
Por: Marco Tulio C.
Si se contrata a una persona y esta no hace su trabajo adecuadamente, ¿quién es el incompetente, la persona que no puede hacer su trabajo, o la persona que lo contrató?
La respuesta sería que es incompetente la persona que contrató a alguien incompetente, y si sigue dejando al incompetente en el trabajo entonces esa persona que lo contrató se convierte en alguien todavía mucho más incompetente.
Esto porque a los ojos de quienes lo rodean resulta incomprensible, porque seguir confiando en alguien que a todas luces demostró su incapacidad, inoperancia, e irresponsabilidad para desarrollar un determinado trabajo, pus su conducta es indolente e irresponsable, es una reverenda estupidez, aquí y en china.
Entonces, lo que una persona, en su sano juicio, debe hacer, es actuar con responsabilidad, madurez, y honestidad; para hablar sin rodeos con la persona contratada y que ya demostró ser un inútil para el cargo que se le confió, diciéndole directamente, y en su cara, que como no puede ni tiene la capacidad ni la voluntad para hacer el trabajo que se le encomendó, se le va a relevar de su encargo, despidiéndolo sin mas ni más.
Ante lo evidente de que resultó dicha persona inadecuada para realizar una tarea que se le confió, quien deberá reconocer que él no es el adecuado para el trabajo para el cual se le contrato, y que a lo mejor, lo suyo es otra cosa menos realizar las tareas que no pudo cumplir, pidiéndole formalmente que renuncie, y si no acepta hay que correrlo, dado los nulos resultados obtenidos por su contratación.
Todo lo anterior, se adecúa perfectamente a lo que está pasando con López Obrador, quien a lo largo de ya casi seis años, demostró que es una persona inútil, incompetente, ineficiente, inoperante, mala leche, mentiroso, corrupto, y mercenario.
Así lo muestran las agresiones a médicos, abogados, profesores, periodistas, empresarios, a las madres solteras, a los enfermos de cáncer, a los empleados, a los burócratas, a la clase media, a las organizaciones de la sociedad civil, a las instituciones públicas, a la Ley, y en general a todos aquellos que no se sometan a sus locuras y perversidades.
Ante tal realidad, ya vivida y constatada, de que de AMLO, no es la persona que buscamos los ciudadanos para dirigir a nuestra nación, al quedar demostrado que la está arruinando y ensangrentando, es que nosotros, quienes lo contratamos, ante la próxima oportunidad de despedirlo y decirle en su cara que no es apto ni esta capacitado para tan alta responsabilidad de velar por todos los mexicanos.
Ahora nosotros, por obligación cívica tenemos que quitárnoslo de encima para nombrar y contratar a otra persona que tome las riendas nacionales y nos conduzca con honestidad, profesionalismo, inteligencia y con resultados óptimos para todos, para así alcanzar la grandeza que merece nuestro México querido.
Entonces este 2 de junio próximo, votemos por Xóchitl Gálvez quien, con su mentalidad exitosa, puede vencer a esos ineptos corrutos y criminales de Morena, en caso contrario, los más incompetentes y estúpidos seremos nosotros mismos, al seguir poniendo a personas inútiles en tan importantes cargos.

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