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El mensaje oculto de Riquelme

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni,-

Si no nos acordamos mal, era Ernesto Zedillo, quien cuando presidente no desaprovechaba la oportunidad para sacar a relucir supuestas o reales amenazas tanto internas como externas hacia la estabilidad de la nación mexicana. Esto se hizo patente más o menos a la mitad de su sexenio, porque si lo hubiera dicho durante los primeros quince días, a lo mejor una buena cantidad de mexicanos hubiera tenido la oportunidad de cambiar su dinero de pesos a dólares, antes de que ocurriera la devaluación de nuestra moneda, que como bien dijo Pedro Aspe Armella, no hay forma de controlar una devaluación desde el poder, lo que inició con aquellos trágicos errores de diciembre fue una espiral devaluatoria y una crisis económica que de espiral no tenía nada, fue un barreno en toda forma, que regresó al país veinte años al pasado, si no es que más.

Ya luego las cosas se compusieron más o menos, no para todos es claro, muchos fueron los que quedaron en calidad de damnificados, la recuperación no fue para ellos ni para sus familias, que se tuvieron que conformar con vivir en un estanco inferior al que tenían todavía en los últimos años del salinato. Pero sí, cada vez que podía, el presidente ponía al país en ascuas respecto de las tales amenazas, con lo que más de un analista y comentarista se preguntó en su momento ¿qué sabrá el presidente que nos advierte, pero no nos dice abiertamente?

No eran los tiempos de las mañaneras, ni de las benditas redes sociales, en aquella época todo quedaba en el calambre y luego ya cada quien se regresaba a lo suyo, ahora no, si sale una foto del presidente con el ojo gacho, de inmediato se sueltan las teorías conspiracionistas de que seguramente tuvo un derrame cerebral, si aparece despeinado, de que ha perdido la capacidad de atención, que nunca fue realmente su fuerte, de si no levanta el brazo durante una larga ceremonia, que tiene un principio de parálisis; que si no le atina a ni un solo lanzamiento durante una de sus prácticas de macaneo, es que trae problemas de columna, y así por el estilo, eso pasa con las personas públicas, que por su propia voluntad se exponen al examen y al juicio públicos.

Ah, que tiempos aquellos de la Unión Soviética, cuando el líder máximo del partido podía no aparecer en escena durante todo el año, siendo el parámetro sobre su salud física o mental su presencia en la conmemoración de la revolución de octubre, pero eso ya quedó en el pasado.

Se supone desde hace muchísimos años, siglos, milenios, que el gobernante es la persona mejor informada de todo su ámbito de acción, sea un imperio, una nación o un estado. La frase aquella de que no se mueve una hoja sin que el mandatario lo sepa, ha sido para muchos el tenor de sus gobiernos, y nunca falta alguien como Enrique Martínez, quien cuando gobernaba llegó a decir que no se movía una hoja en Coahuila, si él no lo ordenaba y le daba permiso.

Malo cuando un gobernante dice no estaba enterado de eso, como lo ha manifestado en varias ocasiones el presidente López Obrador, o el subterfugio de me enteré por la prensa, dando a entender que sus órganos de inteligencia son una nulidad, o peor aún, que no confía en ellos.

El presidente que dice que no somos iguales, sí se parece bastante a Zedillo, en cuanto a que por todos lados ve conspiraciones, malas intenciones, planes y programas de adversarios y enemigos, para desestabilizar su gobierno, ¿no llegó a decir en alguna mañanera que se preparaba un golpe de estado en su contra?, él que se califica a sí mismo como el presidente más atacado desde Francisco I. Madero, ya se había como personaje principal de una nueva decena trágica, de lo cual, nunca vimos nada. A veces los mandatarios ven más de lo que en realidad hay.

Y en fin, todo esto sirva para señalar un asunto que nos llamó poderosamente la atención en días pasados, el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís, durante un evento más bien cotidiano que uno de carácter extraordinario, salió a decir que Coahuila está viviendo momentos cruciales. A lo mejor es que desde hace tiempo buena parte del discurso del gobernador ha estado referida al tema de la seguridad pública, a reiterar que la entidad está bajo amenaza, que hay intereses por quebrantas la paz pública y el estado de derecho, y que el clima de inseguridad que padecimos hace aproximadamente una década, pudieran regresar, si es que el gobierno no cumplía con su misión de enfrentarlo por todos los medios posibles.

Y de repente un mandatario que siempre se ha manejado con un discurso directo, sin andarse por las ramas, nos habla de momentos cruciales… de inmediato nos surge la duda ¿qué sabe el gobernador que no nos está diciendo?, ¿qué es lo que está pasando en Coahuila que no nos dice, pero sí nos advierte que debemos estar alerta?

Fue durante la entrega de apoyos escolares estudiantiles, que el gobernador indicó que Los momentos cruciales que está viviendo Coahuila son propicios como la gran oportunidad de sacar adelante nuestro estado, abundando en que son momentos de unidad, de trabajo en equipo “pero sobre todo de entender todos como la oportunidad de sacar adelante nuestro estado a través de distintas políticas públicas”, y nosotros con la duda de ¿de qué nos está hablando en concreto?, aquello era algo más que un mero discurso a los jóvenes que atestiguaban la entrega de apoyos. Luego remató con “que nos quede claro, que la unidad y el esfuerzo compartido cada uno desde su trinchera es lo que hace de Coahuila un estado fuerte”

Porque los llamados a trabajar son continuos, la recomendación de unidad lo es también, como para encima recordar lo que nos ha costado llegar hasta el punto en que nos encontramos.

¿Estaría Riquelme hablando de lo político?, ¿estará Riquelme refiriéndose al tema electoral?, ¿estaría refiriéndose a alguna asonada de parte del gobierno federal que juega con los dados cargados a favor de un  candidato priísta o proveniente de una alianza?

Repetimos, Riquelme no es de los que manda mensajes críticos, pero en esta ocasión sí lo hizo, y eso es lo que nos llama la atención, son tantas cosas las que andan en el ambiente, la inseguridad, los recortes presupuestales, la presión de la deuda y de la mega ídem, la sucesión, la amenaza de MORENA en su pretensión de avasallar este, uno de los últimos reductos del PRI, ¿o era un mero discurso para adolescentes para que comiencen a calarse de lo que es la vida?, en estos momentos cruciales, las señales vienen cruzadas, habrá que estar pendiente.

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