Me sobra quincena y me falta beca

BAILE Y COCHINO

Por Horacio Cárdenas.-

El movimiento 15M tuvo su origen en España y luego se extendió por varios países de Europa más o menos por estas fechas, en el año 2011. Fue un movimiento amplio, que agrupó un gran número y variedad de causas sociales, siendo las principales la de los así llamados Indignados, la de los Okupas, y la de los mileuristas, que mostraron al mundo una realidad muy poco halagüeña, la de que en Europa y específicamente en la España del tercer milenio, la gente estaba lejos de tener una condición socioeconómica razonablemente satisfactoria.

Lo de los Okupas fue interesante porque le puso nombre a algo que se había visto desde décadas antes en países tan distantes de España como Brasil, donde la gente pobre se metió a vivir en apartamentos vacíos que no habían sido ocupados por sus propietarios, que no se habían podido vender o rentar, y estaban así, solos. Se metieron sin luz, sin agua, sin permiso, y allí se quedaron por años, a veces edificios enteros se hallaban en esta situación, entre que la justicia decidía si los echaba a la calle, si se les ofrecía una vivienda, claro no tan pretensiosa como la que tenían en el momento, lo que luego se vio en Europa, donde tampoco supieron cómo tratar, y menos cuando sobre todo gente de la tercera edad, prefirió suicidarse en el sitio, antes de terminar como “homeless”, viviendo en la acera o en un parque. Los indignados lo estaban contra una serie larga de cosas, la democracia falsa, el neoliberalismo, los malos salarios, pero sobre todo contra la falta de empleos permanentes y que tuvieran una remuneración razonable en función de la preparación de quienes ocupaban los puestos.

Fue cuando se acuñó el término mileurista, que se refiere a los mil euros que ganaba en ese momento la mayoría de la población, cantidad que vale decir, no alcanzaba para cubrir ni de lejos todas las necesidades de una persona, ya no digamos de una familia y menos de una familia con hijos. Y bueno, eso era para los que tenían suerte, porque mucha gente ni siquiera alcanzaba ese nivel, muchísimos se ubicaban entre los 500 y mil. Bajo el lema de “me sobra quincena y me falta salario” a muchísimos españoles, y para el caso a trabajadores de todo el mundo, incluyendo México, “les cayó el veinte”, de que en efecto, lo que les pagan por el trabajo que desempeñan no alcanza para llegar a la siguiente fecha de pago, sea quincena, catorcena o el pago semanal. Nos sobran días en los que no tenemos dinero para prácticamente nada, y ya sea que se apriete uno, que se endeude con tarjeta, que pida fiado, o que se las ingenie… para llegar y brincar el día de pago, para comenzar la aventura en la que se ha convertido la sobrevivencia en las sociedades modernas.

Mucho se ha avanzado en el mundo en una política que tiene lo suyo de polémico, la del ingreso mínimo garantizado, que a grandes rasgos consiste en que el gobierno de cada país entregue una cantidad fija de dinero a cada ciudadano, con la cual quede resuelto, si es que lo aplica correctamente, la necesidad elemental de alimentación, educación, vivienda, y servicios, claro, como adicionales a los programas que ya tiene establecidos cada país, como en el caso de México la educación y de salud gratuitos. Muchos de sus detractores dicen que esto vuelve a la gente floja, que así carecen de incentivos para trabajar, y puede que sea así, pero la teoría ha llegado a difundirse tanto, que es la base de los objetivos del milenio para el desarrollo sostenible de la ONU, con un ingreso mínimo garantizado que ponga a todo ser humano por encima de la línea de la pobreza extrema, quieren pensar sus promotores, que estaríamos en un mundo distinto, uno mucho mejor que el que tenemos.

Hay que reconocer que uno de los primeros que llevó este modelo a la práctica fue el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien cuando era jefe de gobierno de la hoy ciudad de México inauguró la entrega de pensiones a los adultos mayores, a todos, por el solo hecho de haber llegado y rebasado los sesenta y cinco años de edad. Ya como presidente ha llevado este esquema a escala nacional, y le ha dado rango de obligación constitucional para el estado y de derecho para la población.

Muchos de sus críticos dicen, con algo de razón, que conforme se vaya extendiendo la cobertura de los programas asistenciales, simplemente no habrá dinero suficiente para mantener a todos los beneficiarios de los programas pensionarios, de las becas educativas, de las laborales, todas las que han creado, y que identifican con todavía más razón, como estrategias para ganar simpatías para el partido del presidente y sufragios en los sucesivos procesos electorales federales, estatales y municipales, ah y por supuesto, también en los extraordinarios, como la consulta para la revocación de mandato, programada para realizarse el próximo día 10 de abril.

¿A quien le dan pan que llore?, a nadie, el problema es que el pan que nos dan, como las pensiones, como las becas, no duran mucho, y así como los mileuristas en Europa se truenan los dedos 3, 4, 8 días antes de que llegue el siguiente día de cobro, así los beneficiarios de las dádivas oficiales comienzan a pasar aceite cuando todavía está lejos el momento feliz de la siguiente refacción.

Y es que a que más que la verdad, el mexicano nunca ha sido que digamos un tipo previsor, si con el dinero que se gana trabajando, se lo gasta como si le quemara las manos, imagínese cómo es con el dinero que le cae poco menos que del cielo, el que pare recibirlo apenas hay que inscribirse, y solito llega. Sus enemigos y adversarios se han encargado de difundir historias de cómo la gente, sobre todo los jóvenes, dilapidan alegremente el dinero que les dan. Se lo truenan en cerveza, en videojuegos, en vicios varios… y es que con la beca o la pensión no viene una capacitación que diga: es para esto y esto, y debe durar para tanto tiempo.

El caso es que, en una pretendida carambola de dos bandas, el gobierno programó la entrega del dinero de los programas asistenciales para estos días. En supuesto cumplimiento de la veda electoral, por lo de la consulta que ya dijimos, las asignaciones no solo se pagaron antes, sino que se adelantó la de la siguiente ministración, con lo que los jóvenes, estudiantes, viejitos, indígenas, ninis, en vez de recibir una cantidad, la recibieron doble… de repente se sintieron ricos, sin pararse a pensar demasiado en que la siguiente llegará… quien sabe cuando, y no porque no esté programada, sino porque ¿Quién voltea a ver el calendario para eso?

Habiéndose gastado el dinero no solo de la asignación corriente sino también de la que le seguía ¿usted cree que se van a acordar de las recomendaciones, invitaciones, conminaciones, manita de puerco, que les hicieron para participar en la consulta?, mucho nos tememos, o más bien que ellos se lo teman, que no.

Si la lana hubiera caído una semana antes dudamos que funcionara, un día antes quizá sí, pero con más de un mes de anticipación, lo más seguro es que no, andarán como leones enjaulados buscando dinero, otros estarán resignados esperando que les caiga cuando vaya a caer, pero lo que es, aprontarse para cumplir con su compromiso con el partido del presidente y con el presidente, de eso nos atrevemos a decir que casi nadie. Va contra la naturaleza y la forma de ser del mexicano.

Hay muchos que vaticinan el fracaso de la consulta, no será por falta de dinero etiquetado como pensiones y becas, sino porque el dinero de papel vuela y el redondo rueda, y por andarlo correteando ni quien se acuerde de lo prometido.

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