fbpx

¿Compras de carbón?, puras promesas de AMLO y la CFE

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

Habrá quien todavía tenga fe en los discursos, declaraciones y promesas de la autodenominada Cuarta Transformación, sin embargo cada día que pasa son más los que se desencantan de cada uno de los dichos de los integrantes de este que nació como Movimiento de Regeneración Nacional, y que ha resultado poco más que lo mismo que los anteriores gobiernos, de los que tenía la intención de distanciarse lo más posible, y lo más pronto, todo para caer en los mismos vicios, si no es que peores.

Prometer no empobrece, dice el dicho popular, con su corolario más bien de corte intelectualoide, dar, o en este caso cumplir, es lo que aniquila.

El presidente Andrés Manuel López Obrador tenía la mejor intención, esa no se la quita ni se la discute nadie, de transformar este país, así lo decía en cada uno de sus miles de actos de campaña realizados a lo largo de dieciocho años, discurso que ahora vemos que se ha quedado costo, pues el rollo nuevo es que el objetivo de la 4T es la purificación del país, entienda por eso lo que cada quien quiera entender, desde regresar la actividad productiva a la era de la tracción animal; el volvernos a todos “aleluyas” como el mismísimo Mesías Tropical; o como lo puso en su tan peculiar estilo el atrabancado Paco Nacho Taibo 2: que al que no le guste lo que se está haciendo, que se esconda en una esquina, se vaya buscando otro país al que largarse, o se avenga a que se la metan doblada…

A los coahuilenses, el candidato, el presidente electo y el presidente constitucional Andrés Manuel López Obrador les endulzó el oído con promesas que sonaron a gloria, con sus obvias diferencias regionales, a cada municipio, gremio o grupo poblacional le ofreció lo que deseaba y anhelaba escuchar, todo para que ahora que detenta el máximo poder público en el país, se esté haciendo rosca para dar cumplimiento, ya no digamos a cada una de sus enmieladas promesas, sino a ninguna de ellas completa, y solo muy por encimita, a algunas de manera parcial.

Así a la región lagunera le ofreció resolver de una vez por todas el asunto del agua. Como sabemos, en los municipios laguneros de Coahuila y Durango, el agua es poca,  la que hay que se extrae del subsuelo, está contaminada por arsénico y otras sales peligrosas para la salud, ah pues ese tema de interés obligado de todo lagunero, fue el principal compromiso de López Obrador, a dos años de haber asumido la presidencia cabe preguntar ¿qué ha ocurrido?, siendo la respuesta triste que nada, nada salvo más promesas de que la preocupación de la región entera quedará resuelto en el curso del sexenio, aunque a lo que se ha visto del presupuesto de egresos de la federación para el año 2021, no están contemplados los miles de millones que se requieren, con lo que se habrá ido la mitad del sexenio y no habrá caído una gota de agua ni limpia ni adicional a satisfacer las demandas de la población, la industria y los productores agrícolas.

Quizá sea a la Región Carbonífera a la que más dulces les sonaron las mesiánicas promesas presidenciales, ¿tienen carbón, producen carbón, cómo es posible que los gobiernos fifís, conservadores, neoliberales, corruptos no les quieran comprar su mineral?, él, personalmente, se comprometía a comprar tales cantidades de carbón de roca que quedaría garantizado el desarrollo económico de la región, el mejoramiento en el nivel de vida de la población y la justicia social, pues se privilegiaría la compra de producto a los micro y pequeños empresarios mineros. Igual que con lo del agua de la Laguna, podemos preguntar ¿y qué es lo que ha ocurrido a dos años de haber asumido el poder (porque se hizo cargo de la presidencia tan luego se supo ganador en la contienda electoral), los resultados son parecidos, en cuanto a que son inexistentes.

