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Los diccionarios en general, y los de Medicina en particular: un recuento aproximado de nuestras carencias

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Escribe: Dr. Guillermo Murillo-Godinez

(Tomado de Formación de Ciencias de la Salud)

En 1966, el traductor Alberto Folch Pi, dirigió la edición del Diccionario de Medicina inglés-español University (Diccionario Enci-clopédico University de Términos Médicos); las reimpresiones subsecuentes han aparecido en uno y cuatro tomos. En 1990, apareció la tercera edición del Diccionario Médico inglés-español, estando la coordinación editorial a cargo de Blanca E. Pineda A.
En 1999, se publicó el Stedman bilingüe. Diccionario de Ciencias Médicas inglés-español. En 2005, Humberto Andrés Pujals y García, en colaboración con Bernardo Antonio Villela X. y José M. Bermúdez, publicaron el Diccionario inglés-español de Términos Médicos y Dentales.
Sin duda, un complemento útil y necesario para los diccionarios en general, son aquellos denominados diccionarios de dudas. Como tales existen, en el español no específico de alguna ciencia, por ejemplo, el oficial de la Real Academia Española llamado panhispá-nico, el de Manuel Seco Reymundo y el Larou-sse . En Medicina, el ya clásico en éste aspec-to, es el de Fernando Navarro cuya primera edición apareció en el 2000 y, la segunda, edición «revisada, mejorada y muy ampliada», fue editada en 2005. Cabe mencionar que tanto el diccionario de la Real Academia Española (DRAE) mencionado al inicio del artículo, actualmente ya en su vigésima segunda edi-ción, como el panhispánico de dudas citado, tienen acceso libre y completo en internet, además de las correspondientes versiones impresas en varias presentaciones; el diccio-nario de la Real Academia Española (DRAE), también tiene versión en CD. Incluso, para ser más precisos dadas las posibilidades de error al traducir mencionadas anteriormente, en el idioma español en general y adaptados a nuestro medio local, existen los diccionarios de mexicanismos de la Academia Mexicana de la Lengua en ediciones completa y breve y el Diccionario de Mejicanismos (con j, como debiera escribirse, sin anacronismos).
– Diccionarios francés-español y alemán-español
J. Dalbin y J. A. Valtueña editaron el Diccionario Médico francés-español, junto con unas Nociones de gramática francesa para el médico, del segundo autor.
En 1944, J. González-Campo de Cos, editó un Diccionario Médico alemán-español. Dice el autor en el prólogo, que la obra resultó ser el producto de la reunión de unas 30,000 papeletas, elaboradas durante sus años de labor como traductor.
– Diccionarios médicos en inglés
En 1977, se publicó la decimotercera edición del Taber’s ® Cyclopedic Medical Dictionary. En 1996, se publicó la segunda edición del Merriam-Webster’s Medical Dictionary, con más de 57,000 entradas y más de 8,000 ilustraciones verbales. En 2006, se editó la vigésimo octava edición del Stedman’s Medical Dictionary, The best words in medicineTM, refiere su subtítulo, bajo la dirección editorial de Julie K. Stegman, con más de 107,000 entradas.

– Diccionarios de síntomas y síndromes
Ya en 1936, Gregorio Marañón y Posadillo (1887-1960), decía: «ha pasado a la hora de los síndromes o enfermedades como fin del diagnóstico; porque síndromes y enfermedades son, no el fin de la exploración, sino sólo etapas de acceso a lo que constituye la estación del término de la Clínica, que es la Etiología…Sólo cuando la etiología se nos escapa-y, por desgracia, esto ocurre con harta mayor frecuencia de lo que quisiéramos-, sólo entonces, nos contentamos con el rótulo clásico de la enfermedad o del síndrome, que lleva aparejado un tratamiento necesariamente sintomático y, por lo tanto, incompleto. Esta es la razón de la rápida decadencia, práctica-mente de la desaparición, de los libros de Diag-nóstico Diferencial, que tan en boga estuvieron hace unos cuantos años»; no obstante lo anterior, en 1967, se publicó la novena edición del French’s Index of Differential Diagnosis, editado por Arthur H. Douthwaite, «con 812 ilustraciones, 235 de ellas en color».

En 1997, se publicó la cuarta edición del Dictionary of Medical Syndromes, de los Magalini. En 2002, Alfonso Balcells Gorina, publicó la decimocuarta edición «aumentada, corregida y actualizada», de la primera edición publicada en 1943, del Manual de diagnóstico etiológico, de Marañón, ahora con el título principal de Diccionario clínico de síntomas y síndromes; existe también la obra en CD.
– Diccionarios de medicamentos
En nuestro medio existen tres diccio-narios de medicamentos, tanto en versión impresa como electrónica (CD e Internet):
Un antecedente de este tipo de diccio-narios lo constituyó el Índice Farmacológico de Prescripción. Actualmente, ya en su quincuagésima séptima edición, existe el que, curiosamente, se conoce más por las siglas de su editorial inicial (Panamericana de Libros de Medicina -PLM-), que por las siglas que serían propias de su nombre (Diccionario de Especialidades Farmacéuticas-DEF-).

