la mujer no habría actuado sola. Las investigaciones apuntan a la participación de un cómplice con apellido extranjero, quien también formaría parte del esquema fraudulento. Hasta ahora, la Policía Investigadora ha logrado ubicar domicilios, vehículos y la identidad real de la sospechosa, mientras avanzan las indagatorias para dar con su paradero.
El caso vuelve a exhibir una realidad incómoda: la facilidad con la que redes de fraude logran infiltrarse en círculos empresariales y sociales aprovechando la apariencia, el contacto personal y la presunción de exclusividad. No se trata solo de una estafa patrimonial, sino de una operación calculada que usó espacios privados y relaciones de confianza como plataforma para delinquir.
Los empresarios afectados solicitaron mantener en reserva su identidad, tanto por seguridad como para evitar repercusiones personales. Mientras tanto, crece la expectativa sobre la actuación de las autoridades para ubicar a los responsables, judicializar el caso y, en la medida de lo posible, buscar mecanismos que permitan resarcir el daño económico provocado por este fraude de alto perfil.

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