¿Y a quién le importa la candidatura de Javier Guerrero?

GUERRERAS DE LEVA.-

Baile y Cochino.-

Por Horacio Cárdenas.-

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De todos es conocido el dicho aquel de que en la guerra, en el amor, pero sobre todo en la política, todo se vale. Sobre todo en esta última, ¿Qué importa si las leyes se oponen, si se logra el objetivo ansiado de hacerse del puesto codiciado, de conseguir el amor de su vida o conquistar el territorio ansiado?, ni la decencia, ni la legislación, ni la moral, mucho menos los consejos o las recomendaciones, por no hablar de la vilipendiada ética, se atraviesan en el camino del que se ha fijado con necia obstinación un objetivo.

En el proceso electoral que vive Coahuila desde hace ya su buen tiempo, los ciudadanos hemos tenido la oportunidad de presenciar de todo, cosas feas, cosas vergonzosas, actitudes que ponen en duda la rectitud de los partidos y la honestidad de los aspirantes, e incluso nos hace dudar de la cordura de más de uno que anda empecinado en ser él o ella, el candidato de su partido a los puestos de elección que se rifan en la elección del 5 de julio del año 2017.

Algunas de las cosas que hemos visto podrían ser calificadas como clasificación “C”, aptas solo para adultos, y de entre estos, para quienes no se sonrojen fácilmente. Eso de verse retratados con toda su horrorosidad en espectaculares repartidos por toda la geografía coahuileña, habla de la alta imagen que tienen ellos de sí mismos, sonrientes y en mangas de camisa, con una frasecita quieren movilizar al electorado a su favor, y ni siquiera a este todavía, porque todavía tienen que conseguir para sí la nominación de su partido, algo tanto o más difícil que salir triunfador en la elección general. ¿Qué creen que con decir que saben gobernar sin deuda, ya embaucaron a los electores, de veras creen que los coahuilenses se chupan el dedo?, ¿a ver quién es el guapo que promete que paga la deuda en un sexenio y le sobra para hacer de Coahuila el paraíso del norte?, allí ya estaríamos hablando de algo.

Ahora déjenos platicarle un caso de hasta donde pueden llegar los politiquillos con tal de figurar. Resulta que entre la comunidad, creciente y cada vez más veloz, de corredores de la región sureste del estado, se propagó el cuento de que iba a celebrarse una carrera, la enésima competencia de este año, con la salvedad de que esta no iba a ser en domingo en la mañana sino en miércoles por la tarde, y que iba a tener como atractivo, estar vinculada al día nacional de la lucha contra el cáncer de mama, para lo cual se invitaba a las mujeres deportistas a dejar los tenis en el closet, calzarse sus tacones más altos, y así aventarse su carrera.

No sabemos cuál sea o pretenda ser la correlación entre correr en tacones y el cáncer de seno, a lo mejor la caída y la fractura hace que visiten al médico y allí además de enyesarlas las examinen, o lo que usted guste y mande, el caso es que así estaba planteado, correr entaconadas para prevenir el cáncer, ya luego repartieron unos folletitos donde se explicaba la técnica para la autoexploración, y que sea esta la que conduzca a que en caso de detectar alguna anomalía, se acuda al médico. Todo razonablemente correcto hasta allí, después de todo, todas las instituciones del sector salud, del gobierno, educativas, hasta las empresas y organizaciones se sumaron a esta campaña, que después de todo ¿Qué les cuesta?, comprar unos metros de listón color rosa, recortarlos y prendérselos en la ropa a la gente, pero donde deja de estar correcto es donde una pretendida buena intención humana, se mezcla con una intención política, en este caso concreto, la de Javier Guerrero García en su pretensión de ser el candidato del Partido Revolucionario Institucional a la gubernatura del Estado de Coahuila.

La verdad de las cosas es que al evento de la citada carrera atlética en tacones, la enorme mayoría de las personas llegó engañada… bueno, dejémoslo en no informada de qué se trataba en realidad de un evento político, que no uno deportivo o siquiera de promoción de la salud. Varias, muchas de las corredoras que habían ido ataviadas para hacer lo que les gusta, correr, dijeron que “si hubiera sabido, no vengo”, porque una cosa es que les guste andar tundiendo el asfalto todo el día todos los días, y otra que tengan abierta preferencia por el PRI, y aun teniéndola, que su favorito en la contienda por la gubernatura sea Javier Guerrero. No fueron pocas las que se dieron a la fuga en cuanto se dieron color de que las estaban queriendo utilizar, no faltó la que dijo atemorizada, “yo me voy antes que alguien se de cuenta que estoy aquí”, y seguro que no lo decía por la carrera o por lo del cáncer, sino porque algún conocido le fuera a poner el dedo de que andaba en un evento de Javier Guerrero.

Y usted preguntará ¿bueno, y qué tal estuvo el evento?, pues entre que la mayoría eran acarreadas que no sabían a que iban y con quien iban, y que de esas muchas se chisparon a la primera oportunidad, cuentan testigos que ni siquiera se juntaban suficientes mujeres para hacer el moño rosa que era el objetivo simbólico del evento y que se ha asociado con la lucha contra este padecimiento. Allí con huecos y con suficiente distancia entre una y otra, medio que se armó la cosa, y ya. Ahora, que si lo que pregunta es ¿Cuántos prosélitos se agenció Javier Guerrero con su maniobra?, podríamos decir que la cifra tiende a cero, cero nuevas priístas y cero nuevas javieristas. Ah, las que ya simpatizaban con él, pues allí siguen pese a lo marrullero que se descubre el candidato y su equipo de pre pre pre campaña, y los priístas  de siempre, esos votan por quien el PRI les ordene que es el bueno, pero que alguien se haya convencido de, caray, que gran ser humano es Guerrero García, que se preocupa por la salud de las personas, y no solo en el día que se festeja, sino siempre, de estas ni una sola.

Qué si esto amerita una denuncia ante el Instituto Nacional Electoral, que si alguien se tomará la molestia de investigar si entra o no como acto anticipado de campaña, dudamos que salvo dar pena ajena, esto motive a nadie a nada, ni en lo político, ni en lo deportivo, ni en lo de prevención de la salud. Si todo el tiempo que pasamos escribiendo esto lo que nos estamos preguntando es ¿y a quien le importa la candidatura de Javier Guerrero a gobernador?, escribir sobre su grilla es una pérdida de tiempo.

Un comentario sobre “¿Y a quién le importa la candidatura de Javier Guerrero?

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  1. Pues sólo tú y las que tuvieron vergüenza o miedo a los moreiras. no sabían que era un evento de Javier Guerrero. Pues si a mi y a muchos cuahilnses nos interesa Javier Guerrero. Más que el mamarracho del defin de riquelme. Que lastima que tu periódico no tenga el valor de publicar lo que nuestros comentarios. Es la primera y última vez que me molesto en leerlos y mandar un comentsrio.

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