
Por Marco Tulio C.
El Poder Legislativo federal es el órgano colegiado, o asamblea, que se denominará Congreso General, mismo que se divide en dos cámaras, una de diputados y otra de senadores, la primera se compondrá por 500 diputados; 300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional; la de senadores se compondrá por 128 senadores, que corresponden a dos electos por el principio de mayoría y uno asignado a la primera minoría, mas 32 asignados por el principio de representación proporcional, este es uno de los órganos que ejercen la soberanía del Estado, los que se renuevan cada 3 y 6 años, respectivamente.
Su función primordial es la de expedir, reformar y derogar Leyes en todos los ramos de la administración pública federal, conforme a los artículos 50, 51, 52, 53 y 56, de Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 1, 2 y 3 de la Ley Orgánica del Congreso General, así que un diputado y un senador de la república vienen a ser unas personas electas mediante sufragio popular para representar a los ciudadanos y a la población en general en una Asamblea Legislativa.
Conforme a lo anterior, el Pleno del Congreso de la Unión se integra con la totalidad de los integrantes de la Asamblea Legislativa, mismos que tendrán dos períodos ordinarios de sesiones anuales, el primero iniciará el día primero de septiembre y concluirá el quince de diciembre, excepto en el caso de la toma de protesta del Presidente de la República que se podrá extender hasta el día 31, el segundo iniciará el primero de febrero y terminará a más tardar el treinta de abril, así también se podrá convocar a períodos extraordinarios de sesiones en los términos de la propia Ley.
En ese sentido, al resultar los diputados y senadores representantes populares, estos tienen la obligación legal y moral de convertirse en un portavoz de las inquietudes y necesidades de sus representados, ya que se convierten en un ente de compromiso de interlocución entre los ciudadanos y las autoridades, para la atención y solución de la problemática de aquellos.
Esta obligación y facultad, es importante para mantener un estrecho vínculo con los representados, sin que esto menoscabe la función primordial del diputado o senador que es la de legislar.
Ahora, que dichos “representantes ciudadanos” están por cumplir sus períodos correspondientes, la mayoría de los mexicanos con conciencia cívica hemos advertido y ha quedado demostrado que los diputados y senadores del mal llamado partido político de “Morena”, resultaron ser farsantes, ignorantes, mentirosos, corruptos, y traidores a la sociedad que los eligió, ya que esos dizque parlamentarios, solo se dedicaron a obedecer a su patrón López Obrador, ignorando por completo el interés nacional y el de los electores que los llevaron a ese cargo.
Quedó evidenciado, a los ojos de la ciudadanía, que esas personas que ocupan una curul de representación nacional, de forma por demás vergonzosa, esos ineptos representantes solo demostraron que son mudos, es decir, nunca hablaron, y les queda a la perfección el mote de “culiparlantes”, ya que solo opinaron cuando levantaron las posaderas para votar, de ahí, que se queden con ese apodo para siempre, ya que aunque dicho cargo solo les duró algunos años, y se enriquecieron a costa de los mexicanos, la vergüenza de lo que hicieron les perseguirá por toda la vida.
Ahora que la corcholata títere Claudia Sheinbaum, pide que voten por su engendro de partido, y los de Morena se pretendan reelegir, los mexicanos bien nacidos nunca más debemos darles un voto, porque ya quedó demostrado que no nos representan, y ahora, más que nunca, debamos votar en masa a favor del Frente Amplio por México y de los candidatos que dicho frente postule, para así vengarnos, mediante la emisión consciente de nuestro voto, contra aquellos de Morena que están destruyendo la riqueza y grandeza de nuestra nación.

Deja un comentario