IMSS COAHUILA: ESA ISLA DE «FELICIDAD»

BAILE Y COCHINO.-

Por: Horacio Cárdenas.-

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Parece que hay alguna gente incrustada en la representación del gobierno federal, esa difusa oficina conocida como la superdelegación, y en la inexistente pero actuante delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social, donde todavía piensan que los ciudadanos se tragan cualquier cuento que les suelten en sus entusiastas declaraciones y encendidos discursos. Mientras tanto, el ciudadano de a pie, puntualizando, el derechohabiente del IMSS, el que acude a consulta porque de plano ya no aguanta el dolor que le aqueja, comprueba a cada paso con que se adentra en un hospital de zona, centro de salud o consultorio, el deterioro que registra un área prioritaria, por supuesto para el país, pero además para la historia de la salud personal de cada quien, que si es cierto que no se puede presumir que alguna vez estuvo “bien”, si en la comparación entre el antes y el ahora nos deja el encorajinado sentimiento de que en algún momento entramos en un barreno que solo puede terminar estrellándonos en el suelo.

A lo mejor la gente podría mostrarse un poco más comprensiva si le hablaran con la verdad, pero eso de intentar engañarlos con datos falsos, además de dar pena ajena, termina provocando la ira de las personas que teniendo derecho a una atención a su salud, no por dádiva, sino porque semanal o quincenalmente se les descuenta de su salario para ello, lo que reciban, si bien les va, una atención deficiente, y como cada vez con mayor frecuencia, un trato burocrático, deshumanizado, insensible, cruel, y entrando en el terreno de lo práctico: insuficiente, ineficiente y hasta atentatorio a su estado general de salud y en casos extremos, a su propia supervivencia.

El jueves aparecieron declaraciones de la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social y del sindicato del mismo, en las cuales desmentían categóricamente, no podía ser de otra manera, las denuncias en los medios de comunicación, del pésimo servicio que se recibe en las clínicas y hospitales del Seguro en las distintas ciudades de la entidad: en el colmo de la desfachatez, negaban que en Coahuila se registrara desabasto de medicamentos, y queriendo tapar el sol con un dedo, acusaban que las notas de prensa obedecen a intereses políticos, tratando de afectar la “buena imagen” de una institución que, dicen, está trabajando al cien por ciento. Pues a lo mejor el único que no ve las conferencias mañaneras del patrón de todos ellos, el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador es Alejandro Cantú López, quien tampoco lee la columna diaria de Carlos Loret de Mola, “loretito” como le dicen los chairos de la Cuarta Transformación, quien en esta semana, con los documentos de la burra en la mano, hizo pública la realidad del desabasto de medicinas en el IMSS. Sólo para recordar, Loret mencionaba como entre diciembre del 2018 y diciembre del 2019 el índice de recetas surtidas, un indicador de eficiencia de la farmacia de la institución, cayó casi diez puntos porcentuales, pasando de un 98% en las postrimerías del sexenio de Enrique Peña Nieto a un 89% a principios del segundo año de la administración en la que se acabó, según ellos, la corrupción y la ineficiencia en el sector público. Loret de Mola señala que de por sí está amañado el indicador, que considera para los efectos estadísticos, receta surtida con que se entregue un medicamento, aunque la receta sea por tres o cuatro, con que le entreguen uno, ya le ponen palomita. Pues aun así, las recetas incompletas se han precipitado estrepitosamente en el curso de un año en el que el presidente se reporta feliz, feliz, feliz, pero los derechohabientes del IMSS enfermos, infelices y furiosos, pues no les surten las recetas que les entregan los propios médicos del Seguro, pues ¿Qué no hay computadoras, bueno, hojas de papel para que el administrador de farmacia les diga a los médicos, saben qué, de esto no receten porque no hay?, pero eso es otro cuento de la ineficiencia que impera en el IMSS.

Pero a lo que vamos, ¿qué es lo que nos quiere hacer creer Reyes Flores Hurtado, superdelegado del gobierno federal, Juan Salgado Brito, el delegado que no es delegado porque eso ya no existe y el líder sindical Alejandro Cantú, que Coahuila es el único estado de la República en el que las medicinas se entregan completas?, eso no se lo cree nadie. Como tampoco nadie se cree eso de que la suspensión en las cirugías se deba a “problemas de calendarización” y complicaciones de los especialistas. Lo hemos comentado en este mismo espacio, la suspensión de las intervenciones quirúrgicas es práctica común en las clínicas del IMSS en Saltillo, en Monterrey y en Monterrey, a donde se derivan los pacientes porque acá de plano no hay quienes tengan la pericia ni la preparación para operarlos. A lo mejor podríamos construir un nuevo indicador de eficiencia o ineficiencia del IMSS ¿a cuántos pacientes programados para cirugía los operan a la primera, a la segunda y a la tercera vez?, ya del índice de supervivencia mejor no hablamos, porque caeríamos en lo trágico. Eso en cuanto a las medicinas y la burocracia, pero ¿Qué me dice de la propuesta del sindicato del Seguro de querer contratar médicos jubilados, del propio IMSS por supuesto, para cubrir las plazas de especialistas crónicamente desocupadas porque a nadie le interesan?, es para morirse, pero de risa.

Para empezar, un doctor que se jubiló, es porque estudió hace tres décadas lo menos, es un profesional que sí, juntó mucha experiencia, pero eso no suple que está desactualizado a nivel crítico, en treinta años la medicina ha avanzado muchísimo, y querer que regresen a consultar y operar con ese grado de desactualización, es un acto criminal. Bueno, pero eso suponiendo que alguien ya jubilado quisiera regresar, porque para no variar, en Coahuila son los últimos en enterarse aunque sea por esta columna, de que a nivel nacional fracasó estrepitosamente el proyecto que había en el IMSS de que les ofrecían a los doctores especialistas el cielo y las estrellas, el pago de su jubilación y un sobresueldo por seguir trabajando dos o tres años más, fueron poquísimos los que aceptaron, el resto los mandó por un tubo lo que habla bastante mal del ambiente laboral al interior del IMSS.

Esto nos lleva a otro asunto íntimamente relacionado con lo anterior. Con bombo y platillo pregona Reyes Flores y también Javier Guerrero, grillo local habilitado como secretario general del IMSS, que se está construyendo el hospital de zona en Piedras Negras y se ampliará la cobertura en el de Ciudad Acuña, para lo cual se contratarán 200 especialistas… ¿200 especialistas en Piedras y Acuña?, si no los consiguen para Saltillo ni Torreón, ni recién egresados de la facultad ni pensionados, ¿creen que los van a convencer de irse a las inseguras ciudades fronterizas?, ni con chochos porque no hay en la farmacia. Así las cosas en el IMSS Coahuila, esa isla de felicidad para los funcionarios, que para los derechohabientes es una pesadilla.

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