La Maldición de Parras

“… fueron por ella y cual vil delincuente, la subieron a la patrulla y la trasladaron a las celdas municipales sin importarles que fuera acompañada de un niño de brazos. Así, con todo y chamaco la remitieron y le exigieron a cambio de su libertad que “bajara” la fotografía de los pillos uniformados.”

Baile y Cochino.-

Escribe: Horacio Cárdenas Zardoni.-

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Así como hay mujeres que cada vez que se enamoran, que se consiguen un novio o un marido, se topan con que es un mantenido, un flojonazo, un vividor, cuando no un borrachales, mujeriego que las engaña y en el colmo de la mala suerte, les pega y fuerte, así hay municipios que de entre todas las opciones políticas para elegir un gobernante, siempre se van por el peor, este, no me dejarán mentir, es el caso de Parras de la Fuente, apellidado “pueblo mágico”, que cuando no lo saquea el alcalde, lo desvalija, y como a la chica del cuento, después de tantos romances desdichados, terminan por quitarle el encanto, así Parras corre el riesgo de que a punta de malos gobiernos se le acabe lo mágico y se quede en un triste pueblo rascuacho.

Ahora sí que continuando con la parábola de la niña que se busca y se encuentra puros galanes de lo peorcito, los presidentes municipales de Parras de la Fuente dan la impresión de ser el siguiente peor que el anterior. A lo mejor no es tanto así, que el que llega sea de veras más malo que el que se fue… pero como es al que estamos soportando en el momento, pues contra él van dirigidas todas las quejas y los enojos, en cambio de los que marcharon ni quien se acuerde, es más ¿de quienes estamos hablando?

Aquí no se trata de comparar quien ha sido peor administrador de los siempre escasos recursos públicos, quien ha tenido las peores relaciones públicas con la población, quien ha sido más corrupto, lo que importa es que ya hay que pararle a lo que parece maldición del municipio parrense, uno que como pocos en Coahuila, se ha dado el lujito de, por estar tan hartos, han oscilado de un partido a otro, y como la muchacha de la historia, los electores se dan cuenta que todos están cortados por la misma tijera desafilada, una que en vez de cortar finito, da unas tasajeadas que dejan a unos heridos y a otros mutilados.

Aterrizando en lo que veníamos a contar, el asunto del ¿Cómo calificarlo, pobre, magro, triste? desempeño del alcalde Ramiro Pérez Arciniega, en los pocos meses que lleva su administración, se las ha arreglado para desencantar a los ciudadanos que votaron por MORENA, y quienes no votaron por él o se abstuvieron, les ha dado oportunidad de justificar sus razones, pues la cosa parrense va de mal en peor.

Échele la culpa a que la Cuarta Transformación llegó pronto a Parras, más que a otros municipios del estado de Coahuila, pues las medidas de austeridad municipal parecen competencia de la austeridad republicana que proclama el jefe de todos los morenos, el presidente Andrés Manuel López Obrador, y sus seguidores en todas las posiciones de poder. Nos habíamos enterado por las noticias que allá en la Ciudad de México habían ordenado medidas de ahorro que rayan en lo miserable, entre ellas la dotación de gasolina a las patrullas de la policía, pues en el municipio más alcohólico de este ebrio país, no cantan mal las rancheras, y tanto que hasta parece que son competencias para ver dónde y a qué le recortan más dinero.

¿Consecuencia de este ahorro mal entendido?, pues muy fácil, que la calidad de los servicios públicos, que de por sí lejos de poder ser calificados de mágicos, dejaban demasiado que desear, se ha demeritado todavía más. A la gente le está faltando el agua, el alumbrado está para llorar, y es que como la luz cuesta y hay que ahorrar en ese gasto, pues ahora lo que debería ser un servicio continuo, se ha vuelto en uno de tandeo, con las consecuentes molestias para la población, eso por lo del agua, y por lo del alumbrado, pues los señores amantes de lo ajeno tienen mucho que agradecerle al alcalde y sus políticas de austeridad, pues en el momento en que cortan el alumbrado aquello se convierte en tierra de nadie, donde pueden hacer lo que les venga en gana, pues la policía no es precisamente lo que podría presumirse como el punto más brillante de la administración de Ramiro.

¿presumir? Si ya decíamos que Ramiro es más morenista que López Obrador, en eso de que todo sean besos y abrazos y nada de llamadas de atención al personal encargado de la seguridad pública, los parrenses están abandonados a su suerte, y lo mismo reza para los visitantes, que son vistos por los policías y por la jerarquía de mandos, como el cuerno de la abundancia del que pueden sacar el “complemento” del “austero” salario que les paga el ayuntamiento.

