IG LA COLUMNA.-
Escribe: Isidro García.-

EN LOS ÚLTIMOS días en Torreón se han registrado balaceras, asesinatos y se ha conocido que se ha colocado una narcomanta en la Alameda Zaragoza. Esto ha ocupado y preocupado a los ciudadanos que se han enterado de los hechos violentos o que han vivido de cerca estos acontecimientos como los alumnos de la escuela primaria de la colonia Vicente Guerrero que tuvieron que ser evacuados por las detonaciones de armas de fuego o como las tres muertes violentas que han ocurrido en lo que va de la semana, dos de estas ocurridas ayer en las colonias Plan de Ayala y Campo Nuevo Zaragoza.
Mientras que los ciudadanos se ocupan y se preocupan por estos hechos, el alcalde de Torreón, Jorge Zermeño Infante, ha dicho que “vamos bien” en seguridad y que se han hecho los ajustes necesarios para mantener una vigilancia constante y la prevención de los delitos. Para Zermeño, “en términos generales” la ciudad se encuentra segura. Al alcalde le vuelve fallar el sentido común y la empatía que lo acerque a los ciudadanos que ven problemas en materia de seguridad y que están informados o han sido testigos de estos hechos violentos. ¿Qué pensarán de las declaraciones del alcalde las personas que han sido testigos de estos hechos o que son familiares de las víctimas?
El de seguridad es un tema que corresponde a los tres niveles de gobierno –municipal, estatal y federal- y en este nadie puede apoderarse de los laureles en caso de las victorias ni nadie puede eludir su responsabilidad. En este tema el Municipio, el Estado y la Federación tienen su responsabilidad y por ello debe existir una coordinación plena para enfrentar juntos a la delincuencia que nunca descansa. Los hechos violentos que se han registrado recientemente en Torreón, sin duda alguna, echa por tierra el “vamos bien” en seguridad del alcalde Jorge Zermeño, a quien le sigue fallando el sentido común y la empatía, el sentido de la comunidad y el de ponerse en los zapatos de los ciudadanos para sentir los problemas de la misma manera. La prevención del delito es una obligación del Municipio que no se ha reflejado pese a la reciente inauguración del Centro de Inteligencia Municipal (CIM) que fue inaugurado con bombo y platillo el 14 de mayo. Que se sepa, el CIM no ha servido de nada sino sólo para gastar más de 60 millones de pesos.
Lamentablemente los pronósticos son malos y se prevé que siga aumentando la escalada de violencia por lo que habrá que ver si el alcalde sigue diciendo que “vamos bien” en materia de seguridad…
AYER VIMOS en el Restaurante Doña Mary (conocido como La Majadita) al director de Obras Públicas de Torreón, Tomás Galván Camacho, y al ex superdirector y ex vicealcalde, Antonio Loera López. Toño salió de la Dirección de Servicios Administrativos pero no fue desamparado y fue nombrado encargado del área de Mantenimiento Urbano de la Dirección de Obras Públicas. Tomás Galván y Antonio Loera estaban hablando de los “business”, perdón, de las obras que requiere la ciudad para mejorar la infraestructura urbana. Efectivamente, Toño Loera dejó la Dirección de Servicios Administrativos desde donde se metía a todas las dependencias municipales a pesar de la inconformidad de los directores municipales, muchos de los cuales se veían obligados a “cuadrársele” a Loera que mantenía un gran poder a grado tal que se le consideraba el vicealcalde de Torreón.
Ahora como titular del Mantenimiento Urbano, Toño Loera seguirá teniendo acceso al manejo de recursos, a los “business”, al manejo de cuadrillas de trabajadores, para realizar distintas labores que conoce bien pues gran parte de su vida ha sido contratista y de cimbrero se convirtió en millonario. Habrá que ver si Tomás Galván es capaz de mantener a raya a Toño Loera o si este, como suele gastárselas, lo envuelve y lo mete a sus “business”…
LO QUE SE HABÍA manejado a través de trascendidos o de información extraoficial, ha tomado forma con la denuncia por amenazas que ha presentado la candidata a la dirigencia nacional del PRI, Ivonne Ortega Pacheco, en contra del exgobernador de Coahuila, Rubén Moreira Valdez, esposo de Carolina Viggiano, candidata a secretaria general del PRI en la fórmula que encabeza Alejandro “Alito” Moreno. Ivonne, quien en algún tiempo estuvo cercana a los Moreira (Humberto y Rubén), informó de su denuncia en contra de Rubén por amenazas a su integridad, la de su familia y la de su hijo menor de edad. Ortega dijo que Rubén Moreira dijo que sabría quién es él cuando visite Coahuila y que la amenazó de utilizar las redes sociales para atacar a su familia y específicamente a su hijo menor de edad, por su condición de madre soltera. Vamos a ver si pasa algo en este asunto o si pasará a formar parte del anecdotario político nacional…
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