Una obra para Coahuila… ¿Cuál?

  BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

La semana pasada se dio una reunión entre el gobernador del estado de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas y la casi presidenta electa, Claudia Sheinbaum Pardo.

Los medios de comunicación recogieron la información sobre el tema, sin pensarlo mucho, reprodujeron lo que decía el boletín de prensa del propio gobierno, y por supuesto, acompañaron la nota con la fotografía de ambos, la presidenta y el gobernador.

No que seamos de esos que examinan las fotografías buscando gestos, actitudes y otras señales que pudieran aparecer, que pudieran servir para interpretar con precisión qué es lo que ocurrió realmente en la reunión, si fue tal como lo dice la reseña oficial, si hubo la cordialidad que se dijo, si sirvió para apuntalar una relación que desde su encuentro en Pasta de Conchos también se reportó como amigable, esto también sacado de los boletines de prensa.

Pero también hay que tener en consideración que Claudia Sheinbaum es una de las políticas más transparentes que hay en la escena política mexicana actual. En efecto, la próxima mandataria no se cuida demasiado de ocultar sus emociones, sus sonrisas parecen forzadas cuando no quiere sonreír, sus ojos tienen una mirada fría, no voy a decir que despreciativa, pero sí distante, y en general su actitud es poco motivadora para un acercamiento más allá de lo que ella misma permita, o le digan que acepte.

Por el contrario Manolo se sabe el librito al derecho y al revés, eso de comer sapos y culebras sin hacer gestos, lo adopta con auténtico espíritu deportivo, y no solo es de los que pide más, él se levanta a servirse y a servirles más a todos los comensales.

Bueno, eso en la parte de lo que se veía en la foto, pero tampoco hay que perder de vista que la reunión con claudia Sheinbaum obedeció a la iniciativa de esta, y no solo con el gobernador de Coahuila, sino en un programa para reunirse con todos los gobernadores de los estados, a Manolo le tocó ir en paquete con los de la región norte, lo cual no quiere decir que no aprovechara la ocasión para hablar de los asuntos que interesan a él en lo personal y a Coahuila en general, las oportunidades así no se pueden desperdiciar, tanto si hay buena receptividad, como si no la hay tanta, pero los argumentos pueden ser suficientes para ir picando piedra, pensando en que las obligaciones del gobernante son superiores a las afinidades o diferencias entre los políticos.

Se reportó que Manolo Jiménez llevó una carpeta con algo así como veinte asuntos de interés para los coahuilenses, algunos de ellos, con impacto no solamente en la población de la entidad, sino en un ámbito mucho más amplio, para quienes transitan por el territorio coahuilense. Veinte propuestas o proyectos, entre los que destaca la modernización de la Carretera Federal 57, desde Arteaga hasta Piedras Negras, los libramientos carreteros en las ciudades contempladas en la iniciativa Ports to Plains, una estación de ferrocarril en Saltillo dentro del proyecto del ferrocarril de pasajeros de México a Nuevo Laredo, infraestructura hídrica, asuntos de seguridad, salud, entre otros. Total, un inventario de lo que Coahuila necesita y no podemos hacer solos, y como decíamos líneas arriba, no es que allí mismo sacara Claudia la estilográfica y palomeara estos sí, estos no, y estos a ver, pero sí que por lo menos los tuviera frescos en la mente a la hora de fijar prioridades.

Porque finalmente eso es lo que dicen los boletines que hizo Claudia Sheinbaum, que luego de recibir a los gobernadores de la zona norte dijo que están evaluando las obras que emprenderá la Federación durante su sexenio, y que se comprometía a hacer UNA gran obra por cada una de las entidades federativas… UNA.

Valdría la pena recordar que México es un país de dos millones de kilómetros cuadrados, de alrededor de 130 millones de habitantes que vivimos bien o mal distribuidos en 32 estados. Algunos vivimos un poco mejor, otros vivimos un poco peor, pero nos da la impresión que restringir a una sola obra por estado, la cuarta transformación, perdón el segundo piso de la cuarta transformación, le estará quedando a deber a muchísima gente en proyectos que deberían ser una prioridad, desde cualquier o varios puntos de vista, el económico, el social, el de desarrollo, el de justicia social, el de cumplimiento de derechos humanos, que ahora abarca a la salud, a la alimentación, a vivienda, entre otros muchos.

No podríamos decirlo a estas alturas, puede que sea esa la realidad que se nos viene encima, puede ser que ese sea el estilo de gobernar y llevar sus asuntos quien será la próxima presidenta de México, o a lo mejor es que estábamos mal acostumbrados a que nos prometieran el sol, la luna y las estrellas, aunque no nos cumplieran con ellos.

No nos están preguntando, pero, si nos pusieran a elegir, ¿cuál sería la obra única que elegirían los coahuilenses para ser realizada por el gobierno federal el sexenio entrante?, ¿tal vez la carretera 57, pero no solo el tramo Los Chorros, sino hasta Piedras Negras, tampoco se trata de ponérselas facilita. Si vamos a hablar de hospitales, no nos hace falta uno, nos hace falta uno en cada ciudad y bien puesto, no cliniquitas.

En fin, que esta reunión entre Claudia Sheinbaum y los gobernadores, que podríamos llamar de sondeo, nos da la impresión que dejó a la gente, mandatarios y pueblo, más acalambrados que lo que hubiéramos deseado. Quien sabe, habrá quien diga que una gran obra es mejor que cincuenta chicas, puede ser, pero como que dejó demasiado que desear.

Repetimos, a lo mejor es el estilo, o a lo mejor esa es la tónica, y entonces sí, agárrense, porque no va a haber gran cosa, más o menos como este sexenio, pero para el próximo nos están avisando y como que preocupa más.

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