+Oficiales prepotentes
+Abusos en el Alcoholímetro
IG-LA COLUMNA
Por Isidro García

Torreón, Coah., 09 de julio 2019.- EL NUEVO INCIDENTE violento en el que se ve envuelto un agente de la Dirección de Tránsito y Vialidad de Torreón nos vuelve a conducir al origen del problema que es la pésima imagen que tiene la corporación que es dirigida por un tipo pedante, fanfarrón, burlón, prepotente, irascible, iracundo, violento, mamón y sangrón como lo es Pedro Luis Bernal Espinosa. Si bien puede haber casos en la responsabilidad puede correr a cargo de ciudadanos simple y sencillamente porque se oponen a ser infraccionados, la percepción es que hay oficiales prepotentes dirigidos por un prepotente. Pese a el incidente violento registrado la semana pasada en la colonia Las Julietas, a otro anterior en el que adolescentes golpearon a un agente de tránsito o a aquel en el que otro automovilista dio tremenda madriza a un elemento en el bulevar Rodríguez Triana, la Dirección de Tránsito y Vialidad lejos de emprender una campaña de concientización para mejorar la relación entre autoridad y ciudadano, lo que ha anunciado es que meterán a la cárcel a los automovilistas que se vean envueltos en un hecho violento en el que participen elementos de la corporación sin anunciar consideraciones o siquiera contemplar la posible responsabilidad de los agentes, lo que habla de una acción represiva más que de una acción para inhibir estos hechos. “Violencia engendra violencia”, dice la frase y es lo que hasta ahora se ve con la posición oficial fijada desde la Dirección de Tránsito y Vialidad de Torreón a cargo de un hombre irascible, iracundo y violento como Pedro Luis Bernal, quien ha sido mantenido en el cargo pese a escándalos, líos, polémicas y acusaciones de todo tipo desde los primeros días de la administración municipal de un año de gobierno, y de los primeros días de la administración municipal de tres años de gobierno, de Jorge Zermeño Infante. En el incidente violento en Las Julietas, dos personas intervienen para terminar la pelea o el encuentro violento entre el agente y un ciudadano, lo que ha generado diversas reacciones de los ciudadanos. Uno de los lectores de Reporte Laguna opinó que la mayoría de los agentes de tránsito son nuevos y no tienen criterio para saber dónde aplicar la autoridad, se meten a colonias tranquilas donde no existe una fluidez de vehículos ni peligro latente. En opinión del lector, los agentes deben estar en bulevares y avenidas donde se requiere el orden, los excesos de velocidad y donde hay semáforos que no están en funcionamiento para darle fluidez a la vialidad. Para este lector, a los agentes les “lavan” en cerebro en la corporación de que ellos son la Ley y que pueden hacer lo que les pegue la gana con el ciudadano, (y) pues no se vale. Hasta aquí la opinión del lector. Por lo demás, como es sabido, los agentes de la Dirección de Tránsito y Vialidad son obligados a aplicar determinado número de infracciones por día y si no lo hacen les quitan las compensaciones económicas o les quitan los automóviles o motocicletas y los mandan de agentes pedestres. En resumen, la Dirección de Tránsito y Vialidad goza de una de las peores imágenes en la historia de la corporación gracias a Pedro Luis Bernal Espinosa…
OTRO DE LOS TEMAS cuestionables de la Dirección de Tránsito y Vialidad a cargo de Pedro Luis Bernal Espinosa es el Operativo Alcoholímetro en el que ha habido abusos, excesos y raterías por parte de los elementos. Sin embargo, pese a las denuncias de los ciudadanos, algunas presentadas ante la Coordinación de la Unidad Especializada de Asuntos Internos nada pasa en Tránsito y Vialidad. Para ciudadanos que han sido víctimas de abusos, excesos y raterías, de nada ha servido que presenten su queja o denuncia ante Asuntos Internos pues claramente se protege a Pedro Luis Bernal y a sus agentes. El del cuestionado Operativo Alcoholímetro hay muchas quejas por la forma de proceder de los responsables del operativo y de los agentes. Y no, no es que estemos defendiendo a las personas que conducen bajo los influjos del alcohol, lo que estamos señalando son las irregularidades e irregularidades que se cometen en este operativo que semana a semana es presumido cual trofeo al darse a conocer el número de infractores detenidos que representa una importante fuente de ingresos para el Municipio. A continuación, transcribimos una de las tantas quejas en contra del Operativo Alcoholímetro: “Todo empezó cuando mi hijo y sobrino se dirigían un fin de semana a cenar cuando vieron el Operativo Antialcoholes. Ellos habían ingerido dos cervezas y sabiendo que no era motivo para dar un alto índice de alcohol en la sangre, hicieron el alto que les marcaron los agentes de Vialidad, quienes les preguntaron si habían ingerido bebidas embriagantes, a lo que los jóvenes contestaron que sí, que habían sido dos cervezas pero les indicaron que bajaran de los vehículos. Los jóvenes descendieron del vehículo y los formaron en una fila de personas que esperaban turno para dicha prueba. Cuando les tocó su turno, los jóvenes dieron como resultado muy bajo en la prueba de alcoholímetro. A los jóvenes les dijeron que se podían ir y al ir por sus vehículos, los cuales les habían indicado que los dejaran en una fila, ya habían subido a la grúa. Es decir, responsables del operativo se equivocaron de vehículos y el de la grúa les indicó a los agentes de Vialidad que era mucho problema maniobrar para bajarlos porque estaban adelante de los demás y era bajarlos todos, lo cual implicaba mucho esfuerzo. Los agentes reconocieron su error y les hicieron la infracción a los jóvenes con el mínimo permitido de alcohol, según lo que escribieron en la infracción, pero el artículo que les marcaron como falta fue que andaban alcoholizados. A una de las infracciones no le pusieron el grado de alcohol que arrojó la prueba, ante lo cual uno de los jóvenes les cuestionó el porqué se llevaba a cabo el operativo con las luces de las patrullas y grúas apagadas y les dijo que eso podría causar un accidente, ya que al estar ahí por un buen rato se dieron cuenta que los automovilistas frenaban muy forzados porque se topaban de frente con las patrullas a mitad de la carretera y en carriles centrales en puntos menos iluminados. El joven empezó a tomar video y los agentes se molestaron y agredieron al joven esposándolo y subiéndolo con lujo de violencia a una patrulla”. Hasta aquí la denuncia de quienes afirman haber sido víctimas del Operativo Alcoholímetro. Es un hecho que los elementos, con la plaquita, el uniforme y en “bola”, se sienten muy superiores ante los conductores y por ello sus acciones inapropiadas e incorrectas. No puede haber agentes competentes, eficientes, eficaces y amables con un director incompetente, ineficiente, ineficaz y prepotente…
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