fbpx

Corrupción claro que la hay, y hasta el mero corazón de la 4T

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas.-

López Obrador está actuando con la precaución de Rogelio Montemayor, demostrando, como lo dijo recién, que el neoliberalismo no es tan malo… cuando no hay corrupción. (foto Moisés Pablo/Cuartoscuro.com)

Rogelio Montemayor profesaba ideas y prácticas neoliberales y tecnocráticas como pocos, bueno, seguramente las sigue teniendo, pero nos referimos a que, en tanto gobernante, utilizaba con mano experta las herramientas que provee esta estructura de pensamiento económico, con tal de cumplir los objetivos que se ha propuesto para la empresa que esté desarrollando en ese momento.

En el caso de su paso por el gobierno de Coahuila todavía en la última década del siglo pasado, Rogelio Montemayor Seguy sorprendió desde el inicio de su mandato con la creación de algunos fideicomisos como parte de la administración estatal, lo cual o era precisamente una novedad, pues es una estrategia común en el gobierno federal de donde él provenía, como también de los estatales, lo que sí fue novedad, fue que, avanzado el régimen, decidiera la liquidación de los mismos.

Cuando se crean fideicomisos es porque la persona física, moral, o la entidad de gobierno que los decide, tiene objetivos muy claros, y de una importancia tal, que no quiere dejar al azar su cumplimiento, por eso garantiza con una provisión de dinero al fideicomiso, que no le faltarán recursos para trabajar, sea cual sea la suerte del gobierno al concluir ellos su período, pues a como sabemos, no puede uno confiar en la gente del mismo partido político, y mucho menos en los de otros membretes políticos, aunque luego nos hemos topado con la sorpresa de que estos últimos suelen ser más respetuosos de lo hecho por sus predecesores, que lo que son sus correligionarios, que no quieren que en la memoria de los gobernados permanezca nada de los anteriores gobernantes, debiendo ocuparse, según ellos, solo con lo suyo.

Rogelio creó dos fideicomisos, uno era el FIDAGUA, del otro no recordamos el nombre, pero tenía como propósito el desarrollo de lo que es la zona oriente de Saltillo, el parque metropolitano, el parque Las Maravillas, o como se le denomine ahora. Lo del FIDAGUA era la misma monserga de siempre, realizar estudios tendientes a garantizar el suministro del líquido a los habitantes de la capital, y para la planta industrial ya instalada y con prospecto de hacerlo en el futuro… ahorita que lo pensamos, ¿no habrá tenido algo que ver el FIDAGUA con que se concesionara a Aguas de Barcelona el servicio, a través de la empresa de participación municipal Aguas de Saltillo?, mucha coincidencia, aunque en aquel momento no se nos ocurrió. Bueno, el caso es que en un de repente, ya avanzado el sexenio, se comunicó la extinción de los dos fideicomisos, alegando para ello que ya habían cumplido con sus respectivos propósitos.

Vaya a saber qué tan cierto era esto, de objetivos difusos, por no decir secretos, a resultados que solo ellos sabían y daban por buenos, pues cualquier cosa podía pasar por parámetros tan anchos. Lo que sí se llegó a comentar, con motivo de la extinción, fue que se hacía con suficiente tiempo para cubrir cualquier huella de malos manejos, suponiendo que alguien los hubiera señalado por eso, aunque no ocurrió. La jugada fue limpia, y ni quien dijera nada, salvo claro, lo que ahorita estamos sacando del arcón del olvido.

Hace un par de meses el gobierno de la república anunció un programa de fortalecimiento del alicaído sector salud, sin mencionar que tal situación se debía en mayor proporción al manejo que le han dado en este sexenio, y mucho menos a los consabidos argumentos de que así se lo habían dejado los corruptos gobiernos neoliberales, se anunció con bombo y platillo la ¿creación, recreación? del IMSS Bienestar, al que le apostaba, le apuesta, la cuarta transformación para la atención de la población de bajos recursos económicos, sin otra protección de salud.

Todo bien hasta allí, un movimiento burocrático más, pero… ¿no era esa la chamba que se le había asignado al INSABI, el famoso Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, el que llevaría la atención médica y asistencial en México a los niveles que se tienen en los países nórdicos?… pues sí, pero pues no.

A la gente de cierta edad a la que no le falla todavía la memoria, le vino a la mente que eso de IMSS Bienestar sonaba bastante parecido a un artilugio de la era salinista o zedillista, o en un descuido hasta todavía anterior, el IMSS Coplamar, que era algo así como la Coordinación General del Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados, dependencia gubernamental de parapeto, a la que llamamos así porque sexenios iban y sexenios venían, se sucedían cambios de todo tipo, y el IMSS Coplamar seguía existiendo, aunque de sus resultados y manejo de recursos se supiera entre poco y nada.

Bueno, pues ahora el presidente de la República nos receta otro cambio en la estructura del Tercer Reich que duraría mil años… perdón de la 4T, que también se supone que tendría una duración todavía mayor que la hitleriana, puesto que como buen alumno comunista, suponía la detención de la historia.

En una jugada que hace cuando todo el mundo está ocupado en cualquier otra cosa, dispone la transformación de Telégrafos Nacionales, llamada en últimos tiempos Telecomm, para convertirse en la Financiera del Bienestar… a la cual le asigna de entrada las funciones de recibir y pagar remesas, de otorgar crédito a la palabra, y algunas otras actividades del ramo financiero de la burocracia, las cuales caían en la órbita de, ni más ni menos, que el Banco del Bienestar, entidad pública del ramo financiero que se encuentra en una situación crítica, pues de las promesas iniciales de contar con un par de miles de sucursales bancarias en todo el país, apenas tiene una décima parte, y la mayoría ni siquiera construidas ex profeso, sino adaptadas de otras oficinas de gobierno.

Esto nos suena peligrosamente a ir abandonando la plaza, tapando los boquetes, y desapareciendo oficinas, transfiriendo funciones, de tal manera que a la hora que los mirones que nunca faltan, pretendan averiguar qué fue lo que pasó, sea poco lo que encuentren, o de preferencia absolutamente nada, pues las estarán desarrollando otras dependencias.

Tómelo con reservas, esta clase de cosas las hacen los gobernantes para protegerse, las hacen sobre todo aquellos que saben o se imaginan que la sucesión será adversa, que serán contrarios o enemigos, en los que no se pueda confiar, ni pedirles favores o esperar clemencia. ¿Quién lo iba a pensar?, Andrés Manuel López Obrador, con todo y que declara en público que deja su testamento político, que confía en que el pueblo apoye a su sucesora… o su sucesor de MORENA, se cura en salud, no vaya a ser que… nos den un susto.

López Obrador está actuando con la precaución de Rogelio Montemayor, demostrando, como lo dijo recién, que el neoliberalismo no es tan malo… cuando no hay corrupción. Corrupción claro que la hay, y hasta el mero corazón de la 4T, quizá por eso toman providencias que hasta hace muy poco, eran impensables.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Powered by WordPress.com. Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: