
ESPEJO CÓNCAVO
Por: Roberto Adrián Morales.-
Me sorprendió la noticia sobre la muerte de Ricardo Rocha, una verdadera figura del periodismo en México.
Y más que sorprenderme, esa muerte trajo a mi memoria aquella lejana mañana que llegó a la redacción del periódico La Opinión de Torreón, entonces dirigido por una gran mujer, Velia Margarita Guerrero.
Ahí en ese flamante edificio, recién estrenado, del periódico lagunero, conocí a Ricardo, de quien seguiría siendo amigo a través de los años.
El periodista, en aquella muy lejana fecha, nos impartió catedra sobre periodismo. Debido a que solo fueron dos días de intenso aprendizaje, muchas cosas de su sapiencia quedaron en el tintero. Igual que muchas preguntas que, tiempo después, me fue aclarando.
Hoy, el maestro Rocha está muerto. A sus 76 años alcanza el destino final de todos los mortales. Jorge Armando, su hijo dio la infausta noticia y escribió un emotivo mensaje: “Papá abre tus alas, fuiste bueno, un hombre muy digno con los mejores valores. Abriste brecha cuando el sistema lo tenía controlado. Dejas gran escuela periodística. Ayudaste a todo aquél que se te acercó. Te vamos a alcanzar. Te amo. Que Dios te bendiga siempre, con él estás”.
Mientras, Juan Francisco, otro de sus hijos, contó la última conversación que tuvo con su padre: “Ayer tuve una larga discusión con mi padre, una discusión cariñosa porque nos estábamos poniendo de acuerdo para hacer un viaje familiar a Acapulco: que si nos íbamos a ir en una van, que si le íbamos a rentar, que si esta casa, que cuáles eran las fechas de vacaciones de sus nietos”.
Del trabajo de Ricardo, recordé aquel día en que decidió encarar al Presidente Andrés Manuel López Obrador en una Mañanera. Pocos periodistas como él deciden alzar la voz para reclamar injusticias y exigir diálogo y respeto.
Hoy, las redacciones de periódicos, estaciones de radio y televisión, están de luto. Luto que también guardamos quienes podemos jactarnos de haberlo conocido, de haber sido sus amigos. Descanse en Paz.

Y ESO QUE ?