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Quítate la máscara… ven a bailar

LA QUIMERA DE PEP.-

Escribe: José Luis Cuevas.-

PEP

Esconderse bajo la máscara de alguien para cometer fechorías o bajezas es una de las maneras de operar más efectivas en terrenos de los gandallas. Este anonimato resulta un incentivo para quien quiere lograr sus propósitos por más lúgubres que estos sean; es el medio idóneo para conseguir el fin, sea cual fuere. Esconderse bajo la máscara de alguien se ha puesto de moda… otra vez, si es que alguna vez pasó a un segundo plano.

Pero no se necesita ser un ladrón como los de las fabulas de trino (a camisa de rayas, pantalón oscuro, barba y boina) para ocultarse tras un antifaz y conseguir algún botín bajo un superfluo anonimato; hay muchos casos, entre estos aquellos en los que diversos personajes han recurrido a figuras históricas para utilizarlas como patriarcas que legitimen su qué hacer: se ponen la máscara de algún prócer que les conceda el indulto de la operatividad.

En México, por ejemplo, AMLO y su infaltable auto descripción juarista; Vicente Fox que puso en primer plano a Madero, lo que alarmó a más de un conservador disfrazado de liberal. Incluso, si usted recuerda un enfrentamiento (uno de tantos entre estos dos) cuando Fox era presidente  y AMLO jefe de gobierno, dicha pugna en la que cada cual se amparó bajó su héroe nacional.

Incluso está la parte chusca: en la elecciones recientes del Estado aparecieron en diversos sectores de la ciudad posters con la imagen de Colosio y un canto de guerra en defensa de la identidad partidista; pero si hablamos de logros políticos, con perdón del señor Luis Donaldo, él no alcanzó a llegar a la presidencia. Mártir.

Otro caso fue cuando se decidió bautizar nuevamente al avión presidencial. Aprovechando que se iba a cambiar la nave pues también, y de pasó, el nombre; fue entonces cuando se dedicó la aeronave al “siervo de la nación”, y tambien aquí salieron los juaristas en su faceta conservadora.  La vigencia del caudillismo se mantiene, y no sólo eso, sino también resucita muertos.

Sin embargo, no es un fenómeno exclusivo de México. En Cuba Fidel utilizó mucho tiempo la imagen del Che. Los gringos y Lincoln; Mandenla en Sudáfrica, Masaryk en Checoslovaquia o Salvador Allende en Chile. Pero gran parte de Sudamérica tiene su patriarca favorito, desde luego por lo que históricamente representa pero, además de esos logros, ha sido empleado una y otra vez para justificar y/o legitimar cualquier acción por más dañina que pudiese resultar contra la ciudadanía. Cada perorata es acompañada por los calificativos de “bolivariano”, en honor a Simón Bolívar, libertador de esta parte del mundo, pero pareciera que utilizar esta palabra automáticamente bendice el accionar. Se ha vuelto el canto de Sirena de Maduro, quien a su vez lo aprendió de su predecesor.

Haga de cuenta que en un lugar imaginario (ajá) unirse a determinado partido político o pronunciarse en favor de él,  lo redime a uno de su pasado político, bueno, malo o peor… no es que pase en México pero pudiera darse el caso en este, el país de la virgen MORENA.

Como dice Enrique Krauze en su artículo “el test de la democracia”, Venezuela ha pasado a ser el barómetro de las posiciones políticas: pro o contra. Las democracia vs la dictadura. Si no lo ha leído, le invito a que lo haga. Cada cual tiene sus argumentos, pero como menciona el historiador Juan Miguel Zunzunegui, la razón es una prostituta. Pero basta ya de disfraces.

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