
CDMX, 20 de junio 2023.- La oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) aseguró que el homicidio de los dos sacerdotes jesuitas y de un guía turístico en Cerocahui, Chihuahua, provocó “un efecto amedrentador” entre los defensores de derechos humanos de la Sierra Tarahumara.
Además, aseguró que este crimen puso de “relieve la urgencia de adoptar medidas que aborden las causas estructurales de la violencia y marginación en la zona”.
Personal de la ONU-DH acompañó este martes a los habitantes de la comunidad Cerocahui en el primer aniversario luctuoso de Javier Campos Morales y Joaquín Mora Salazar, sacerdotes jesuitas, y de Pedro Eliodoro Palma, un guía de turistas.
En un comunicado, el organismo internacional exhortó a las autoridades mexicanas a colocar a los pueblos y comunidades indígenas en el punto de foco de las estrategias de seguridad para poner fin a la violencia en la Sierra Tarahumara.
Detallaron que estas comunidades tienen que ver garantizados sus derechos a la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo.
El 20 de junio de 2022, José Noriel Portillo “El Chueco”, asesinó a los religiosos jesuitas y al guía de turistas.
El triple homicidio desveló también el asesinato de Paul Osvaldo Berrelleza, un residente de la zona, a quien el delincuente mató porque su equipo de beisbol venció al del “Chueco”.
Tras la masacre, el gobierno de Chihuahua echó a andar una estrategia de atención en varios frentes: justicia y seguridad, desarrollo social, infraestructura y desarrollo productivo, entre otros.
con información de Latinus

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