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Joe Cronin… Irlandés Fortachón

Aquellos Tiempos…

Escribe: Miguel Ángel Genis Guzmán.-

Joe Cronin of the Boston Red Sox

En 1927 los Senadores de Washington comandados por el grandioso Joe Cronin ganaron el banderín de la Liga Americana y se enfrentaron a los poderoso Gigantes de Nueva York en una serie mundial que se decidió en cinco partidos con un claro triunfo de los neoyorkinos por cuatro juegos a uno.

Mientras vivió, el elegante paracorto y mánager de los Senadores recordó con orgullo que la única victoria de su equipo en tan dispareja serie, fue en el tercer juego, cuando el clásico de octubre, que se había iniciado en Nueva York con dos triunfos para los Gigantes, pasó a la ciudad capital federal de los Estados Unidos y el presidente de ese pujante país, Franklin Delano Roosevelt lanzó la primera bola.

El histórico acontecimiento sucedió el 5 de octubre de ese inolvidable año y el grandioso Joe Cronin mostró a los fanáticos y al primer mandatario de la nación su calidad de magnífico  short stop, elegante y seguro, además de refrendar su fama de consistente y efectivo toletero, al conectar siete imparables en la serie en 22 turnos al bat para un porcentaje de 118 puntos que fue el segundo más alto de su equipo.

Prácticamente esa fue la primera y la única serie mundial en que tomó parte como jugador activo quien es considerado como uno de los más brillantes defensores de las paradas cortas de todos los tiempos. Antes, Cronin fue elegible para participar con los Piratas de Pittsburg en la serie mundial de 1927 contra los Yankees de Nueva York, pero el novel, pelotero de 21 años de edad no participó en ninguno de los partidos que ganaron los “Mulos de Manhatan” en cuatro encuentros seguidos. Por esa época, los “bucaneros” tenían el escurridizo y hábil Glenn Wrigth para cubrir el short stop y lo hacía en forma excelente, por lo que el novato nativo de San Francisco tuvo que conformarse con ver la serie desde la banca esperando una oportunidad que nunca se presentó.

También estuvo en el clásico de otoño de 1946, pero solo como mánager de los Medias Rojas de Boston que cayeron ante los Cardenales de San Louis en una dramática serie de siete juegos. Cronin cumplió en esa temporada 40 años de edad y consideró prudente retirarse de las paradas cortas de los patirrojos para dejar su lugar al brillante Johnny Pesky.

Durante siete temporadas, Cronin fue considerado el mejor short stop de la Liga Americana y en 1930 fue nombrado el jugador más valioso. Ese año bateó un fabuloso porcentaje de 346 puntos y empujó al plato 126 carreras, algo poco frecuente en un paracorto que supuestamente está para reforzar labores defensivas en el equipo y embasarse con frecuencia para que sus compañeros lo remolquen al plato.

El recio irlandés de la quijada cuadrada, poseía una intuición natural para estar siempre en el lugar preciso contra cada bateador, por eso, muchas jugadas que parecían difíciles, su magnífico fildeo las convertía en lances que se antojaban de rutina. Todos reconocían y respetaban su coraje, determinación, tenacidad y dureza en el juego, que le dieron fama de auténtico competidor y bujía de su equipo.

En ocho ocasiones conectó arriba de 300 puntos de porcentaje y en igual número de temporadas rebasó las cien carreras en su producción personal. Era un bateador que mostraba fuerza y consistencia, lo mismo conectaba un imparable de una o dos bases, que un cuadrangular hacia las tribunas de los parques donde aplaudieron sus hazañas.

En un año debutó como mánager con los Senadores de Washington, Joe Cronin, ganó el banderín de la Liga Americana. Tenía entonces 27 años de edad y eso no fue obstáculo para que los aficionados de aquellos tiempos lo aclamaran como un magnífico dirigente.

Durante su exitosa carrera de un poco más de 16 años en las ligas mayores, Cronin conectó 2 mil 285 imparables, de los cuales 516 fueron dobletes, 118 triples y 170 cuadrangulares, anotó mil 233 carreras y empujó al plato 1423 anotaciones, al retirarse dejó un porcentaje de por vida de 301 puntos, superando por un solo milésimo la cifra mágica con que sueñan todos los jugadores de beisbol antes de dejar los diamantes.

Entre todos los paracortos que están en el Nicho Sagrado de los Inmortales del Beisbol, Cronin ocupa el tercer lugar entre los empujadores de carreras, solamente superado por el grandioso Honus Wagner de los Piratas de Pittsburg y el excelente jugador de color Ernie Banks de los Cachorros de Chicago.

“Quijada cuadrada”, Cronin, hijo de inmigrantes irlandeses, nació el 12 de octubre de 1906 en San Francisco California y murió el 7 de septiembre de 1984 en Osterville, Maryland. Ingresó al Salón de la Fama de Cooperstown en 1956.

 

 

 

 

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