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Los ‘moditos’ de López y los gobiernos del noreste

ESPEJO CÓNCAVO

Por Roberto Morales.-

Hace ya algunos ayeres, muchos diría yo, empecé a trabajar como “cablista” en La Opinión de Torreón, dirigido entonces por la férrea mano de Velia Margarita Guerrero.

“Cablista” era un adjetivo por demás extraordinario para no minimizar la sencillez del empleo por el que pagaban poco más que un salario mínimo, con todo y los descuentos de los bandidos cetemistas de siempre. La función de tal encargo era el de recoger la información que, en larga tira de papel,  mandaban los medios nacionales a través de teletipos, –que ahora son aparatos de la historia— para después con “claves secretas”, colocar acentos y mayúsculas.

En fin, no era el tema del viejo periodismo que quería tratar, sino el del salario que percibía y la forma en que lo controlaba mi madre. Ella decidía distribuir mi raquítico sobre entre las prioridades de la casa, algunos parientes flojos y, al final, si quedaba dejaba algunos pesos en mis manos para que pudiera ir al cine o a la cantina a tomar una cerveza.

Hoy, comparo ese reparto familiar de mi dinero con el famoso Pacto Fiscal donde el gobierno federal se convierte en la madre que reparte el dinero que generan los estados.

Ese Pacto Fiscal, para quienes no saben con qué carajos se come, fue un acuerdo entre Federación y Estados que se reformó en 1980. En este aún vigente documento se explica que todos los impuestos federales que se cobren vayan a parar a una bolsa común para ser repartidos después de acuerdo a las necesidades y carencias de cada quien o cada cual.

Sin embargo, en 40 años las cosas han cambiado, los estados amolados económicamente lograron salir de raquítica economía y ya no necesitaron del dinero de otros estados salvo algunas excepciones donde la miseria y el olvido siguen cabalgando con todo y la 4T que encabeza el Presidente Andrés López.

Entonces ahora resulta que la mayor parte de esa bolsa común se queda en manos del gobierno federal quien hace y deshace a su antojo con ese dinero, lo mismo lo regala para fines clientelares que para cumplir caprichos de un personaje al que el poder, que tanto buscó a lo largo de casi 20 años, lo volvió loco.

Es ahí donde aparecen por primera vez las voces discordantes de 5 gobernadores, más otros que se agregarán en unos meses más en cuanto concluya la pandemia del coronavirus, para exigir la revisión de ese pacto.

Y van ejemplos. El caso de los estados del Noreste es muy peculiar. Es una mina de oro para que Andrés López y su camarilla se enriquezcan.

Por cada peso que se genera en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, además de Durango y Michoacán, la federación, con su pacto en mano, devuelve 20 centavos o menos. Si, así es, 20 centavos de regreso por cada peso recaudado de las empresas, comercios, negocios, profesionistas, todos pagadores de impuestos.

¿Y qué pasa con los otros 80 centavos? He ahí una pregunta cuya respuesta solo la conocen quienes manejan el dinero en este país.

En el caso concreto de Coahuila, éste es un estado que produce 250 mil millones de impuestos al año. Sí, así como se lee ¡250 mil millones de pesos!  Y el magnánimo gobierno federal regresa, para atender las necesidades de los habitantes y gobierno de este estado, sólo 40 mil millones, ni un peso más.

Esto quiere decir que, si tan solo le regresaran a Coahuila la mitad de los recursos que produce, sería un estado de primer mundo, sin deudas heredadas, sin carencias de ningún tipo y con recursos que permitirían mejorar todos los servicios y aplicar decenas de millones de pesos para obra pública, salud y educación.

El modito ese de López para querer engañar a la sociedad no gusta, ni a los gobernantes que levantaron la voz para hacerse presentes y reclamar, con justeza, lo que es de sus ciudadanos, ni a ningún habitantes de esos cinco estados.

No cabe duda, el gobierno quiere seguir sentado sobre el dinero ajeno, repartiéndolo a haraganes y sinvergüenzas que habitan en las calles sin hacer más que nada y los miles de funcionarios públicos que ahora ocupan cargos importantes porque participaron en las marchas para desestabilizar en el pasado a todo un país.

No señor, ese modito de repartir lo que es de otros, no gusta para nada. Y menos a mí que me recuerda el reparto que hacía mi madre del raquítico salario que yo ganaba.

Un comentario sobre “Los ‘moditos’ de López y los gobiernos del noreste

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  1. Jajaja osea prefieres los «moditos» de los antecesores. Los cuales daban a quienes también araganes robaban a manos llenas y no compartían las mismas riquezas. Asco de mentalidad pobre y comprada por Riquelme.

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