fbpx

LAS EXPLICACIONES TÉCNICAS DE GUADIANA

BAILE Y COCHINO

Por: Horacio Cárdenas.-

Lo que es ser millonario y senador de la República, pero no de esos que están en el candelero político y no tienen tiempo ni para echarse una pestaña por las noches, tan atareados que los trae la democrática y republicana forma de gobernar de México, que andan en calidad de ajonjolí de todos los moles y hasta de los panes de hamburguesa. No es el caso del legislador Armando Guadiana Tijerina, quien es millonario multiplicado varias veces, lo que quiere decir que él en lo personal no tiene que ocuparse de sus negocios, contando con gente de confianza para hacerse cargo de cada uno de ellos, y en lo tocante a la actividad legislativa… digamos que lo tiene tan congelado su propio partido, MORENA, que el coahuilense tiene que andarse inventando cosas para no aburrirse… y de pasada, agitar las aguas políticas, hacer olas para llevar alguna eventual ganancia a su molino.

Armando Guadiana, carbonero que dice que él no es carbonero, pero que alguna vez lo fue y de los grandes, es por esas cosas del destino, presidente de la Comisión de Energía del Senado de la República. Usted sabe, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores hay un montón de comisiones, comisiones literalmente para todo, aparte de las especiales que se crean para cualquier cosa, y bueno, cada una de ellas debe ser integrada por diputados y senadores que le sepan al tema de que trata la comisión, sobre todo el presidente y el secretario, deben ser unas chuchas cuereras en el asunto, en cada uno de los asuntos de competencia de su comisión. Es entendible que haya comisiones a las que les sobre gente capaz, la de educación, la de puntos constitucionales, las de hacienda, economía, presupuesto, sobran maestros, abogados y economistas, hasta la de salud, en cada legislatura se ha de colar por lo menos un doctor ¿pero la de energía?, y no desde el punto de vista de un ingeniero electricista, sino del de la política energética del país, eso se pone complicado, pero para fortuna de la actual legislatura, les cayó en suerte que Armando Guadiana se dejara querer por Andrés Manuel López Obrador, que lo convenció de contener por un escaño en el senado. Guadiana le sabe a la cosa energética, al menos en lo que toca a la minería del carbón como energético primario… pues como que no es tanto sobre energía, pero bueno, no había otro de quien echar mano.

Lo hemos comentado aquí en varias ocasiones, Guadiana, con todo que ostenta la marca de MORENA en el anca, no es precisamente morenista, vamos ni siquiera es mucho de izquierda, y con el capital económico que lo respalda, pues los que sí son morenistas medio que lo han dejado hacer todo lo que se le ha ocurrido a lo largo de año y feria que lleva la legislatura, aunque también están plenamente conscientes de que les ha metido un par de goles, y de que en más de una ocasión les ha llevado la contraria, incluso al presidente de la República. Nos acordamos de las discusiones sobre el gas Shale, López Obrador desde su campaña dijo que con el Shale nada, y en cambio allí tiene al senador Guadiana promoviendo leyes para que se le diera para adelante a esta modalidad de extracción de hidrocarburos, también anduvo Guadiana más recientemente promoviendo que el gobierno federal diseñara e implementara un programa de rescate económico para las empresas y para los trabajadores, algo a lo que el mismísimo presidente respondió que no; y en fin, el asunto de las compras de carbón por parte de la Comisión Federal de Electricidad, allí tiene al legislador intercediendo ante Manuel Bartlett Díaz para acelerar la adquisición de mineral que la CFE ni necesita ni quiere, pero como se trata de un senador de la República y para acabarla, del mismo partido que el poder ejecutivo, ni modo había que darle entrada, no para darle nada, más que coba, a él y a todos los carboneros, pero a él con más tacto que a la racilla de la Carbonífera.

En los últimos días el senador Guadiana cambió de objetivo, ahora enfocó sus baterías sobre la controversia constitucional que interpuso hace varios meses la Comisión Federal de Competencia Económica en contra de la nueva Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional, de la Secretaria de Energía, entuerto mayúsculo del que no se augura una salida sencilla, ni en la corte ni en la industria energética, ni en el equilibrio de fuerzas entre la iniciativa privada y el gobierno, además de ser un asunto con aristas no solo en lo nacional, sino también en lo internacional.

Armando Guadiana Tijerina, en su calidad de presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Senadores, se apersonó como cualquier hijo de vecino… ajá, como senador que es de MORENA, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para entregar un recurso amicus curiae, en el cual, según él ofrecer los elementos técnicos para que los ministros, abogados ellos, y que sepamos, ninguno especialista en la política del sector energético, para que puedan tomar la mejor decisión, pues dice Guadiana que está de por medio el interés nacional del sistema eléctrico del país y los intereses de las Empresas de la generación de energías renovables.

Lo que tiene correcto Guadiana es “que el sistema eléctrico nacional constituye una de las infraestructuras estratégicas de desarrollo económico y social más importantes del país, por lo que deben armonizarse los criterios de confiabilidad con los del libre mercado y la competencia, ya que todos los sectores económicos y sociales del país dependen de forma crítica de un suministro constante, continuo, estable y seguro de electricidad”, hasta allí lo político y lo digamos, fácil, donde pensamos que comienza a pasar aceite es donde alega que las empresas generadoras de energía renovable “no se están integrando a la red nacional de forma ordenada para crear capacidad de generación ahí donde existe una gran demanda y, además, no toman en cuenta los problemas de congestión de la red y la baja capacidad de transmisión”, además de que hay un “sobredimensionamiento de parques eléctricos muy por encima de lo que la demanda puede absorber en tiempo real”… aquí la cosa es que, corrupción o no corrupción, que siempre sale a relucir con los morenistas, cada uno de los proyectos hoy cuestionados tuvo que cumplir una cantidad de requisitos nada sencillos, técnicos, ambientales y de todo tipo, tuvieron que contar con la aprobación de cinco o diez dependencias públicas, todas las cuales les dieron el visto bueno, y ahora resulta que son un peligro, primero porque están donde no deberían estar, y segundo porque generan tanta energía que sobra… ¿entonces por qué se dieron los permisos?, esas que antes y todavía se consideran la solución a los problemas ambientales de México y del mundo, aquí son satanizadas de corruptas, caray si hasta de aplastar a las plantitas del desierto. ¿Por qué nadie se ocupa de decir que la energía que generan es más barata que la de la CFE?, el caso es que, una vez más, y por andar de amicus curiae, Guadiana en vez de contribuir a la solución del problema lo enrarece y entorpece, ¿o qué, no sabe lo delicada que tienen la pielecita los ministros?, ¿usted cree que les hace gracia que un sombrerudo norteño venga a querer explicarles qué es lo bueno y qué es lo malo de la energía renovable vs. la idea de la 4T de seguir quemando energéticos sucios, pero con los que no sabemos qué hacer?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Powered by WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: