
Por: Alfredo Reyes.-
No los podemos definir como parásitos académicos porque relacionarlos con la academia es un insulto a los antiguos griegos. Tampoco son parásitos educativos porque no educan a nadie. Son parásitos sociales que presentan una forma de vida extractiva, explotadora y crónica a expensas de la sociedad y el presupuesto público. Una forma de conducta antisocial irresponsable y muy abusiva, esos son los hermanos Juan José y Alfonso Yáñez Arreola, los que han llegado al límite de lo permisible, de lo tolerable. Es un hecho que la Cuarta Transformación ya tiene a su quinta columna dentro de la Universidad Autónoma de Coahuila como enemigo interior, con espías infiltrados, en plantones, sabotajes y la vil traición. ¿Y quiénes cree usted que son esos quintacolumnistas de la 4T?
El patrón repetitivo de la conducta antisocial de muchos abogados nos recuerda al Abogangster Barrios que interpreta el actor Armando Calvo en la película “Entre abogados te veas”, un canalla, sinvergüenza, traicionero, estafador, corrupto, venal y sin escrúpulos. Y a cualquiera da temor la tenebrosa posibilidad de toparse en cualquier esquina con el Abogangster Barrios, con el Abogado del Diablo, el Abogado del Mal de Nicholas Kazan o con los abogados “Charreola”. Aunque hay que admitir que es imposible comparar a los abogados que interpretan Calvo, Al Pacino y Keanu Reeves con estos tinterillos picapleitos. Los abogados Yáñez Arreola únicamente son mapaches electorales, doble cara y de rapiña burocrática.
Los Yáñez tienen trastornos de conducta disocial. Del magistrado Juan José ya es muy conocido que hasta la cárcel fue a parar por mapacheo electoral en Zacatecas.
El mismo mapachismo de Alfonso cuando echó abajo la elección de la sociedad de alumnos en Jurisprudencia. Y resulta que en esa escuela de leyes no hay sociedad de alumnos porque Poncho está empeñado en hacer de los estudiantes de derecho unos perennes menores de edad.
Y es inexplicable cómo es que Alfonso Yáñez se convirtió en representante electoral de Octavio Pimentel cuando los comicios en la facultad de Jurisprudencia fracasaron en una simple elección de sociedad de alumnos.
Asimismo, don Poncho fracasó rotundamente como representante electoral del único candidato contra la opción de “otras elecciones” en su propia facultad donde el aspirante que él representaba perdió casi 3 a 1 por dos posibles razones: los estudiantes abominan a Poncho o el tal Poncho envenenó a los muchachos con insidia hacia Pimentel, porque nunca quedó conforme de que él no fue el candidato. Peor aún, valiéndose de becados de Morena alienta el plantón en contra del rector Octavio Pimentel. Alfonso Yáñez Arreola es un auténtico quintacolumnista.
Y mire usted como es que los Yáñez tienen ambiciones insaciables. En la desbastada UAdeC Alfonso es maestro de tiempo completo con un reciente ascenso de categoría en lo oscurito. Además, es director de Jurisprudencia, es investigador y aparte es notario público. También Juan José Yáñez Arreola es maestro de tiempo completo e investigador de la misma Universidad y aparte es magistrado en el Tribunal de Justicia sin que nadie se pueda explicar su omnipresencia en ambas instancias. Lástima de UAdeC y del notariado. Pobres coahuilenses con ese parasitismo burocrático.
Y el notario Poncho respira por la herida. Un empleado de él en la notaría 122, becado de Morena, es de los infiltrados en el plantón que daña a los saltillenses y a la UAdeC. Alfonso es el nuevo Mola de la Quinta Columna dentro de la Universidad.

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