El indómito, indómito, indómito Guadiana

BAILE Y COCHINO.-

Por Horacio Cárdenas.-

indomito

Carlos Salinas de Gortari, fiel a su doctrina del año 1993, ni los ve, ni los oye, ¿Qué importa que en aquellos lejanísimos años a los que olímpicamente ignoraba era a los perredistas, desertores ardidos del Partido Revolucionario Institucional, y ahora sean morenistas?, Felipe Calderón Hinojosa es un político peligroso para el régimen, solo en la medida en la que su señora Margarita Zavala lo deje manejar la suburban para llegar a las asambleas con las que quiere formalizar la existencia de su partido México Libre, fuera de eso, sus tweets le hacen a Andrés Manuel López Obrador lo que el proverbial vendaval a San Benito, patrono de los pobres pastorcillos del nacimiento de Belén, y el mismísimo Vicente Fox, con sus descerebrados comentarios en redes no hace más que demostrar que Andrés Manuel tenía razón cuando le recomendaba “cállate chachalaca”.

Entre la prensa fifí, podríamos mencionar a periodistas auténticamente peligrosos, no por la actitud que manifiestan en los medios, donde siguen siendo tan respetuosos como la profesión lo ha demandado siempre, sino por lo que dicen y escriben. ¿Por dónde comenzar?, por Raymundo Rivapalacio, quizá, quien un día sí y el siguiente también expone las pifias de un régimen que no ve más allá de las ocurrencias del momento, un gobierno para el que la planeación no va más allá de la hora u hora y media que tardan en preparar las declaraciones y presentaciones de  La Mañanera, mismas que terminan cambiándose allí mismo frente a cámaras y micrófonos; Carlos Loret de Mola, quien se ha convertido en un verdadero cadillo desde que lo echaron de la peor manera de Televisa, contradictoriamente, dejándolo en libertad y en obligación de hacer lo que mejor sabe hacer, encontrar la hebra para jalar la cuerda con la que ahorcar políticos corruptos; están los cuerpos editoriales enteros de Reforma, de Milenio y de Excélsior, sin menoscabo de los tan populares LaSillaRota, AnimalPolítico, brozo xmiswebs, Informe Indigo, entre otros muchos dedicados a la tarea de, hasta donde lo permiten, mantener la racionalidad de la Cuarta Transformación dentro de los cánones, que si no fuera por ellos, estos ya hubieran salido volando del volantín, partiéndose la crisma cuando aterrizaran de mala manera de narices en el pavimento, pero de que en algún momento representen un peligro para el gobierno, no, ni de lejos, si ni siquiera han podido tumbar al máximo corruptazo Manuel Bartlett Díaz, con los escrituras públicas de la burra en la mano, es que el peligro de la prensa conservadora es más un producto de la imaginación presidencial que un mínimo y esperanzado dejo de realidad.

Y bueno, como se ha puesto de moda lo cristiano en la política mexicana, tendríamos que apelar forzosamente al principio de que el enemigo está en casa. Siendo así, tendríamos que enlistar quienes son los enemigos más peligrosos del presidente Andrés Manuel López Obrador y de su postulada Cuarta Transformación. Dentro del gabinete habría que mencionar a Doña Florero, Olga Sánchez Cordero, secretaria que dicen que es, de Gobernación, quien cuando no mete en problemas al gobierno, está omisa en resolvérselos; está por supuesto el mejor amigo y compañero de los narcos, Alfonso Durazo, secretario de seguridad, quien sigue sin atar ni desatar, y cuyos vínculos con figurones del crimen organizado son cada vez más difíciles de ocultar; el vicepresidente Marcelo Ebrard ha resultado que no es ninguna lumbrera en política exterior, metiendo al país en bretes que ninguno de sus antecesores hubiera caído; Alfonso Romo, es más amigo de sus caballos y del dinero que de López Obrador, a todos en bola y por separado se les podría aplicar la advertencia de “no me ayudes, compadre”, pero dentro de todo, son bien intencionados, no califican como enemigos.

Ahora que, si descartamos a los que continuamente aparecen citados en el discurso de las Mañaneras, los mencionados y algunos que se nos quedaron en el tintero de pixeles, como los políticos más peligrosos del régimen, ¿Quién no queda?, pues la nata de políticos que juegan para su santo es más bien homogénea, y no particularmente adicta al presidente y líder máximo del morenismo, está Yeidvckol, una tipa de miedo, está Claudia Sheinbaum, que se tropieza ella sola y se lleva entre las patas a su patrón, está Martí Batres, estaba Porfirio tratando de mantener la cordura, Monreal que anda en nada más lo suyo, y por allí, pero lo que es el enemigo número uno del morenato, en nuestra hipótesis de trabajo, es ni más ni menos que el senador coahuilense Santana Armando Guadiana Tijerina, quien da la impresión por momentos de haberse convertido en la única consciencia reconocible al interior de la Cuarta Transformación, y desde su escaño en el senado de la República, demostrar que el apodo de El Indómito no se lo adjudicaron de balde.

El día 12 de noviembre, y para disipar cualquier duda, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo en su conferencia matutina que la decisión de dar asilo al renunciado presidente de Bolivia Evo Morales fue suya y de nadie más, esto para que se callen los que piensan que al mandatario lo manipula alguien, en ese contexto,  ¿Cómo cree que caiga la carta de Armando Guadiana de fecha 10? Esa en la que por un lado dice reconocer el crecimiento económico del 5% del PB por más de 10 años, de haber llevado a Bolivia a ser un país en crecimiento, para luego dejarse caer con la frase lapidaria de que “lo antes mencionado no da derecho a ningún Gobernante a eternizarse en el Poder, lo que trae como consecuencia el Golpe de Estado” (las mayúsculas son de Guadiana), y sigue “Un servidor presentó hace algunos meses una Iniciativa de No Reelección en cargos de Elección Popular, desde el Presidente de la República, Gobernador, Alcaldes y Legisladores. Me considero un verdadero amante de la Democracia y estoy convencido de que siempre habrá de tras (sic) de cada gobernante otro mejor”

Digamos que en el torbellino de la política nacional, nadie pedía ni esperaba un posicionamiento de un senador coahuilense sobre un tema de relaciones internacionales, por eso es por lo que más duro caló la cosa, y no porque esté hablando de lo de Evo Morales, sino porque sacó del cajón de los olvidos su iniciativa que duerme el sueño de los resentidos, pues si algo trae mareados a los morenistas es eso, su intención de reelegirse, por no decir, de eternizarse en los puestos que ocupan. Casos se han dado en el senado, en Baja California, en la dirigencia nacional del partido, y hasta el presidente ha dicho que entregará el poder en 2024 si el pueblo quiere… lo que suena a que él quiere otra cosa.

No eche en saco roto lo que le decimos, Guadiana Tijerina, orgullosamente de Coahuila, es el político, el personaje más peligroso para un régimen que si por algo se caracteriza es por no soportar la crítica, y en su caso particular, la autocrítica, pues la que emite a cada rato y por cualquier motivo Armando Guadiana es desde las entrañas del sistema. Sí, ya han de haber estado pensando en manera de extirparlo del senado, de MORENA y de la política, pero siendo senador electo… no les va a ser nada fácil y la convivencia es cada vez menos cómoda con el tres veces Indómito, que no me lo crea, pero está causando más estragos que muchos de los mencionados arriba.

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