Historial priísta (Cartas de Chaul)

Por: Leonel Chaul Chamut

Diputado o senador tendría que haber aprendido y practicado en las aulas lo que aprendimos en las juventudes del PRI en los años de 1956 al 1958. Y así pudiéramos contender en las elecciones para diputados, o senadores, para obtener el escaño en la Cámara de Senadores o la curul en la Cámara de Diputados.

En ese  transcurrir histórico de mi vida, al inscribirnos un grupo de estudiantes de la Universidad Militar en el año de 1956 en las juventudes del P.R.I.,  recibimos valiosas enseñanzas sobre los propósitos y objetivos del quehacer Político dentro y fuera del partido;  ideas que con el tiempo aprendimos de grandes pensadores como Don Jesús Reyes Heroles, Don Carlos A. Madrazo, Porfirio Muñoz Ledo, Agustín Olachea, y otros muchos excelentes mexicanos  que construyeron la Ideología de nuestro Partido contribuyendo a nuestra capacitación, dándonos una concepción profundamente humanista de la política, y de la obligación del conocimiento constitucional para ser senadores o diputados.

Con un énfasis particular solicito como militante desde 1956 del P.R.I., a  todos los presidentes de los comités del P.R.I. de toda la  República Mexicana, que es necesario, que en las próximas elecciones presidenciales en el 2024, que para seleccionar a los candidatos a senadores y diputados por nuestro partido, enseñemos a los seleccionados las tareas fundamentales que les permitan saber lo que es el quehacer Político dentro del Congreso de la Unión, y dejemos de enviar gente que ignora las tareas fundamentales que corresponden realizar a los diputados y senadores al representar a los estados y a la nación en el Congreso de la Unión.

Estas obligaciones, entre otras, son: la de procurar el equilibrio de los objetivos de las políticas nacionales, con los objetivos, municipales, estatales y regionales coordinando los intereses entre estos, y estar consciente de que el interés nacional hay que transformarlo en beneficio de los intereses del país.

Que estén conscientes que diputados y senadores tienen una doble función; una constitucional, y la otra tradicional. La Constitucional obliga a perseguir ideales, buscar y con iniciativa elaborar, o modificar las leyes que contengan estos ideales, y al mismo tiempo, medir y calcular las resistencias que a la transformación pudieran oponerse.

De manera que en la función de legislar no peque ni de exceso ni de abstención. No se deben dar pasos en falso, ni contrarios a los ideales que se persiguen por anteponerse estos con la realidad, o con los hechos que no se pueden negar. Ni tampoco se debe pecar de indecisión, por temor a los cambios indispensables para diseñar un mejor futuro para el país.

Que aprendan que la ignorancia de las leyes no excusa el cumplimiento de las mismas, y por lo tanto deberán de aprender las leyes que emanan de la Constitución, y así eliminar la ignorancia, para poder ser Legisladores.

Que aprendan a discutir, reformar, crear, y eliminar leyes, y así aprobar las que beneficien y reglamenten la conducta en nuestro país; Y así mismo vigilar los recursos públicos federales del gobierno, y de los tres poderes de la Unión.

Es necesario que estudien de la Constitución los Artículos; 39 al 49. “De la Soberanía Nacional y de la forma de Gobierno”; El Artículo 50 “Del Poder Legislativo”; Los Artículos 51 al 70 “De la Elección e Instalación del Congreso”; los Artículos 71 al 72 “De la Iniciativa y Formación de las Leyes”; los Artículos 73 al 77 “De las Facultades del Congreso”; el  Artículo 78, “De la Comisión Permanente”; El Artículo 79 “De la Fiscalización Superior de la Federación”; los Artículos 80 al 93 “Del Poder Ejecutivo”. Y los Artículos 94 al 114” del Poder Judicial”.

Hasta hoy, en las elecciones de los partidos para seleccionar a quienes serán los que participen para ser senadores y diputados parece que seleccionan a las personas que más Ignoran las obligaciones de ser legisladores.

Y después nos quejamos de la cantidad de Ignorancia Política y Constitucional en nuestro Congreso, en donde deberíamos tener a los más instruidos en esos puestos.

La gran cantidad de diputados y senadores son incultos, ignorantes, sin conocimientos de la Constitución, incompetentes, gente que se vende por unas cuantas monedas.

Constitucionalmente, el diputado o senador, aun cuando representara la voluntad nacional, no debe olvidar que fue elegido, el diputado por un distrito territorial, y el senador por un Estado de la Federación y que representan una parte de la voluntad nacional.

Por consiguiente, tienen obligaciones ante la voluntad nacional, y también las tiene ante el distrito territorial que eligió al diputado, y el Estado Federal que eligió al senador. Si bien fueron electos, no como una obligación constitucional, Y sí como una función tradicional de nuestra realidad política.

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