Por Alejandro Noé Barranco Villanueva.-

Las elecciones en Coahuila marcan una realidad: Existe total desconfianza del pueblo hacia el gobierno y sus instituciones. El hecho no es gratuito, son 88 años de mal a peor gobierno en la supuesta vida democrática que el PRI ha ofrecido a los coahuilenses.
Hoy, la encuestadora “Massive Caller”, de Juan Carlos Campos Riojas, la que para muchos es la más seria, publica que si ahora fueran las elecciones en Coahuila, el PAN con Guillermo Anaya Llamas ganaría con un 33.33 por ciento, mientras que el PRI con Miguel Ángel Riquelme alcanzaría un 30.88 por ciento. Además que Armando Guadiana Tijerina, de MORENA alcanzaría un 11.27 por ciento, Javier Guerrero, como independiente apenas obtendría 8331 por ciento y Mary Thelma Guajardo Villarreal un 0.49 por ciento.
La encuesta refleja, contrario a otras que Anaya repunta, mientras que Riquelme después de ir a la cabeza por algunos días, empieza su descenso, mientras que los “candidatos de la esperanza” Armando Guadiana y Javier Guerrero van en caída libre.
Tomando en cuenta lo errático de las encuestas publicadas –dándoles a todas el voto de confianza que son verídicas- es evidente el malestar, la zozobra y el hartazgo de la población hacia sus instituciones. No existe confianza, todos saben que quien arribe, no lo hará por convicción social. Lo hará para arrebatar el poder a quien lo ostenta o quien ahora lo ocupa, mantenerse en éste, cueste lo que cueste.
Quien vive en Coahuila y conoce de boca en boca como la inseguridad en Coahuila se mantiene y es más va a la alza; cuando en la esquina de su casa mataron a un vecino, que a un pariente le robaron el carro o lo asaltaron cuando salía del cajero automático después de cobrar su salario o que a ciertas horas de la noche o en determinados sectores de la ciudad no se puede transitar con tranquilidad. ¿Quién les va a creer lo que dice el conductor del programa matutino de radio o televisión, que es Coahuila uno de los Estados más seguros de México?
Ahora bien, quienes pretenden relevar, en verdad serán personas confiables y se convertirán en paladines de justicia para meter en la cárcel a los corruptos, donar su salario como gobernador para crear un fondo de pensiones para apoyar a personas de la tercera edad, becar a estudiantes y no permitir que los corruptos ocupen cargos claves en la administración pública estatal, si bien todos sabemos que lo primero en hacer cuando se sienten es recuperar la inversión aplicada cuando se estuvo en campaña o quien le daría confianza total a un “candidato ganador” que cuando estuvo en el poder abrió la puertas para el trasiego de las drogas y llegó a ser “el primer compadre de la Nación” cuando en su época convirtió su municipio en el más inseguro del país.
Alguien confiará en verdad en el Instituto Estatal Electoral, cuando los “Consejeros Ciudadanos” ostentan y presumen de ganar sueldos ofensivos (más de 100 mil pesos al mes) y que por lógica esos “Consejeros” no van a responder al pueblo, sino rendirán cuentas a quien los impuso, los sostiene y les ha hecho la gracia de gozar ahora el “mejor momento de su vida” donde no se trabaja, sólo se levanta la mano en respuesta a las órdenes recibidas desde arriba.
La verdadera encuesta se dará el 4 de junio, cuando el ciudadano pensante, el que razona y valora su voto, dirá quién gobernará el Estado y cada uno de sus municipios. Pero ojalá que no sea la “desconfianza la que ahora impera” la que prepondere y sea la abstención al voto, la que finalmente gane, pues recuérdese que a la abstención es a lo que se apuesta para que el grupo en el poder se mantenga.

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