BAILE Y COCHINO…
Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Esto es algo que ocurre una vez al año, aunque a veces la Comisión Federal de Electricidad se pone guapa… y en vez de programar la compra de carbón para un período de doce meses, lo hacer para varios, en teoría, así obtiene algunas ventajas en cuanto a precio y trato de parte de las empresas proveedoras, aunque la verdad es que siendo como son, el único cliente para el carbón de la Región Carbonífera de Coahuila, pueden poner las condiciones que quieran, y ni modo, no queda más que apechugar y cumplir las condiciones más extravagantes que se les suelen ocurrir.
Será que no estamos dentro, pero para nosotros, simples legos, la cosa nos parece muy simple. Mucho más de cómo lo manejan las autoridades, que más que facilitar y facilitarse las cosas, pareciera que tienen un gusto desmedido por complicarlas más allá de toda lógica, a menos claro, que haya detrás una agenda que no le dan a conocer al respetable público, al que, aunque sea muletilla presidencial, no le tienen ningún respeto.
La claridad comienza con la asignación de lotes.
Va uno de particular, y solicita, si es que todavía los hay disponibles, hablamos de tiempos muy pasados, y solicita la concesión de un lote para la extracción de carbón mineral. Ya sabemos cómo son las cosas en este país, la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos dice en su artículo 27 que la nación tiene soberanía sobre todo lo que hay en el subsuelo, aquella persona física o moral que desee explotar algún mineral, tiene que solicitar el permiso, licencia o asignación de un lote.

Eso es lo que se hacía con el carbón, estamos hablando de mediados del siglo pasado, el gobierno solicitaba una serie de requisitos, que luego de ser cumplidos, convertían al solicitante en candidato a obtener la concesión, y en el momento en el que las autoridades lo consideraran conveniente, se la daban por un número determinado de años, normalmente los suficientes como para que valiera la pena la realización de las inversiones necesarias para que la empresa generara ganancias.
¿Cuántos lotes hay asignados en la Región Carbonífera de Coahuila?, realmente es una pregunta interesante, hasta ahorita se nos ocurre formularla, pero no deben ser muchos.
Algunas personas con visión, en su momento hicieron las peticiones, con la intención de explotarlas ellos mismos, o nada más tenerlas allí para negociarlas, rentarlas, traspasarlas, o si convenía así, devolverlas. Recordamos un asunto paralelo, resultó que cuando comenzó a hablarse del fracking hace unos diez años, se encontraron los interesados con que ya había alguien que había hecho los trámites y se le había otorgado una cantidad de lotes que prácticamente cubría la mitad de la superficie del estado de Coahuila, o al menos esa fue la versión que corrió.
Quien hizo la solicitud fue Grupo Acerero del Norte, los tristemente célebres Alonso Ancira y Javier Autrey, quienes igual, no es que tuvieran mucho entusiasmo por entrarle a la minería de fractura hidráulica, pero sí querían tener mano para que aquel que quisiera hacerlo, le tuviera que rentar la tierra y el permiso ¿mañosos, no?, además que para obtener esa cantidad de tierras en concesión se necesitaban muchas influencias en el gobierno federal, y ellos indudablemente las tenían.

Bueno, pues con el carbón pasó algo similar, aunque no en tan gran escala, entonces es simple, de esos diez, veinte o cincuenta productores, a ellos que el gobierno de la república les otorgó una concesión, pues a esos se les compra el carbón para alimentar las plantas generadoras de energía de Nava. Le digo, todo se nos hace fácil. ¿Qué cuernos entonces hay que estar llenando expedientes cada vez que se convoca a una licitación pública para dotar de carbón a la CFE?
Además conocen la calidad del mineral, saben exactamente su capacidad calorífica, su contenido de azufre, humedad, y demás elementos. Hombre, ¿qué caso tiene pedir como condición en la licitación mineral de la calidad de la cuenta de Río Escondido, y a los que invitan es a proveedores que tienen sus lotes en la cuenca del río Sabinas?, si de plano ese carbón no sirve, como lo dicen cada vez que necesitan justificar la compra de mineral traído de la otra cara del planeta, ¿para qué los siguen invitando?
Este es un juego de lo más retorcido, en el que sospechamos que cambian de manos auténticas fortunas, no nos explicamos otra razón para mantener un estado de cosas que no tiene razón de ser.
Ah, porque les piden documentar su situación fiscal, ¿no se lo pueden pedir de manera directa a la Secretaría de Hacienda o al SAT?, tan sencillo como que yo le desconfiaría al minero, y no puedo hacerlo de la autoridad fiscal, a menos que lo que se pretenda es precisamente agarrarlo en falta, oye aquí Hacienda dice que ganaste diez millones y vienes a hacer la llorona que ganaste quinientos mil pesos.

Lo mismo con el Seguro Social, oye, estoy invitando a fulano, fulano y fulano a un concurso para compra de carbón ¿Cómo andan en el cumplimiento de sus obligaciones patronales, cuantos trabajadores tienen registrados, qué nivel de riesgo están pagando, con qué salarios los tienen dados de alta?, ah no, se los piden al patrón y cuando truena un malacate resulta que eran menores de edad, que no tenían seguro social, que los que lo tenían era con salarios declarados menores…
Ser gobierno tiene sus privilegios, y para cuestiones que son tan simples, porque lo son: se va a invitar a diez proveedores, por favor pásenme toda su información fiscal, laboral, sus declaraciones de impacto ambiental, y entonces vemos. Pero les gusta hacerla cansada, hacerla de emoción ¿me comprarán o no me comprarán, aceptarán mi regalito, o se quedarán con él y no me darán el contrato?
Si de lo que se trata es de tener el control, debería tener la CFE un área especializada para el análisis de sus proveedores ¿y qué me dice del detalle de la calidad el mineral que entregan?, según lo pasan a laboratorio y allí checan si trae las especificaciones, de lo que se deriva que lo reboten, ¿y qué hace el minero con uno o veinte trailers que no aceptó el único cliente que hay?, no, allí va un moche de lo que sea, veinte mil pesos, para que se hagan de la vista gorda y permitan descargar, total el horno se atraganta con tierra, pero nadie sabe de dónde vino.
Que ahora las licitaciones tienen tinte político, eso es solo la cereza del pastel, si ahorita están en el candelero esos productores que mangonean Múzquiz, no quiere decir que antes no los trataran como al resto de los dueños de minas.
Como pocos en el mundo, el mercado del carbón en México es uno de los compradores, no de los vendedores, un comprador, que además no reconoce inflaciones, ni crisis ni nada, compra al mismo precio que hace veinte o más años, y de todos modos el negocio se sigue manteniendo como bueno, bastante bueno.
Por lo menos que le bajen a su burocracia engañosa, si ya saben quién va a ganar, por cuánto y por cuánto tiempo ¿para qué se hacen con procesos que nadie les cree?

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