Lo hemos comentado mucho a lo largo de los años, el gobierno de México, en consonancia con los de todos los países del mundo, se ha comprometido a ir abandonado el uso de combustibles fósiles, altamente contaminantes, para dar paso a energías limpias que tengan un menor impacto en el calentamiento global y el cambio climático. En ese contexto, simplemente era inoperante la promesa de elevar exponencialmente la generación de energía eléctrica a partir de la quema de carbón mineral, pues bueno, en vez de proponer alguna salida a la parte económica, al desplazamiento laboral de la actividad minera, al cambio de vocación productiva de la Región, de preferencia en el mismo rubro de energía, ah no: prometió comprar más carbón, mucho carbón, y por si fuera poco eso, hacerlo de forma consistente, con programas multianuales de adquisición, que les diera a los productores la certeza que siempre han anhelado.

Ah que más que la verdad, desde el punto de vista de la teoría económica más descarnada: si la Comisión Federal de Electricidad quisiera el carbón coahuilense, lo compraría al precio que fuera, en las cantidades que lo necesitara, pero… como ni lo quiere, ni lo necesita, ni le gusta, ni nada, pues allí tiene a la CFE poniendo pretextos, inventando obstáculos, armando burocracia, lo que sea con tal de no comprar. Ojo, quede claro que no puede hacer lo que más quisiera: mandar de una vez por todas a los carboneros, a las organizaciones de carboneros por el caño de una chimenea, y no lo puede hacer porque la empresa productiva del estado no funciona como una entidad de gobierno ni como una empresa, sino como un instrumento político para el proyecto de la Cuarta Transformación, que por todos los medios intenta perpetuarse en el poder en México.

El último pretexto es como para morirse de muina. Durante todo el año 2019 la CFE dijo que no estaba comprando carbón a los productores de la Carbonífera porque… estaba dándole mantenimiento mayor a las Plantas Carbón I y Carbón II de Nava. Es cierto, aun la infraestructura de gran escala como las plantas geotérmicas requieren de vez en cuando que les den una manita de gato, y muy al estilo de la burocracia mexicana, los paros son paros… nada de trabajar de noche o en vacaciones, no, es dejar de funcionar durante semanas, meses o como en este caso, años, dizque porque no se puede laborar adecuadamente. Ni modo, los mineros, los transportistas, todos quienes se dedican a actividades económicas subsidiarias, aguantando vara, tenían la esperanza de que ahora que las plantas geotérmicas hubieran recibido mantenimiento, sino que las hubieran modernizado como se dijo, a una inversión de cientos de millones de pesos, ahora sí estarían en condiciones de quemar muchas más toneladas de carbón que las que lo hacía aun de nuevas.

Ah pero vino a resultar que… no. Todo el gasto en mantenimiento, en actualización en refuncionalización y reingeniería no sirvieron para solventar el gran obstáculo que, según, impedía las compras de grandes proporciones de carbón: su pobre poder calorífico, su alto contenido de azufre y humedad. Vino a resultar que si durante los veintiferia de años que la CFE quemó literalmente lo que fuera en Carbón I y Carbón II, ahora que se supone que cuenta con plantas renovadas y superefectivas, se han puesto sus moños, y embarque que no cumpla las especificaciones… de todos modos lo queman, pero no lo pagan ni tampoco lo devuelven.

Los carboneros están en pie de guerra, ya no quieren enviar carbón porque no saben si se los van a recibir, y recibido, si se los van a pagar, aunque tampoco sabrían qué hacer con él si se los regresan, pues la CFE es el único cliente para el mineral. Son puras pérdidas.

Solo para reiterar: la Comisión Federal de Electricidad ninguna intención tiene de comprar el carbón coahuilense, a lo mejor el de otros lados sí, pero tampoco muchas ganas. Durante dos años se ha estado haciendo tonta para no reventar una situación social y económica que le pudiera perjudicar políticamente, pero sepámoslo de una vez, esta realidad no va a cambiar, la van a sostener indefinidamente, según la política de a ver quién se cansa primero. Pero  los mineros, empresarios y habitantes de la Carbonífera se hartarán de promesas incumplidas, y entonces no habrá quien los pare, ya los estaremos viendo venir

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Powered by WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: