Desorden financiero y deuda oculta en el municipio de Torreón

Los programas contienen serias deficiencias metodológicas y estructurales.-

 

Por Rafael Olivares García

Torreón, Coahuila.-

plazamayor1

¿Puede haber orden financiero en donde hay un desorden administrativo?

Esa fue la pregunta con que cerré la pasada colaboración, acompañada de la respuesta esperada: NO.

Cabe destacar que el orden no tiene nada que ver con la honestidad, pero si se considera un fruto de la capacidad y el conocimiento.

Usted no puede armar un rompecabezas con la figura de algo que no conoce. Podrá acaso asociar las piezas por seguimiento de imagen o colores o bien iniciar con las piezas limítrofes que son planas por uno de sus lados, pero seguramente le será notoriamente más complicado en comparación con alguien que tiene claro como se verá la figura una vez armada.

El problema se acrecienta si tiene usted un límite de tiempo para terminar el rompecabezas y más aún si es usted daltónico, esto es, no distingue los colores.

Así pues los Programas Operativos Anuales son piezas de diferentes tamaños y colores que conforman un rompecabezas denominado Presupuesto de Egresos.

Ese rompecabezas tiene varias imágenes denominadas clasificaciones presupuestales, que una vez armado el rompecabezas deben coincidir entre sí.

En 1930 se empezó a utilizar en México la clasificación por objeto del gasto COG, que fue la reina de las clasificaciones hasta que entró en vigor en 2018 la Ley General de Contabilidad Gubernamental, que estableció el Presupuesto basado en Resultados PbR, con el que se busca que los recursos públicos tengan como fin alcanzar metas y objetivos de programas gubernamentales perfectamente definidos y evaluables.

Así pues a partir de la planeación, surgen los programas operativos y de éstos el presupuesto de egresos.

El presupuesto parte de los programas. Primero es que quiero hacer y luego cuánto cuesta hacerlo. Un programa bien hecho es preciso tanto en sus metas físicas como financieras.

Increíblemente, en Torreón los programas contienen serias deficiencias metodológicas y estructurales. Son más el resultado imaginativo de una persona que el trabajo de planeación de las diferentes áreas.

Esta situación ha generado una disociación entre programas y presupuesto. Hay casos como el de la Dirección General de Salud, en donde les recortaron en un 50% su presupuesto y aun así duplicaron sus metas. Ello no implica que sean maestros en eficiencia, sino que su planeación fue inadecuada.

Pero lo que sí está de película son los programas denominados Sistema de información metropolitana y Desarrollo urbano ordenado y sustentable que según la Dirección de Desarrollo Institucional alcanzaron el 100 y 81 por ciento respectivamente de cumplimiento de metas y objetivos, pero que de acuerdo a la Tesorería municipal no ejercieron un solo centavo de presupuesto. Seguramente López Obrador mataría por administradores como éstos para sus planes de austeridad republicana.

En un análisis financiero del CEDeG, ampliamente difundido, se calculó que al tercer trimestre de 2018 la Tesorería Municipal mantenía oculta una deuda del orden de 90 millones de pesos, con otra serie de programas similares a los descritos, que presentaban cumplimiento de metas y objetivos del 100%, pero que solamente habían ejercido un 2, 3, 15 o 17% de su presupuesto, lo cual es imposible.

Aunque lo negaron en su momento, la realidad es que en el último trimestre de 2018 esos mismos programas presentan un avance financiero increíble. Del 3 al 77 por ciento de ejercicio presupuestal como es el caso de Gestión de la agenda pública, o del 8 al 40 por ciento la Incubadora de ciudadanos y casos como el Programa alimentario de carne que escaló del 1.5 al 60 por ciento.

No existe otra explicación que el reconocimiento durante el último trimestre de 2018 de una deuda oculta por parte del municipio, misma que mantuvo durante los primeros tres trimestres con el fin de poder maquillar los estados financieros y que debió sacar a la luz una vez descubierta.

Pobre de nuestro municipio con autoridades que no saben, no entienden, no quieren y no pueden.

Seremos los ciudadanos quienes pagaremos las consecuencias del caos administrativo-financiero.

Aprovecho el espacio para invitar a los ciudadanos que deseen participar en el Comité Ciudadano para la Evaluación del Desempeño Gubernamental, se contacten a través del correo electrónico contacto@cedeg.mx y podamos juntos trabajar para generar gobiernos eficaces, eficientes y transparentes que transformen positivamente la realidad social.

Un comentario en “Desorden financiero y deuda oculta en el municipio de Torreón

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s