
Saltillo, Coah., 27 de julio.- Sin medir el peligro, el conductor de este vehículo Chevrolet puso en riesgo a sus pequeños hijos a los que echó en la cajuela al lado de un tanque de gas recién cargado a toda su capacidad.
Un automovilista logró captar las caritas de los inocentes pequeñines quienes muestran una sonrisa de oreja a oreja por considerar gracioso viajar en la cajuela del carro de su padre.
La gráfica es más que elocuente.

Deja un comentario