Nada atenta más contra la magia de cualquier bucólico pueblito, que encontrarse policías con los dientes igual o todavía más afilados que los de su ciudad de origen, y es que estos maleantes con placa van por sobre el billete, inventando delitos y faltas, y amenazando con detención física del vehículo y las personas con cualquier pretexto, y como nadie quiere quedarse en Parras solo para pagar una multa el siguiente día hábil, allí radica la efectividad del anzuelo de la corrupción.

Pero el caso más aberrante es el que se presentó en días pasados cuando, con la mayor prepotencia personal de la dirección de seguridad pública del municipio, detuvo todo el fin de semana a una ciudadana decidió tomar una fotografía donde policías a bordo de una patrulla hacían de las suyas; esa foto circuló en redes sociales y fue criticada por medio pueblo.

La respuesta fue casi inmediata, fueron por ella y cual vil delincuente, la subieron a la patrulla y la trasladaron a las celdas municipales sin importarles que fuera acompañada de un niño de brazos. Así, con todo y chamaco la remitieron y le exigieron a cambio de su libertad que “bajara” la fotografía de los pillos uniformados.

Fue así, “por órdenes superiores” que la mantuvieron detenida sin motivo justificado, en lo que es además de un abuso de la fuerza pública, un caso para los derechos humanos, que casi, es lo único que faltaba en el expediente de Ramiro, y un escalón para los que han gobernado Parras… de lo bajo que pueden caer.

Parras es un pueblo de 45 mil habitantes, gobernarlo debería ser casi un día de campo, para alguien que tuviera ganas de que el membrete de mágico se viera reflejado en las condiciones de bienestar de la gente, pero es demasiado pedir. El caso más patético de incompetencia, de incomprensión de lo que implica y debe implicar el gobernar, es el del actual alcalde Ramiro Pérez, quien aun dedicándose más que sus predecesores que pasaban más tiempo en sus negocios que en la alcaldía, nomás no logra atar ni desatar… y lo que falta, porque sus subordinados ya le tomaron la medida, lo que nos hace pensar que de aquí en adelante las cosas irán de bajada.

10 comentarios sobre “La Maldición de Parras”

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  1. pues más que nota para informar de los malos elemtos de la Policía se enfocó más en grillar y atacar al mentado Ramiro, ahora que culpa tienen los mantenidos, borrachos, golpeadores y ratas inmundas. todo un escrito para terminar en nada. se sintieron muy chayoteros, maizeros y centaveros como muchos medios de este estado tan agobiado por el mal gobierno y medios informativos alineados.

  2. Mi Pueblo es hermoso….lo malo son todos los gobernantes que ha tenido todos en General pues no hay uno solo que no haya echo riqueza gracias a mi gente inocente…con un corazón enorme ……DIOS LES PERDONE SOLO RECUERDEN QUE LQ JUSTICIA VIENE DE LO ALTO….Y YO LE CONFÍO MI PUEBLO A DIOS SOLO A ÉL….. Todo a su tiempo

  3. La corrupción en el pueblo es increible, no es su gente, son sus autoridades que están a servicio del que más dinero tenga, aunque ese dinero ellos mismos sepan que no es obtenido de la forma más honesta. Es un pueblo sin ley.

  4. Buenas tardes a todos desgraciadamente a parras le ha tocado muy malos presidentes municipales, la mayoría pensábamos que el Sr Ramiro sería diferente, pero para nada. Es como todos y en mayúsculas porque? Porque se aprovechan de que es un pueblo mágico para explotar solo ese lado pero no hace su trabajo para buscar empresas para que la gente no salga del pueblo. Es muy triste salir a las calles a las 4:00 am y ver la gente que sale a esperar un camión para salir fueras de parras a trabajar. ESA ES LA TRISTE VERDAD DE MI QUERIDO PARRAS. Hay alguien que nos ayude?????

  5. Que triste pero el pueblo cometió el error al igual que 30,000.000 de pejendejos en el país de votar por esta bola de ratas disfrazados de Socialista y redentores.
    Acabo de estar en las fiestas de la uva y la vendimia y regresamos altamente impresionados por la belleza del pueblo, la generosidad y amibilidad de su gente con el turismo ,la limpieza de la ciudad y la calidez humana de sus habitantes,sería un lástima que Pejendejo chairo siga los pasos del payaso y corrupto de AMLO y vaya a acabar con este bellísimo pueblo que es Parras de la Fuente como Morena lo está haciendo en todo el país.
    No lo permitan
    .

  6. Esta sujeto también está saqueando al pueblo, de la misma manera en la que se enriqueció. Su cabildo no sirve para nada, sarta de inexpertos egocéntricos. En cuanto a seguridad pública… sigo pensando de que sirven esos sujetos prepotentes que regularmente aplican brutalidad policiaca, empezando por Chacón, Ramiro y Carlos (trío de déspotas «protegidos» por los «comandantes»).

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