
Torreón, Coah., 24 de mayo.- Un pasajero decidió pagarle con plomo “la dejada” al conductor de un taxi amarillo, ahora el trabajador del volante se debate entre la vida y la muerte en una cama de hospital.
De esta forma nuevamente se hace presente la inseguridad en que mantiene hundidas las calles de Torreón el alcalde interino Jorge Luis Morán.
El ataque se presentó al mediodía de hoy sobre la avenida cuarta, entre las calles 11 y 12, lugar hasta donde acudieron agentes de la Policía Municipal y otras corporaciones policiacas que auxiliaron al conductor del taxi número económico 199 de Radiotaxis Amarillos.
Paramédicos de la Cruz Roja lograron detener la hemorragia que presentaba el taxista como consecuencia de la herida de bala que le propinó su verdugo en el cuello y que lo mantiene entre la vida y la muerte.
Conforme a las primeras indagaciones de las autoridades, el chofer de la unidad de transporte público circulaba con normalidad y llevaba un pasajero en la parte posterior del taxi. De pronto el viajero solicitó la parada y al abrir la puerta sacó de entre sus ropas un arma de fuego con la que disparó en repetidas ocasiones y después se dio a la fuga.
Por suerte, el sicario tenía mala puntería y solo logró acertar uno de los cuatro disparos, que hizo con su arma calibre .9mm, sobre la humanidad del taxista, aunque ésta le ocasionó una herida en la yugular.
Los médicos del Hospital General a donde fue trasladado el trabajador del volante reportan su estado de salud como “grave”.

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