¿Para qué sirven Armando Plata, la ASE y sus ‘auditorías’?

*** Parras y sus cuentas públicas, Dios los hace y ellos se juntan…

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

platas3

De esas leyendas urbanas de finales del siglo pasado, dicen que decía Andy Warhol, el patriarca del arte pop en los Estados Unidos, que cualquier persona, todo el mundo, tiene derecho a sus quince minutos de fama, para luego sumirse en el mismo anonimato de antes, en que nadie lo conoce a uno, y menos todavía le importa a nadie lo que pase con uno, lo que haga o deje de hacer, pero  para tanta y tanta gente, ese cuarto de hora vale más que toda su existencia de décadas. Malo cuando alguien es como Armando Plata Sandoval, titular de la Auditoría Superior del Estado de Coahuila de Zaragoza, quien cada diciembre disfruta de quince minutos de ser el centro de atención, esto por varios días, mientras la sociedad, el Congreso y los medios de comunicación terminan de escandalizarse de los reportes que rinde la dependencia, del estado que guarda la información financiera de las distintas entidades que componen la administración pública estatal.

Una vez al año sale de debajo de su piedra el citado Armando Plata, quien el resto del año se ha de aburrir como ostra entre estados contables, facturas, comprobantes, y demás papeles y registros electrónicos que son el pan de cada día de los contadores gubernamentales, ah pero cuando sale, lo que él quisiera es ser aplaudido y vitoreado por el conjunto de los habitantes de Coahuila, pero resulta que no sucede así, pues el mensaje que transmite el cúmulo de información contable que reporta el titular de la ASE al Congreso local, es doble: por un lado que la corrupción es rampante en buena parte de las unidades administrativas y los municipios coahuilenses, y por el otro, la casi total impunidad, o quítele el casi, con el que se mueven los funcionarios públicos, con lo que al respetable público representado en la legislatura del congreso, no le queda más que tragarse el coraje de enterarse de raterías que no serán castigadas, en tanto, el señor auditor superior se la pasa a sus anchas, como si en el baño de vapor o en el bar de la Sociedad Manuel Acuña se encontrara cada sábado por la tarde, pero todos los días de la semana.

Ejemplos de lo que encuentra la Auditoría Superior del Estado los hay por montones, de lo que dice que encuentra, porque luego viene a resultar que eso que dijo que encontró no es cierto o no es correcto, y que las dependencias señaladas por irregularidades, con solo requerírseles por la vía del informe al Congreso o la denuncia pública ante los medios de comunicación, bien pronto comprueban todas aquellas irregularidades que se les marcaron, bueno aquellas que están en sus posibilidades de comprobar, porque habrá otras que de plano no…

Si más parece que durante todo el año el auditor superior se dedica a juntar sus reconcomios, sus rencores, a apuntar las afrentas reales, imaginarias o fumadas que le hacen alcaldes y funcionarios, para soltarlas en el mes de diciembre, según su plan maestro, para cobrarse de un golpe todos los desprecios contra su persona y su dependencia, por más que la mayoría de sus intentos terminen explotándole en la cara. Porque a nadie le gusta que lo acusen de ineficiente, corrupto, ratero o cosa peor, los latigazos de las respuestas oficiales al auditor restallan tan fuerte, que luego termina pidiendo disculpas, o como en esta ocasión, saliendo con la batea de babas de que los reportes que un día antes dio como contundentes, resulta que tan solo eran preliminares, mientras, ya paseó el buen nombre de dependencias, universidades, institutos, poderes, y por supuesto los de sus encargados, por el fango.

Pero de vez en cuando el auditor se topa con datos concretos, de los cuales podría sacar el mayor provecho político y mediático, este es el caso de Ayuntamiento de Parras de la Fuente, del que la auditoría reportó un irregularidades por encima de los 54 millones de pesos, durante el ejercicio 2018, cifra que a todas luces es de escándalo, dado el escaso volumen del presupuesto que maneja la administración del poblacho cada vez menos lustrosamente mágico, quienes integraron el reporte sobre el municipio parreño encontraron que en casi la totalidad de las partidas objeto de revisión, había irregularidades, faltantes de dinero de documentación de qué se hizo con el dinero, desvíos, transferencias no autorizadas, entre una gran gama de cosas que no deberían ser, y que son observadas para que la administración las solvente.

Está bien, bueno no, porque se supone que en cada municipio y dependencia tienen gente que sabe lo que está haciendo, si hicieran las cosas bien, conforme a procedimiento a la primera, no habría luego que andar contestando observaciones de auditoría.

Si los contadores de las dependencias y ayuntamientos hicieran correctamente su chamba, ninguna necesidad habría de auditorías inferiores y superiores, pero valga, no las hacen y para eso está la ASE para encontrar lo que estuvo mal comprobado y ordenar su corrección. ¿Y usted cree que les hacen caso?, digamos que algunos sí, pero otros no, y regresando al caso de Parras de la Fuente, ¿alguien en su ingenuidad creerá que existe la más remota posibilidad de que el que era alcalde en el año 2018,  Evaristo Madero Marcos, va a responder a las observaciones que le hace la Auditoría?, si al señor cacique le valió sorbete el proceso entrega recepción, la administración, municipal y todo durante el tiempo que fue alcalde ¿alguien piensa que le quitará el sueño contestar?, claro que no, ni siquiera porque lo tengan allí en corto, cerquita en el mismo palacio municipal, les va a dedicar siquiera una mirada de desprecio. A lo mejor otra cosa sería si le llega la fuerza pública con una orden de aprehensión, pero conociéndolo, ni así.

Bueno, eso respecto de lo de la cuenta pública del 2018, ¿y la de 2019?, ah, allí la cosa se tiende a arranar, como siempre ocurre con la Auditoría Superior del Estado, porque ¿Cuál es la prisa?

Todo el mundo sabe, el gobernador, el secretario de gobierno, el de finanzas, el Congreso, la Fiscalía Anticorrupción, que si la administración de  Evaristo Madero Marcos fue un saco de corrupción, la de su sucesor Ramiro Pérez, le dice quítate porque voy por lo que falta. Oficios han ido y venido, denuncias de hechos, hasta solicitudes de juicio político, y nada. ¿A qué está esperando la Auditoría para hincarle el diente a una ratería que está en proceso a ojos vistas?, es inexplicable y todavía más injustificable que si saben cómo son y como están las cosas, no se actúe para contenerlas, cuando todavía tiene esto relevancia.

Imagínese un oficio girado por la ASE a la Secretaría de Finanzas diciendo: en vista de las irregularidades que se están sucediendo, se recomienda la retención de partidas presupuestales al ayuntamiento de Parras hasta que no cumpla con poner las cosas y los documentos en orden… ¿Qué tal, eh?, otra cosa sería la auditoría, otra cosa sería el gobierno, si los reportes contables alimentaran las entregas de dinero si no en tiempo real, sí por lo menos rápido, pero esto no es más que un sueño guajiro, el sistema está armado, y está Armando Plata, con sus quince minutos de cacayacas collonas para entorpecerlo mínimo un año, ya cuando no sirva para maldita la cosa.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑

Descubre más desde El Demócrata

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo