Nadie nace malo

TELEGRAMA

Por: Héctor Barragán.-

(Foto CNN en español)

Probablemente sea así, pero se aprende pronto a mentir para evadir castigo, se aprende del mayor a infringir reglas y engañar para fingir inocencia, a golpear antes de ser agredido -al madruguete; a birlar algo del monedero de mamá y echar culpas a otros.

Por supuesto que todo esto es el embrión y no necesariamente explica la existencia de asesinos, raptores, golpeadores, secuestradores, los que de manera alguna son justificados.

Más la ausencia de reglas, llamadas de atención aparecen en el medio de la vida real sin que sorprenden a persona alguna, así que buscarán indefectiblemente el amparo de la impunidad de la lejana infancia, en que hubieran sido resuelto, al menos atenuado infracción y daño. Así que la sociedad se enfrenta a una impunidad por falta de reglas y nula aplicación de las vigentes, de continúo condenadas al fracaso.

Corregir desde el origen es imposible porque el adulto desconoce los medios ni sabrá aplicarlos convenientemente. Las penas y llamadas de atención deberán estar conforme a la edad del infractor, su capacidad de comprensión y el reflejo que de él tenga el menor.

Las falsedades son notorias, el pequeño tiene un alto sentido, una intuición que luego pierde y le hará falta. Pero los mayores tienen la obligación de elaborar un cuadro de conductas y penas que moderen la maldad en su sociedad, pero bien propio y de sus descendientes, so pena de esperar lo peor.

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