Saltillo, Coah., 23 de julio 2019.- El rector de la Universidad Autónoma de Coahuila, Salvador Hernández Vélez, lamentó el recorte hecho por el gobierno federal a las becas de los estudiantes de medicina y enfermería. Además, demandó reconsiderar esa medida porque es lesiva para las actividades que realizan los pasantes.
Explicó que los egresados de esas carreras están obligados, por la ley de profesiones, a tener servicio social e internado, lo que hace que la carrera de los médicos no sea de 5 sino de 7 años, por lo que, mientras hacen su internado y su servicio social, siguen siendo estudiantes de la Universidad y que la Secretaría de Salud Federal es la que define a dónde van a prestar su servicio los pasantes.
Además, explicó también que todavía el año pasado el monto que se les entregaba a los pasantes por ir a cumplir su servicio social era de 2,500 pesos mensuales y con esa cantidad tenían que sostenerse durante su estancia en ejidos y lugares apartados, con todo y que era raquítica esa cantidad, el gobierno federal anunció un nuevo recorte mediante un oficio se les informó que ahora solo se les pagará el 50% los 2,500 pesos, o sea 1,225 pesos, dinero con el que tendrán que sobrevivir durante el año que dure su responsabilidad de ley. “Como es posible que un estudiante de medicina, que es de los mejores estudiantes que ingresan a las universidades de este país reciban ese trato”, denunció el rector de la máxima casa de estudios del estado.
Ante ello externó su preocupación e hizo un llamado al gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador para que reconsidere esa medida de austeridad. “Nadie puede sobrevivir con 2,500 pesos mensuales y menos lo harán con la mitad”.
¿NUEVA CRISIS EN SALUD?
Medios nacionales han retomado el tema y, al igual que el rector Hernández Vélez, han mostrado preocupación por lo que espera a los pasantes de medicina y enfermería, además de recalcar que no aprendieron la lección de lo acontecido hace meses con los médicos residentes a los que también les recortaron sus recursos. Ahora esta medida amenaza con detonar una grave crisis en el sector salud porque esta vez son miles de pasantes de medicina, nutrición, odontología y enfermería que hacen su servicio social en las clínicas y centros de salud de las zonas rurales en todo el país. Sobra decir que con esa limitada beca los pasantes de servicio social tienen que sobrevivir en precarias condiciones por meses en la comunidad donde les toque, muchas veces en zonas totalmente aisladas, de alta marginación e inseguridad.
De hecho con los índices delincuenciales en México, no son pocos los casos de médicos que prestando su servicio social han sido atacados por la delincuencia organizada e inclusive fueron asesinados. Ahora, la austeridad marcada por la Secretaría de Hacienda, la Subsecretaría de Integración y Desarrollo de la Secretaría de Salud encabezada por Asa Cristina Laurell, está anunciando a los gobiernos estatales un fuerte recorte a las becas para dichos pasantes. Están llegando oficios a las secretarías estatales de Salud informando que para el ciclo que inicia en agosto próximo (que anualmente es el más fuerte) las becas para pasantes de servicio social se reducen a la mitad.
La pregunta es: ¿Si no habrá suficientes pasantes en servicio social, quién atenderá en los centros de salud y clínicas rurales? Porque si la causa es presupuestal se entiende que tampoco hay dinero para pagar suplentes. Por otro lado, ¿qué harán las universidades para sacar adelante la titulación de esos profesionales de la salud? Porque en la práctica si un estudiante de medicina o relacionadas no obtiene la beca de servicio social no logra plaza para ser pasante, y si no tiene plaza no se puede titular. Se pensaría difícil que los pasantes logren organizarse como lo hicieron los residentes en abril pasado cuya movilización terminó en una disculpa de parte del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador al aceptar en su conferencia mañanera que fue una gran equivocación querer restarles de su pago a los residentes médicos.
Por eso decimos que tal parece que no se aprendió la lección. Pero tras el ejemplo de los residentes no es descartable que la reducción de apoyos para médicos pasantes derive en grandes consecuencias, y el actual Gobierno tendrá nuevamente que retractarse de la medida para evitar otra crisis en el sector salud. Lo más increíble es que este recorte presupuestal para becas de pasantes se está decidiendo no porque no existan los recursos. La partida para este fin ya había quedado reservada dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación aprobado para 2019. Se está decidiendo recortarlo haciendo caso omiso a lo aprobado por el Legislativo.

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