BAILE Y COCHINO…
Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Este arroz ya se coció, es una frase que hemos oído desde la más tierna infancia, si es que existe algo así como una infancia tierna fuera de las telenovelas, y aun en estas, y muy probablemente por inercia y dadas las condiciones, también hayamos nosotros hecho uso de la expresión.
Este arroz ya se coció, por lo general se refiere a cierta actividad que se estaba llevando a cabo, y que cumplidos los requisitos, los pasos, realizadas las etapas correspondientes, llega al fin que se espera y desea, tratándose del cereal de arroz, que esté cocido, porque comérselo todavía duro es bastante desagradable.
No se de quien fue la idea de usar la expresión del arroz cocido para hablar del proceso electoral 2024, ese que califican como el más importante de la historia de México, de los diez millones de años de historia que dice el presidente López Obrador que tenemos como nación.
Porque con el arroz la cosa es muy simple: o está cocido o no está cocido, cabiendo la posibilidad tampoco muy deseable, de que se queme, y entonces haya que poner otra olla a cocer. Con el proceso electoral no puede uno darse el lujo de volver a poner el trasto a calentar para que se termine de cocinar, meterlo al micro para el mismo fin, y menos tirar lo quemado y comenzar de nuevo.
Esto es más parecido al trabajo de un cirujano, que está en una operación quirúrgica, sustituyendo un presidente, gobernadores, senadores, diputados, alcaldes, cabildos, por otros u otras, Se trata de un cuerpo vivo, el de la nación mexicana, para el cual no tenemos reemplazo, con lo que no podemos darnos el lujo de que salga mal la cosa.

El caso es que faltando días para la celebración de los comicios, el conteo de los sufragios y una vez determinado el cómputo a favor de esta o aquella candidata a la presidencia, y para el resto de los puestos en contienda, se procederá a declarar a la triunfadora, se han empeñado en convencer, por lo menos tratar, de que los comicios ya están decididos, y que solo se está a la espera del “trámite” de la votación, lo cual nos parece a nosotros el más supremo de los desprecios, pues nos deja a los ciudadanos electores en el papel de marcar una boleta, misma que si emitimos a favor de Xóchitl, de Jorge o de Claudia, o de Cantinflas, o de Pedro Infante o de Capulina, ya está dado y contado a favor de quien ha dicho lo del trámite, la candidata de MORENA y sus partidos rémora, Claudia Sheinbaum.
Tenemos meses, más bien años, oyendo y viendo encuestas, las que efectivamente dan a la candidata oficialista el triunfo por una proporción importante, casi incuestionable de sufragios. Ha sido una campaña machacona como ella sola, y que sepamos, a nadie se le ha ocurrido preguntar ¿y quien financia esos supuestos estudios demoscópicos?, algunos, los menos, están asociados a medios de comunicación, que son los que dan a conocer la información sobre las tendencias. De hecho lo que estos hacen es crear sus propias noticias, que casos como El Financiero, El Universal o El Economista, han ofrecido resultados parciales consistentes durante varios años, respecto a lo que ocurrirá el día de la elección.
Pero dado el nerviosismo que se ha registrado desde el año 2021, nomás pasada la elección intermedia, nos entra la sospecha de que el discurso de descalificación del organismo electoral, las denuncias de que se prepara un golpe de estado, técnico, rudo o exótico, para usar la misma nomenclatura de la lucha libre, por parte de la oposición, cuando los únicos que podrían inspirar y llevar a cabo algo así, se encuentran en el gobierno, alineados a la candidata morenista, pero bueno, es un victimismo bizarro y hasta siquiátrico el que estamos presenciando y viviendo.
Esto nos da que pensar ¿no será que hay un patrocinio a estas casas encuestadoras, habiéndose colado hasta a los medios de comunicación?
Es la única explicación que se nos ocurre, pues si estuvieran seguros de los resultados que les ofrecen las encuestas, lo que estarían haciendo ahorita es “administrar su ventaja”, su comodísima ventaja de veinte o más puntos porcentuales. ¿Será que no hay eso y que todo fue una estrategia para convencer a los que votarán por la oposición de que su voto emitido a favor de esta, será un desperdicio?

Estamos repitiendo lo que han dicho algunos sesudos analistas, que no deja de tener sus visos de posibilidad. También, aunque algo más retorcida, está la estrategia que se ha venido detectando de un tiempo a estas fechas de pretendida invitación a votar, con la diferencia de que mencionan que para qué molestarse, si ya los candidatos de MORENA llevan la contienda ganada.
Este esquema se copió de lo que han estado haciendo los partidos políticos en Estados Unidos, incluso el mismo día de la elección, donde llaman a su domicilio supuestamente para invitar a votar, pero enviando el mensaje cruzado de que para qué se moleta, si ya está decidida la elección por el candidato contrario al que usted prefiere.
Total, pese a las caras de optimismo, que repetimos no ocultan la preocupación subyacente, sacamos la conclusión de que no hay nadie para nadie, como no lo habrá hasta el mero día domingo por la tarde noche, o hasta el día siguiente, dada la poca confiabilidad que tendrá el Programa de Resultados Electorales Preliminares.
Ha sido una elección triste, no únicamente por la cantidad de asesinados entre los candidatos, sino también por el intento de manipulación de la voluntad popular, a la que se han prestado los que encontraron su minita de oro en las encuestas.
Es triste no saber qué va a pasar, siempre lo ha sido, pero nunca como ahora, en que la intención es modelar la conducta del electorado.

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