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«Honrao, honrao… lo que se dice honrao…»

NOTICIAS DIVERSAS…

Por: Héctor Barragán.-

El hoy candidato de Morena, Armando Guadiana, así se refirió a pregunta del reportero sobre su honradez. «Honrao, honrao…»

A manera de chiste, se comenta desde hace un tiempo la respuesta de un prominente hombre de negocios de la localidad, acerca de su honorabilidad, quien aseveró: “honrao, honrao… lo que se dice honrao…”, pero hasta ahí. Lo que resulta natural por ser empresario y no pueden actuar con limpieza absoluta por el riesgo de que la competencia los destruya.

En cuanto a los servidores públicos, se les exige honradez plena, que se extiende lo mismo al manejo del dinero, que es lo más evidente y notorio, que los recursos a su cargo y custodia, – medio en el cual esa falta de honradez suele notarse más. Sin embargo, hay que reconocer que el pillaje se refiere a un número limitado de personas, puesto que en el caso contrario el país, cualquiera de los países, sería un caos absoluto, con una concentración de los ingresos peor de dañina que la que se registra en México.

Es de recalcar que el servicio público tiene por objetivo beneficiar a la gente, a toda, median te la entrega de tiempo capacidad, dedicación e inteligencia, tiempo y celeridad que es de reconocer que usualmente se escatima a los beneficiarios, por medio del tortuguismo, la complicación burocrática, el exceso de trámites e intermediarios:

Con lo cual el servicio público es caro y deficiente y propiciatorio de perjuicio a la colectividad por medio de la ineficiencia del servicio particular.

El ejemplo más conocido es el de la venta de gasolina y otros combustibles, que periódicamente se informa, muy de vez en cuando, con la noticia de multas a los expendios, repetición de las sanciones y muy ocasionalmente la clausura, el retiro de alguna concesión y las infracciones se repiten.

En estos tiempos de la cuarta transformación, tan criticada y ridiculizada, el presidente ordenó otorgar un subsidio a los combustibles para que se compensen las variaciones del precio mundial y alzas en ventas al menudeo, pero resulta que los expendedores se han quedado en calidad de utilidades adicionales los dichosos subsidios.

¿SIN QUE SE COBRARÁN MULTAS NI SE CASTIGARÁ A LOS INFRACTORES?

Para lograr la depuración de esa rama comercial tan importante y tan altamente rentable, rendidora de utilidades.

El hecho de que no se castigue con la debida rigidez la ratería de los gasolineros, de manera semejante a los huachicoleros, a modo de escarmentar a los infractores y acabar con el delito, se agrava en la consecuencia que tiene en toda la economía, la repercusión en aumentos de precios, en inflación que castiga a todo el sistema, dejando sin efecto los esfuerzos por aumentar los salarios, de debilitar la capacidad económica de los trabajadores que apenas se están reponiendo de la falta o la merma de ingresos por un año de pandemia.

Se considera prudente la generosidad con los infractores como medio de fortalecer la calidad moral de los mexicanos, siempre y cuando no se abuse, porque al caer en la impunidad general, como antes de este gobierno, produce la generalización de la criminalidad y el debilitamiento del potencial productivo de la sociedad.

La inmoralidad en el negocio de las gasolineras se incrementó considerablemente, dado que se abrieron gran cantidad de nuevos expendios, especialmente de capital extranjero, gracias a lo cual el control de ellas se dificulta y nacieron otros delitos, como el de la comercialización de productos robados y por supuesto el contrabando de combustibles.

En general y con las experiencias del control de la pandemia de coronavirus, se percibe la alta calidad y buena intención y disposición del mexicano para el trabajo en bien social, junto a la existencia de los malos elementos, los que hacen negocios que se tornan criminales, actitudes influyen listas para beneficiarse antes de tiempo con los «biológicos», las presiones políticas, pero no obstante los resultados son positivos y notables, pese a la falta de materiales y de recursos económicos. Sin que se puedan echar las campanas al vuelo todavía… pero la maquinaria es excelente y está en marcha.

Con todo y la falta de medios, vale la pena insistir en que hay que producir investigaciones y vacunas, como en ramos básicos, para generar ocupación bien pagada y en grandes cantidades, como para conseguir lo que no ha interesado a los Estados Unidos, acabar: con el desempleo, en su país y en sus dependientes.

Desde otro punto de enfoque, el Instituto Mexicano del Petróleo, de considerable viejo cuño y apoyado sólidamente en lo económico, no aporta algo importante, que se conozca. De modo que las exportaciones de petróleo crudo se realizan sin procesamiento importante y a bajo precio; el combustóleo es altamente contaminante, con alta proporción de azufre; el gas natural no se industrializa por carecer de técnica y equipos, perdiéndose millones de dólares y toneladas de materias primas del ramo…por ejemplo.

LA RECUPERACIÓN.

Los comentaristas televisivos, con sus millones de radioescuchas diarios, simulan aves de mal agüero, esgrimiendo la incapacidad gubernamental de controlar la pandemia, porque esconden la fórmula mágica para llevar la campaña de mejor manera; por supuesto que no mencionan que también carecen de los recursos pecuniarios, técnicos y humanos para vacunar mensualmente más de un millón de mexicanos, de manera similar a los norteamericanos.

De manera semejante, critican la actitud gubernamental tan lenta respecto de la reactivación económica. Por supuesto que no contrastan la pérdida de empleos con la necesidad vital de suspender actividades económicas, particularmente las que son fuentes importantes de contagio del letal virus.

A sabiendas de que uno de los puntos débiles de la economía mexicana es la deuda pública y los compromisos de hacer pagos solamente por intereses, critican la debilidad de la inversión extranjera y los factores que pueden limitarla, así como la adquisición de nuevos créditos.

Ignoran deliberadamente el gigantesco esfuerzo en solidificar la capacidad de compra que se realiza y que debiera estimular el aparato productivo nacional, especialmente apto para proveer mano de obra y capacidad de compra, demanda efectiva o mercado interno.

La mención separada de aspectos tan importantes resulta incompleta por supuesto y deprimente en su mayor parte, llevando a la mayor parte de la opinión popular por actitudes derrotistas y camino por supuesto equivocado.

Regenerar la economía será difícil, regenerar su status anterior realmente impensable, pero la concurrencia de estos elementos y algunos otros debe llevar al éxito, sin necesidad de aumentar los créditos, la deuda y la dependencia con el exterior, verdaderamente agobiante.

Esperar que el extranjero ocurra en auxilio de México es una actitud optimista, pero insuficiente, porque, como se ha comenzado a observar, las exportaciones se activan y aunque son una parte importantísima de la economía nacional, representan lo fundamental de la entrada de divisas, no ocupan la mayor parte de la ocupación, ni de la generación de salarios; las remeses, que igualmente se están incrementando, es un sacrificio bestial de mexicanos en el extranjero, pero una fracción solamente de los ingresos (de las exportaciones, solamente un 30 % es de insumos mexicanos y el 70% podría denominarse como importación temporal o devolución al extranjero de su producción)

Una familia que ve reducidos sus ingresos por la pandemia, por ejemplo, no puede endeudarse sino en pequeña parte para no tener que reducir su consumo, su nivel de vida. Claro que la austeridad le costará mucho, pero tampoco pudiera comprometer su patrimonio, sino puede razonablemente aumentar sus ingresos futuros.

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