La mota de Luna

BAILE Y COCHINO.-

Por: Horacio Cárdenas.-

luneta2.png

Dicen los sicólogos y los perversos, que nada hay más glamoroso que lo prohibido. De esto sobran ejemplos a lo largo de la historia de la humanidad. Uno de los más ilustrativos y también uno de los más estudiados como fenómeno sociológico, es el de la llamada Prohibición, usted recuerda, aquella ley que en las primeras décadas del siglo XX prohibió toda actividad que tuviera que ver con el alcohol, en los Estados Unidos. hasta donde nos acordamos, porque es algo digno de estudio, fue un triunfo de las ligas de la decencia y las buenas costumbres, muy fuertes en aquella época, y tanto, que lograron que llegara al congreso estadounidense, que se votara y se implantara con mano de hierro. De un día para otro quedó penado el beber licor, pero también producirlo, almacenarlo, venderlo, distribuirlo, y casi casi, hasta pensar en él. Y es que los promotores de la ley, tenían un concepto un tanto sesgado, pero no demasiado, de que la ingesta de alcohol provocaba toda clase de conductas pecaminosas, ilegales, accidentes, desmanes, y en su cerrada mentalidad, con prohibirlo, por arte de magia, estos hechos desaparecerían de la sociedad norteamericana.

¿Pero qué fue lo que ocurrió?, pues lo que decíamos, lo que antes era un deseo para empinar el codo de vez en cuando, se convirtió en una cruzada nacional por encontrar licor, cerveza, lo que fuera que contuviera cierto porcentaje de alcohol etílico, que pudieran luego beberse con fines de pura, simple y preferentemente duradera, embriaguez. Dicen algunos historiadores que fue a raíz de la Prohibición que la mafia, concretamente la siciliana, pero también otros, como se les conocen allá, sindicatos del crimen, lograron salir de su condición de raterillos de esquina y matones de barriada, para transformarse en un poder económico con ramificaciones en prácticamente todo el país, en el extranjero y cubriendo una gran gama de actividades. Todo porque ellos vieron las posibilidades de “darle al cuerpo lo que necesita”, y si lo que deseaban los estadounidenses del momento era emborracharse con lo que fuera, licores contrabandeados desde México o Canadá, alcohol de madera que cuando no dejaba ciego al borracho, lo mataba, lo que fuera, por supuesto, a precios exorbitantes, que generaron ganancias que luego permitieron diversificar la actividad criminal de la mafia y ampliar sus operaciones a tal grado, que casi noventa años después y abrogada la Prohibición por haber salido más caro el whisky que las albóndigas, representan un poder en sí mismo.

Todo esto viene a cuento porque en México, desde siempre ha estado prohibida la mariguana, lo cual no quita que igualmente desde siempre, haya formado parte de la cultura de nuestro país, y por descontado decir que con ser ilegal, nunca ha sido difícil de conseguir para aquellos que quieren darse un toque. Sí, un tiempo se decía despreciativamente que solo los soldados la usaban, y corría la leyenda de que era obligada para los fusileros paracaidistas, que si no no se tiraban del avión; al rato pasó a ser un sello distintivo de la juventud, estudiantes de preparatoria y universidad la usaban como parte de su fachada contestataria, y a últimas fechas ya en plena generación de los millenials, se está convirtiendo en una moda, en un lujito que como si fuera café Starbucks, creen que lo valen; eso además de, no podía ser de otra manera, de sus propiedades dizque curativas de las reumas, los dolores musculares, la ciática y quien sabe cuántas cosas más, y ya en el colmo de la hipócrita retórica de quienes la promocionan, ahora se le ha quitado lo corriente para elevarla a una actividad lúdica y recreativa, términos que no hace mucho se usaban solo para lo que pasaba en el kindergarten.

Se ha hablado mucho, demasiado nos permitimos decir, de la despenalización de la mariguana y otras drogas como medida contra los perjuicios que ocasiona el tráfico de las mismas. En una visión que parece extraída de un viajecito de mota de Acapulco Golden, con hacer legal el consumo, la transportación, la venta, el cultivo de la droga, con eso automáticamente desaparecería la actividad de quienes ahora llevan a cabo cada una de estas ilegalmente, y nosotros preguntamos ¿ah sí, y cuál es la teoría, que los narcotraficantes se van a apuntar como empresarios decentes, sacar su RFC y pagar su IVA e ISR al SAT?, lo que nosotros vemos es que va a pasar lo que pasó en Estados Unidos, que desapareciendo esa actividad pasarán a otras igualmente criminales, que lo que rinde mayores ganancias no es la droga en sí, sino el comercio de lo prohibido, y es que si se va a vender en una décima parte de lo que cuesta hoy, no satisface las necesidades de ganancia de quienes ahora la llevan a cabo, así que ya los veremos dedicados al secuestro, al guachicol, a mil otros negocios ilegales, más redituables.

Ahora que el exdiputado federal Armando Luna Canales, desempleado él temporalmente, tiró su As de que quiere dedicarse al verde (será muy ecológico) negocio de la mariguana, sumándose a otro par de desempleados pero de más caché, Ernesto Zedillo Ponce de León y Vicente Fox Quesada, ambos expresidentes, que se han convertido en los abanderados de la mota legal, queremos ser puntuales en una cuestión que a muchos les ha pasado de noche. Conste que no somos abogados, pero hasta donde sabemos, hablar de las bondades de la mariguana, decir que debería legalizarse, incluso gritar a los cuatro vientos que quieren entrarle al bussiness de los viajes en una bacha, lo mínimo es caer en la conducta delictiva de hacer apología de lo que es ilegal, pero no solo eso, están declarándose y de hecho promoviéndose para una asociación delictuosa, a lo mejor lo que buscan son socios que se apunten, incurriendo en violaciones a una docena o más de delitos incluidos en la Ley General de Salud y en el Código Penal Federal.

Otra cosa es o sería, si como ciudadanos, conocedores como son de los teje manejes del sistema, promovieran las reformas legales del caso para que se modificara el articulado que lo prohíbe, eso sí está permitido, ¿pero andar diciendo que qué padre es la mota y nos vamos a hacer millonarios con ella?, eso hasta donde tenemos entendido, es ilegal y hasta posible objeto de acción penal, pero en este país no pasa nada, los dejan hablar como si estuvieran locos o peor, mariguanos.

Con lo de la mota pasará lo que tenga que pasar, a lo mejor se legaliza, eso lo decidirá Washington no el congreso, como siempre. Algunos que ahorita están fuera del negocio, entrarán a competir, a ver si los dejan pasar del primer mes, pero por lo pronto déjeles seguir su pasón.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s