El pleito es con Coahuila

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

Las gráficas son elocuentes, las fotografías de mantas colocadas en los puentes peatonales sobre las avenidas de Monclova no dejan lugar a dudas sobre el sentir de la gente sobre la presencia del presidente Andrés Manuel López Obrador a la entidad: ¿A qué veniste (SIC) a Coahuila?

Ya lo comentábamos en alguna otra colaboración, Andrés Manuel vino a Coahuila en su mentada gira por el noreste, porque no tenía otra opción, no por su gusto, y tan es así que trató al pueblo y al gobierno de Coahuila con un desprecio indigno del presidente de una república democrática como la que presume que es México, donde el mandatario lo es de todos los mexicanos y para cada uno de ellos.

A él que tanto le gusta recorrer los caminos y veredas, a lo mejor le hubiera convenido más agarrar hacia Durango, luego a San Luis, tomar la carretera 57, y allí en la desviación de San Roberto, llegar a Linares, ya de allí Monterrey está a un tipo de piedra, que sí, en vez de 350 kilómetros hubieran sido quizá el doble, pero no hubiera puesto el pie en Coahuila, que a lo visto le resulta sumamente desagradable al presidente.

La manta colocada en los puentes en Monclova hablaba de dos problemas específicos de los que urge la atención inmediata y la solución de parte de parte del presidente de la República, como máxima autoridad del país, y en quien recaen ambos temas, no porque así deba ser, sino porque así funcionan las cosas en México. En concreto reclamaban, así en ese tono: No resuelves el problema del carbón, no resuelves el problema del acero, ¿a qué veniste (SIC)?

Coahuila es un estado con muchos problemas, unos más graves que otros, y siendo tan grande el territorio, los que afectan a una región no necesariamente repercuten o son siquiera conocidos en otros. Se supone que en la gira del desprecio, se anunció la atención al problema del agua en la Región Lagunera, nueve municipios de Coahuila y de Durango a los que les urge contar con agua libre de arsénico para el sostenimiento de la vida de la población, amén de la indispensable para las actividades agrícolas e industriales.

Y bueno, el presidente anunció que se comenzará a trabajar sobre el asunto… lástima que en el presupuesto del año que corre no se haya incluido dinero para comenzar los dichos trabajos, apenas se consideraron algo más de setenta millones para los estudios diagnósticos, que del monto estimado de las obras, de alrededor de once mil millones de pesos, simplemente no pintan, son una burla, como una burla es venir a hablar de que resolverán el problema del agua que beben los laguneros todos los días… dentro de dos, tres o más años, porque seguridad de que se incluya en el presupuesto de egresos de la Federación para los años subsiguientes, no la hay. Esto en La Laguna, en la frontera tienen sus broncas, y broncas duras de esas que involucran muchos balazos y muchos muertos, la sureste lo suyo, y así cada una, pero regresemos a lo que les preocupa a los coahuilenses de la región centro.

Vamos a decirlo con todas sus letras, el problema de Altos Hornos de México, radica principalmente en que el presidente Andrés Manuel López Obrador está empeñado en utilizar a esta empresa como instrumento en su venganza, justiciera dice él, en contra de Alonso Ancira, de Emilio Lozoya, y detrás de ellos presumiblemente el expresidente Carlos Salinas de Gortari y alguno otro de los que odia a muerte.

A ver, Altos Hornos de México es el motor de la economía de la Región centro de Coahuila, Monclova, Frontera, Castaños y en menor medida otros municipios, dependen en alta proporción de la producción de acero de esta empresa. Si AHMSA no produce y no vende, todos los servicios subsidiarios sufren con ella, para cualquiera con tantita consciencia económica y tantito sentido social, que la empresa acerera siga funcionando es de importancia estratégica para el país, pero la mente de Andrés Manuel no funciona así.

A López Obrador se le metió en la cabeza hace años que en la compraventa de la empresa Agronitrogenados de AHMSA a Petróleos Mexicanos hubo chanchullo, que se trataba de una planta chatarra que ha significado un serio daño al estado, al no haberla podido echar a andar como en algún momento se esperaba que ocurriera. Él habla de 200 millones de pesos, o de dólares, ya ni sabemos, que habrían cambiado de manos entre el gobierno y los dueños de AHMSA, y ahora él está necio en que no permitirá, es más, obstaculizará cualquier operación tendiente al rescate de Altos Hornos si no lleva aparejada la restitución de ese dinero al dolido y quejoso erario.

Quede claro que el rescate no correría a cargo del gobierno federal, que ha dicho y repetido que no caerá en prácticas como el FOBAPROA para el rescate de millonarios. No, lo de AHMSA, malamente llamado rescate, es la compra de la siderúrgica por parte de otra empresa del ramo, habiendo una nacional y dos o tres extranjeras interesadas en adquirirla, modernizarla y volver a hacer lo que siempre había hecho, producir acero para los mercados nacional e internacional.

Sinceramente no sabemos, contablemente, como se podría manejar esta situación tan necia. Cargar un sobreprecio de doscientos millones sería muy difícil de justificar ante el SAT, cargarlo como impuesto ¿bajo qué concepto?, es más, si llegara Grupo Villacero con el cheque por los 200 millones, en Palacio Nacional, en Hacienda, en la Tesorería de la Federación, tendrían problemas para cómo ingresarlo, no nos extrañaría que entre tanta ignorancia terminarían por hacerlos perdidizos.

Lo de Andrés Manuel es odio, déjese contra los ricos y poderosos de otros tiempos a los que siempre les ha tenido ojeriza, lo es también contra el pueblo trabajador, que vive de laborar en empresas en las que jamás han tenido que ver en las decisiones que toman, y cuyos beneficios económicos no ven jamás.

Veamos ¿podría Ancira  sacar la chequera y firmar un cheque por 200 millones?, no nos extrañaría que sí, ahora ¿Cuáles son las probabilidades de que lo haga?, prácticamente nulas, prefiere llevar el pleito judicial en España y luego en México, y gastarse en abogados lo que haya que gastar, pero ceder ante un régimen autoritario como el actual, eso jamás, sienta mal precedente. ¿y mientras?, y mientras que a la empresa, a los trabajadores, a las familias, a la región entera, que se la lleve Pifas.

La pregunta, ¿es esa la manera de gobernar que merecen los mexicanos y los coahuilenses?, creemos que no. Dicen los que saben que más vale un mal arreglo que un buen pleito. Si el problema son los 200 millones, que se los vayan pagando al gobierno con un sobreimpuesto plenamente justificado contablemente, en un plazo de cuatro o cinco años, pero que se deje trabajar a la empresa, a la antigua o a la que quiere comprarla, pero ya. Han pasado dos años desde que López Obrador ganó la elección y en este tiempo no ha podido dedicarle un gesto de humanidad, de generosidad a los monclovenses, a quienes les recomendamos esperar sentados, porque este señor es muy, pero muy necio.

Ah, y del carbón, luego hablamos.

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