*** El presidente reconoce que estuvo en esa casa, entonces… ¿por qué el juez la mantiene presa?
*** Se trata de una venganza política, dice la hija de la ex titular de SEDESOL.-

Ciudad de México, 23 de octubre 2019.- Dejando entrever que el propio Presidente de México conoce el domicilio de la exfuncionario Rosario Robles Berlanga, Andrés Manuel López Obrador dijo: “De que estuve, estuve”.
Con esto, todo parece indicar que se tejió una red “desde arriba” para encarcelar a la exsecretaria de Desarrollo Social durante la administración de Enrique Peña Nieto quien, de acuerdo con su hija y su abogado se ha convertido en un preso político.
Apenas ayer martes, Rosario Robles, le envió una carta al Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, en la que niega haber mentido sobre la dirección de su domicilio.
Lo anterior, luego de que el juez de control que lleva el caso, Jesús Delgadillo Padierna, argumentara para dictarle prisión preventiva, que Robles había mentido sobre su dirección al contar con una licencia de manejo con otra dirección.
“Jamás he mentido sobre mi domicilio… Por si fuera poco esa casa la conoce y ha estado en ella el hoy Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador”, refirió la ex funcionaria.
El juez Delgadillo Padierna dictó la medida cautelar contra la ex secretaria de Desarrollo Social pues “mintió sobre sus domicilios”, por lo que hay riesgo de fuga, tomando como prueba una licencia de conducir a su nombre con otra dirección, aunque el delito por el que se le persigue es “no grave”.
Al respecto, Robles acusó que el responsable de la confusión fue el Ministerio Público, quien en todo momento, hizo alusión a la licencia de conducir falsa, la cual nunca presentó y es la prueba con la que se apoya el sobrino del “señor de las ligas”, René Bejarano para mantenerla encarcelada.

pues claro que estuvo chayotero de poca monta pues en esa epoca ambos eran perredistas poe que no mencionas que esta zorra lo traiciono y se vendio al prian ahora resulta que es presa política.Deja de faltarnos al respeto a la gente pensante.