El Vademécum Farmacéutico IPE ®, alcanzó en el 2011, su decimonovena edición. Por su parte, el P.R. Vademécum, en el 2011, llegó a su doceava edición.
Otros diccionarios y enciclopedias generales
Por quedar fuera de los alcances del objetivo principal del artículo, en éste apartado mencionaremos sólo algunas de las obras pertenecientes a ésta categoría. En la era moderna, el enciclopedismo se inició con la Encyclopédie de los franceses, en 1745; en México, el primer antecedente de éste tipo se encuentra en la Bibliotheca mexicana, de Juan José de Eguiara y Eguren, en 1755.
En el ámbito hispanoamericano, se considera al Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano de Literatura, Ciencias, Artes, etc., cuyo primer tomo de los 28 de que consta apareció en 1887, como el precursor de la magna Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana, la cual inició su publica-ción en 1908 y hasta 1999 constaba de 113 volúmenes; hasta 1991 constaba de 105,000 páginas y 165.2 millones de palabras.
También destacan el Diccionario Hispánico Universal, en 3 volúmenes, cuyo léxico tiene equivalencias en francés, inglés, alemán, italiano y portugués, publicado en 1981; que en la fecha de su publicación, registraba «43,250 voces más que el DRAE y otras voces que no figuran en las enciclopedias más extensas»; los dos primeros volúmenes fueron reimpresos en 1983 con el nombre de Diccionario Léxico Hispánico.
Un Diccionario Enciclopédico fue publicado en 4 volúmenes en 1967 . La Enci-clopedia Barsa «de consulta fácil», fue publi-cada en 1957 y en 1988 constaba de 16 tomos. La segunda edición, «corregida y aumentada» del Nuevo Diccionario Enciclopédico Gonzá-lez Porto, fue publicada en 1982, en 3 tomos.
El Diccionario Enciclopédico Quillet, se publicó inicialmente en 1960 en Argentina y, en 1966, constaba de 8 tomos; «como resultado de un proyecto ambicioso: un diccionario actual para el hombre del agitado siglo XX». El Diccionario Enciclopédico nuevo Espasa ilustrado en color, fue publicado en 2003 con 90,000 entradas «actualizadas» y más de 3,500 ilustraciones. El Diccionario Enciclopédico Baber, fue editado en 1991. Un Diccionario Enciclopédico ilustrado, fue editado en 1989. Según los editores, para el siglo que corre, se ha publicado el Diccionario Enciclopédico Rezza color para el siglo XXI, en 3 tomos y en versión de CD. También existe la Enciclopedia Hispánica, en versión impresa y en CD.
Para nuestras cuestiones nacionales, la Enciclopedia de México, en versión impresa y en CD, el Diccionario Enciclopédico de México, que tiene por título principal Milenios de México y cuya segunda edición es de 1999, en 3 tomos, el Diccionario de México, cuya tercera edición es de 2005 y, el tradicional Diccionario Porrúa de Historia, Biografía y Geografía de México, cuya primera edición apareció en 1964 y la sexta «corregida y aumentada», en 4 tomos, data de 1995, el cual, como decía Ángel María Garibay Kintana, el director de las dos primeras ediciones, en el proemio de la primera edición, «reúne hechos consumados. Personas que han muerto, acontecimientos que quedaron en su punto final» y, «si se incluyeron algunas personas vivas, fue en cuanto a determinada acción, que ya pasó y no podrá repetirse».Se han elaborado así mismo, diccionarios regionales, aunque no siempre con éxito, por ejemplo, la Universidad Autónoma de Querétaro y la Academia Queretana de Estudios Humanísticos pretendieron editar una Enciclopedia Temática del Estado de Queré-taro, «en 14 tomos generales y varios tomos especializados», sin embargo, desde 1995, sólo han editado el primer tomo; lo anterior, no sería llamativo ya que existe el antecedente, por citar un caso, de que al historiador Gabriel Agraz García de Alba el gobierno del Estado de Querétaro le encargó la investigación de una biografía sobre Josefa Ortiz Téllez Girón, la corregidora de Querétaro y, cuando el escritor tuvo hecho su trabajo, le dijeron que el gobierno no se lo podía editar, porque «no tenía dinero», motivo por el cual el historiador tuvo que editarlo (1992) con su presupuesto personal; el mismo Agraz inició la elaboración de la Enciclopedia de Jalisco (2 tomos publicados hasta 1992).

Roberto Adrián Morales y Sandra Mirella Martínez Chacón, editaron en 2000 la tercera edición del Diccionario Enciclopédico de Coahuila, cuya primera edición había aparecido en 1998. Con motivo del IV centenario de Mérida y Valladolid, patrocinada por el gobierno del Estado, en 1944 apareció la Enciclopedia Yucatanense, bajo la dirección de Carlos A. Echánove Trujillo, la cual se vende «en toda buena librería». En 1986 se hizo la cuarta publicación del Diccionario Enciclopédico de Tlaxcala (la primera publicación del mismo se había hecho en 1956).

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