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Manolo, empresas, empleos y…

BAILE Y COCHINO…

Por: Horacio Cárdenas Zardoni.-

Manolo Jiménez, sin cobrar ni un peso… (Foto de El Heraldo de Saltillo)

Por demás interesante que el gobernador electo de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas ande dedicado en estas semanas no a lo que uno entendía tradicionalmente como la fase previa al momento de asumir constitucionalmente el poder, armar su tablero de ajedrez,  pensar en las personas que van a ocupar los puestos en la jerarquía gubernamental, lo que es el gabinete legal, el ampliado y el ampliadísimo, en el que no están todos los que son, y lo que sigue, pero donde algunos de sus integrantes quedan más que satisfechos y felices de poder operar desde la tenebra.

También en no pocas ocasiones el gobernante recién ungido, pero todavía no en pleno uso de sus facultades legales, se ocupaba en el rediseño de la propia administración pública para cortarse un traje a la medida, uno que lo hiciera sentir cómodo, distinguido y elegante en su nueva calidad de gobernante, muchas veces destruyendo algo que había funcionado más o menos bien durante sexenios, otras ocasiones desordenándolo, poniendo cosas arriba que antes estaban abajo, pasando unas de la secretaría de gobierno a la fiscalía o de regreso, como si por el solo orden de los factores se alterara el producto de los resultados de la administración pública.

Manolo Jiménez está inaugurando un estilo que no era usual en Coahuila, sin dejar de ocuparse de las cosas de la burocracia, que tiene que seguir existiendo y funcionando, se ha ocupado de cuestiones que de más de una manera se identifican como acciones de gobierno ya de pleno derecho.

Tal vez desde siempre los gobernantes, salvo quizá algunos tímidos, traumados, reservados o demasiado pagados de sí mismos, que aunque parezca un contrasentido que gente así también aspire a gobernar, han buscado salir a promover inversiones en el estado de Coahuila. la razón es simple, aún cuando hay dinero en la entidad para la operación de empresas, algunas de ellas listadas entre las más importantes a nivel nacional, mucho de cuyo capital se reinvierte en ampliaciones y nuevos proyectos, nunca deja de ser deseable abrir Coahuila a nuevas actividades económicas, que refuercen la productividad de la planta industrial, y le generen a la población más y mejores oportunidades de progreso.

Ni modo, así es la economía capitalista, y aun las que no lo son de nombre sino de hecho, todas requieren de dinero para poder ofrecer a la población una sustancial mejora en su nivel de vida, no nomás con una beca o una pensioncita que termina yéndose en puros pitos y flautas.

Desde que Oscar Flores Tapia logró atraer para la región sureste de Coahuila las plantas armadoras de Chrysler y General Motors, los gobernadores no han parado en su busca de ampliar la planta productiva, desarrollando y especializando una vocación económica, creando conocimiento y personal de alta calificación, que hasta antes de la llegada de esas inversiones, no existía. Ah, pero la misión no queda solo en atraer capitales, también hay que procurar diversificar su aplicación, y algo que ha quedado pendiente, regionalizarla de forma más racional.

Pero que recordemos, solo Manolo ha buscado inversiones desde antes de asumir el cargo de gobernador, en una novedad que por un lado se puede explicar como el deseo de llegar dando buenas noticias a sus gobernados, no nomás con la consabida ¿qué creen conciudadanos?, que eso que antes se hacía en tal dependencia, ahora se hará en aquella otra.

Ante un escenario político complejo, en lo tocante a la relación con el poder federal, se hace indispensable ofrecer un panorama optimista a la población, a los actores económicos y sociales. Por el otro lado, todavía más relevante, nos da la impresión de que Manolo Jiménez busca imprimir un sello particular a lo que será su gestión, una de aprovechamiento de las oportunidades y circunstancias del entorno, se cuente o no con un apoyo de la autoridad federal, que si las cosas siguen como este sexenio al darse la continuidad de MORENA en el poder, y la intención como lo dice su bastonera defensora de los comités de la 4T, o como sea que se llame su cargo, el tal apoyo será en el mejor de los casos raquítico.

La intención del gobernador electo es transmitir el mensaje a los coahuilenses de que, con o sin apoyo federal, Coahuila saldrá adelante. Solo como digresión, valdría la pena comparar el rendimiento en crecimiento del Producto Interno Bruto, empleo, seguridad y otros indicadores, en entidades que fueron las favoritas este sexenio, puestos sus resultados en la balanza contra aquellas otras entidades  a las que se castigó, entre las que destaca Coahuila, a ver si existe de veras una correlación estadística que justifique el modelo de asignación de recursos fiscales a unos respecto de otros, o como nos sospechamos, mucho de las inversiones y gasto del gobierno federal termina siendo dinero tirado al caño.

De la primera parte de su gira por oriente, Manolo reportó haber concretado inversiones para Coahuila por 400 millones de dólares de empresas japonesas que se instalarán en el corto plazo en territorio coahuilense, inversiones que se traducirán en la creación de dos mil empleos directos, más el doble o triple de posibles plazas indirectas y hasta informales.

Todo ello sin haber cobrado su primera quincena como gobernador…, nada mal en cuanto a productividad. Todavía nos causa risa cada vez que recordamos que hubo presidentes electos que pidieron sueldo siendo que les faltaba medio año para asumir el cargo… según estos porque acabaron muy gastados de la campaña.

Todo bien de lo dicho hasta aquí, pero tenemos una duda que es importante resolver ¿y de dónde saldrán dos mil trabajadores?

hablábamos arriba de la búsqueda de inversiones y de la intención de que estas se distribuyeran, hablamos del pasado que se prolonga al presente, de forma más o menos equitativa, esto como medida para un desarrollo equilibrado de las distintas regiones, pensando sobre todo en qué la gente de las localidades no tenga que migrar para encontrar un empleo satisfactoriamente remunerado, acción que impacta en la disgregación de las familias y en la distorsión del ingreso, pues parte de él tiene que destinarse a establecer un nuevo domicilio, transportarse, alimentarse y otros gastos que literalmente se comen el sueldo.

Bien por las nuevas inversiones, ojalá caigan muchas más antes y durante todo el sexenio, pero mientras que hay zonas más que saturadas, otras padecen ayuno forzado, su gente se traslada a diario decenas o cientos de kilómetros para trabajar ¿por qué no consolidar los proyectos ya articulados de esa manera? es un área de oportunidad importante, como dicen los expertos. Solo hay que encontrar la manera de vendérselos como el gran proyecto que es.

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