BAILE Y COCHINO…
Por Horacio Cárdenas

No hay plazo que no se cumpla, dice el viejo refrán, y con la inquietante actividad del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, viajero frecuente por toda la geografía nacional, mas temprano que tarde tenía que regresar a Coahuila, donde no es que el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís le ponga las cruces, pero si se le ve, se le recibe y se le atiende no sin cierto recelillo de lo que pueda el titular del ejecutivo federal traer en el buche.
Luego del maltrato, no del presidente, por que eso sería decir demasiado, pero si de sus simpatizantes acarreados por los operadores de MORENA, hacia la figura y la persona del gobernador de Coahuila, que este capoteó como gaje del oficio político, pero que después de lo sucedido en el vecino estado de Durango, donde no solo vituperaron al mandatario anfitrión, sino que entre las patas se llevó a uno de los más ambiciosos proyectos de la región lagunera, con todo y la mesura de los políticos de carrera, ambos gobernantes decidieron en conjunto y por aparte, que no se las vuelven a hacer.
En ese marco se habrá de realizar la gira del presidente López Obrador este fin de semana, visitando los atractivos turísticos de la Región Sureste, en particular los centros médicos de los municipios de Parras y Ramos Arizpe. Tal como lo deseaban los coahuilenses, desde hace algunas semanas, poder ver en vivo y a todo color a su presidente ataviado con disfraz de empleado del sector salud, como se ha fotografiado en otras entidades federativas, a donde ha acudido igual, a algunos centros de salud de los municipios más dejados de la mano de dios y del gobierno, que aunque ahora se haya puesto de moda otra vez decir que lo son, no son una y la misma cosa.
Perfectamente podía haberse elegido cualquier otro municipio de la entidad para visitar los centros de salud, de hecho entre mas lejos estén de la capital Saltillo, de la otra capital Torreón, y de las ciudades fronterizas y del centro, mas dados al cuas están los hospitales, los médicos, los pacientes y todo lo que se relaciona con el cuidado de la salud por parte del gobierno. Eligieron Ramos, municipio industrial donde sin embargo hay áreas marginales muy abandonadas, Parras lo mismo, con un nivel de desarrollo menor, carece de más. Pero ¿para que ir más lejos? La atención en los hospitales del ISSSTE, el IMSS, de la Secretaría de Salud o un caso muy especial del que nadie quiere entenderse, el de la Sección 38 del SNTE. Sin necesidad de ponerse cofia, tapabocas y demás, solo con preguntar a los derechohabientes o pacientes , con eso tendría un panorama amplio y completo de la realidad que sufren a diario, en buena medida por las medidas de austeridad republicana impuestas desde la presidencia y desde la secretaría de hacienda.
Bueno, eso es lo de la gira temática, como se dice en el argot burocrático, está lo otro, la parte política, en donde lo que más interesa es el encuentro que pueda haber entre el gobernador Riquelme Solís y el presidente López Obrador. El mandatario estatal había dejado entrever hace algunos meses que por supuesto que el presidente podía visitar Coahuila con la frecuencia que él deseara, pero que en lo personal él no tenía michas ganas de acompañarlo en sus eventos, ¿para qué exponerse a groserías, majaderías y morenistas peladeces?, y de oquis, porque hasta donde se ha dicho, va a las clínicas y hospitales, que en todo caso son dependientes de la federación y de los recursos que esta tenga a bien destinarles, que como se sabe, son más bien magros rayando en lo insuficiente.
Andar vestido de médico, enfermero o afanador, no es particularmente atractivo, y menos ante la perspectiva de que en cualquier momento comience la lluvia de invectivas y cacayacas.
A lo mejor se da una recepción de pura cortesía, y luego ya, que Andrés Manuel y su comitiva agarren para donde mejor les plazca, arena y mal servicio médico los hay para donde gusten dirigirse.
Pero… no espere el presidente que su visita hospitalaria sea en Coahuila un día de campo. tenga por seguro que haya un comité de recepción por parte de los integrantes de la Coalición de Trabajadores de la Educación, los mismos que en una gira anterior, o dos, estuvieron para entregarle documentación sobre el crimen que se está cometiendo contra ellos al no dotarlos de las medicinas que requieren para sus tratamientos médicos, peticiones a las que no han recibido respuesta alguna, ni positiva ni negativa, pero si viene el presidente…pues obvio que se apersonen a su paso para preguntarle como va su asunto.
Esos son unos. Pero también está un buen contingente de pasantes de medicina que no están nada a gusto con el recorte a sus de por si miserables becas por atender los consultorios del gobierno en las comunidades más alejadas en calidad de servicio social. Si antes no les alcanzaba con 2500 pesos, ahora con la mitad les sirve para todavía menos.
Y por allí sígale. los inconformes con los servicios prestados en el seguro y el issste son muchos y pocas las oportunidades de hablar con el responsable de todo, a quien además dice que le encanta ponerse en el tocadero.
La cita es el día once, si no hay cambio de señales. En lo temático y en lo político hay varios puntos muy espinosos que pidieran presentarse, esperemos que el ejecutivo venga de buen talante para no hacer enojar más al anfitrión, y que no ande sensiblito para con quienes tal vez le falten al respeto, como pasó no hace mucho en San Luis, donde no querían ni dejarlo descansar, esto en sus propias palabras. Esperemos la campanada del segundo round.

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