
(La Silla Rota, 22 septiembre 2019).- El viernes pasado, a Manuel Alberto “N”, presunto autor intelectual del homicidio del diputado electo Eduardo Castre Luque, un juez de control le dictó auto de formal prisión. Pero, esta historia comenzó hace siete años.
Era 2012 y comenzaba el periodo electoral en Sonora. El empresario y director de Marketing del equipo de béisbol Yaquis de Ciudad Obregón se registró como candidato a diputado por el distrito 17, por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el municipio de Cajeme.
Faltaban 3 años para que el entonces gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías terminara su período. En el día de la elección, Castro Luque ganó el distrito 17 y el 15 de septiembre siguiente tomaría protesta con 11 compañeros priístas más.
El empresario sonorense designó como su suplente a un joven de 25 años que iniciaba su carrera política y quien lo apoyó durante su campaña. Esa decisión lo llevaría a su fin.
Dos días antes de tomar protesta, el 14 de septiembre, el hombre de 48 años llegaba a su casa por la noche, en la colonia Chapultepec de Ciudad Obregón, cuando un sujeto a bordo de una motocicleta lo liquidó de 9 balazos. El diputado electo fue trasladado a un hospital… pero no sobrevivió al certero ataque.
De acuerdo a las investigaciones de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado, Manuel Alberto “N” involucró a cuatro personas más, entre ellos el gavillero que le dio muerte al legislador electo y el que consiguió el arma para hacerlo.
Sergio N., Juan Manuel N., Wilberto N. y Wilfrido N., fueron detenidos después del homicidio. Sólo Manuel Alberto N. logró darse a la fuga.
Incluso la PGJE emitió una ficha roja ante la Interpol para localizar al joven, hasta que una identificación falsa lo delató.
El pasado 13 de septiembre, 7 años después del homicidio, el auto intelectual del crimen fue detenido en Zappopan, Jalisco. Hoy un juez lo acusa de homicidio calificado con premeditación, alevosía, traición y retribución dada o prometida, cometido por pandilla.

Deja un comentario