Herejía Política.-
Escribe: Luis Enríquez.-

Ni duda cabe, el Peje nunca terminará de sorprendernos. Siempre le da la vuelta a la tortilla (aunque termine quemada) con alguna de sus ocurrencias que están siempre impregnadas de cinismo, indecencia y una pizca de venganza.
Hace algunos días México se vio como intermediario entre un fuego cruzado de demócratas y republicanos. Los demócratas, inversionistas de la campaña de AMLO, desean que la migración se propague y cualquier lugar cercano sea un campo de concentración para explotación mercantil de cuánto pobre se necesite. Y por otro lado, están Trump y los republicanos repudiando la transigencia de extranjeros que trafican un montón de ilegalidades, de vicios, de hambruna, violencia y crímenes sin resolver.
López Obrador se declaró completamente a favor de los demócratas, de los “derechos humanos” de toda persona que desee moverse a voluntad, de toda persona que necesite migrar, y que esa cualesquiera sea su origen, sería ayudada por el estado mexicano “a pasar” a un lugar mejor, o sea no México, sino al país del verdadero sueño americano, los Estados Unidos de Norteamérica.
Pero los republicanos no se hicieron esperar, los sionistas de la ultra derecha, de la mano de Trump, comandaron un ataque económico nunca antes visto: amenazas arancelarias. Si México no respondía al descomunal paso de inmigrantes (donde había haitianos, africanos, guatemaltecos, cubanos e incluso rusos) transportados con caravanas pagadas por el gobierno del amor a fronteras americanas, el gobierno racista federal de los EU impondría aranceles del 5% in crescendo a todo producto mexicano.
Pánico circunstancial arremetió a todos los patriotas. El peso bajó en 3 días lo que había subido en todo un año, empresas decidieron esperar su inversión en el país, gente cambió sus ahorros a dólares, miles vendieron sus propiedades, los bancos se olvidaron de dar préstamos con créditos fijos a usuarios con derecho y otros tantos ingenuos compraron criptomonedas.
Pero Ebrard y compañía, degustadores profesionales de cacahuates japoneses, arribaron a la defensa de los mexicas y de la integridad del Tlatoani Andrés Manuel López Obrador. La comitiva del ejecutivo logró en tres días la sumisión ante las amenazas ‘donáldicas’.
Y se hizo la paz. todos festejaron, el peso volvió a subir, las empresas extranjeras volvieron a invertir y los bancos ofertaron como locos los préstamos que no ofrecieron durante media semana. Trump usó esto para el inicio de su campaña y cada presidente levantó el puño como ganador de una pelea nunca ocurrida. Pero ¿A qué costo?
México se convertirá en un ‘muro imaginario’ de retención de inmigrantes. Los viajeros sin papeles pueden pasar la frontera mexicana, pero de ser así, no podrán pasar a EU; significado: acumulación de desempleados, pobreza, crimen extranjero, nómadas casi salvajes que de vez en cuando quitarán incluso una vida por saciar el hambre que les carcome, hambre que no es culpa de nadie más que de la desigualdad natural que ha ido construyendo el ser humano desde el inicio de sus tiempos.
Pero aquí viene lo bueno: como segundo punto del tratado, el gobierno mexicano deberá imponer 6,000 hombres de la Guardia Nacional a las fronteras sur y norte del país, a petición del hombre más poderoso del mundo libre, Donald J. Trump.
Y las ocurrencias del Peje no se harían esperar: resulta que la Guardia Nacional del INM (Instituto Nacional de Migración) que prometió AMLOVE a los gringos no es, en realidad, la Guardia Nacional.
Se supone que la Guardia Nacional está conformada por los mejores elementos del país, los que son capaces de pasar exámenes de alta resistencia, velocidad, que poseen bajo peso y alta estatura, en fin, imagínese al ejército de los 300 de Sparta vestidos con uniforme de federal mexicano. De esos prometieron; pero no son esos los que están ahora en las fronteras del país: los elementos que fueron enviados son los que no pasaron las pruebas de peso, altura y resistencia. Un montón de gordos chaparros (sin el fin de ofender a los lectores, ya que el escritor de estas líneas es también uno de esos) están siendo enviados a Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Campeche y Quintana Roo por parte del INM para defender las líneas imaginarias que demarcan nuestra nación. Así, esas sutiles líneas tienen de un lado un montón de hombres con sobrepeso, y del otro un montón de hombres hambrientos, desesperados y con una grande ilusión de supervivencia. Entre gordos e inmigrantes, se encuentran las líneas de nuestra hermosa nación.
Con esto el peje cumple sus promesas al extranjero amenazante. Pero las cumple mal cumplidas. Con mañas, se entreteje cada vez más ante nuestros ojos el retorcido actuar que le caracteriza al no tan honorable señor presidente de la república mexicana.
Por último, cabe destacar que los elementos policíacos fueron informados por sus mandos que de no aceptar irse al INM por seis meses al no pasar las prueba físicas, ya no podrán realizar nuevamente el examen de ingreso a la Guardia Nacional (o sea, a la verdadera).
De esta forma entendemos lo que esta pasando en la línea fronteriza: los despreciados de la policía de una nación, están frente a frente, contra los despreciados del sueño americano.


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