Un asunto de competencia

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Dice el viejísimo dicho, no hagas cosas buenas que parezcan malas, o al revés, no hagas cosas malas que parezcan buenas.

En el caso de las protestas de estudiantes del Instituto Tecnológico de Saltillo, que usted seguramente recuerda y muy probablemente también sufrió, al haber obstaculizado el tránsito de bulevar Venustiano Carranza durante nada más y nada menos que diez días, pareciera que hay una firme intención de la administración municipal de José María Fraustro Siller por quedar bien con los muchachos.

Casi como si se tratara de lavar alguna vergüencilla que por allí le quedara, como si se estuviera curando de una cruda por exceso de consumo de bebidas etílicas, que lo hubiera llevado a incurrir en conductas que le ocasionen sonrojo, punto y aparte de que amigos y no tan amigos se la han vivido candándoselas desde entonces.

Vale la pena recordar algunas cuestiones importantes. La primera de ellas es un asunto de competencia, el Instituto Tecnológico de Saltillo, es un campus que depende del Tecnológico Nacional de México, es una entidad de la administración pública federal, adscrita o descentralizada de la Secretaría de Educación Pública, que sea como sea, que al fin eso es burocracia, es su cabeza de sector.

Como tal, poco o nada tiene que ver con los gobiernos estatal y municipal, como no sea la debida cortesía, la interacción e interrelación sanas, que son siempre recomendables, y en algún momento hasta vasos comunicantes políticos se han establecido, pero no son estrictamente obligados, como en el momento presente, en que el gobierno federal es de un partido y el estatal de otro, sin necesidad de reproducir a cada instante y en cada oportunidad las rispideces que de lo alto se perciben, nada como llevar la fiesta en paz.

En cuanto a eso, son entidades aisladas, que colaboran, y nada más.

Bueno, pues lo que ocurrió en ocasión de irse a celebrar el concierto de Grupo Frontera el día 14 de septiembre en plena calle, específicamente sobre Venustiano Carranza, la avenida más importante de Saltillo, ante la inexistencia o la flojera del municipio para buscar o encontrar un sitio más adecuado para la realización del evento, y siguiendo lo que ya se estaba convirtiendo en tendencia, el cierre del tráfico y su desvío por… donde cada quien buenamente lograra imaginar, el Ayuntamiento, o quizá el gobierno del estado, o ambas, que ese punto en concreto no quedó claro, pero tampoco importa mayormente, solicitaron a la dirección del ITS “les facilitara” la explanada y el acceso al edificio principal, para la instalación de un área VIP, un apartado para que los invitados especiales del gobernador disfrutaran del evento sin necesidad de pasar las incomodidades que sí sufrieron, muy a su gusto, los demás asistentes.

La dirección por su parte no vio nada malo, ¿lo pide gobierno y el municipio?, pues préstaselas, así quedamos bien, y al rato que les pidamos algo, capaz que nos lo conceden. Hasta allí todo normal, además que no era la primera ocasión, sino la tercera según nuestra cuenta. La diferencia fue… a lo mejor lo de que a la hora de la presentación del evento el alcalde andaba algo pasado de tragos, o que al día siguiente los estudiantes se dieron cuenta que las cuadrillas de limpieza no habían hecho su trabajo en el edificio y la explanada,  que siendo fanáticos del Grupo Frontera, estudiantes del Tec voltearon a ver su edificio y no les gustó lo que presenciaron, desde la exclusión hasta lo que se convirtió en eje de la protesta, el haberlo convertido en una cantina VIP, a la cual no tenían acceso, siendo esto quizá lo que más les dolió.

Y ya, lo que pasó, pasó, la toma del bulevar, en ambos sentidos, como castigo divino a la chabacana incompetencia de la presidencia municipal: ¿cierras uno o dos carriles dos días, y el sentido sur a norte dos días?, pues tómala, te cerramos diez días ambos sentidos, ¿qué tal la respuesta estudiantil?, por allí gente de Saltillo de toda la vida no recuerda que jamás hubiera ocurrido una protesta ni del tipo ni tan larga, como la que sucedió, y uno con la crudota.

Bueno, pues a la hora de los compromisos, los arreglos y las promesas: se cumplió ipso facto, cortesía del TNM con aceptar la renuncia de la directora, que por cierto, ningunas ganas tenía de permanecer en el cargo, que se ve que le era cuesta arriba.

Luego lo de los baños… como en casi todas las escuelas del país, de Coahuila y de Saltillo, están en condiciones deplorables, nada adecuadas para invitados VIP, y menos para estudiantes, sean de preescolar, primaria, secundaria o profesional.

Se prometió arreglarlos… sí, nada más que ¿con qué dinero?, estamos a fines de año, y el ITS no tiene ya presupuesto para ello, mucho menos el Tecnológico Nacional, que tiene montón de compromisos con montón de planteles, no dispone de partidas extraordinarias para apagar fuegos, como el de Saltillo.

¿Entonces?, faltaba más, para eso está el R. Ayuntamiento, en este caso no republicano sino rescatador, y para pronto asume como tarea propia el resolver el problema específico de los baños, que no es por pecar de preocupones, pero no fuera a ser que por unos cochinos sanitarios… dicho literalmente, porque según testimonios, sí estaban muy cochinos los sanitarios, fueran los alumnos a retomar su plantón, y entonces sí, se dejarían pedir las perlas de la virgen, si en el anterior sufrieron para enlistar 22 exigencias, ahora sí pedirían no menos de cincuenta o más.

Pues a arreglar baños de ha dicho, y ya ve como es Chema cuando anda alegre, ¿arreglar?, renovar, remozar, y por allí se siguió. Los chavos, por supuesto, encantados de la promesa del munícipe, ahora sí sabrán lo que es canela fina, baños como los del Cícero’s o algún otro tugurio así de elegante. Todo bien hasta allí, y es entonces cuando nos topamos con el pequeño detalle de… ¿y de dónde va a salir el dinero?

La respuesta política ¿Cómo de dónde?, pues del ayuntamiento, Sí, bueno ¿pero de qué partida?, ¿tiene el catálogo de cuentas del R. Ayuntamiento de Saltillo una partida para instalaciones sanitarias, baños, arreglos, reparaciones y remodelaciones de sanitarios en edificios que no son propiedad del municipio, para más señas, en edificios que son propiedad federal?, yo creo que no, al contrario, casi creo que lo que hay o debería son prohibiciones de eso exactamente.

Por si fuera poco, estamos en octubre, los presupuestos están a punto de agotarse ¿y el municipio aprovecha este instante para lanzar su cruzada contra los baños feos en el ITS?, como que no le hallamos la cuadratura al círculo. Suponiendo que tuvieran un guardado, eso sería suficiente problema, pues no deberían existir, sino aplicarse el dinero para lo que se asignó, ¿o nos van a salir con que se va a hacer la obra y se pagará hasta enero del siguiente año?, puede ser…

Total, que cosas buenas que parecen malas, o malas que parecen buenas. Baños limpios y nuevos, bonitos, y un manejo menos que rechinando de pulcro.

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