El pulpo gana, Saltillo pierde

BAILE Y COCHINO…}

Por: Horacio Cárdenas Zardoni.-

El «líder nylon», Tereso Medina. El pulpo camionero ha doblegado a una decena de alcaldes de Saltillo.

Así como durante décadas Tereso Medina Ramírez, sempiterno líder de la CTM en Coahuila ha cargado el mote del “líder nylon”, que si no nos acordamos mal le endilgó el extinto periodista Ramón Zorrilla, o como los compañeros de la página policiaca hablan de salir por la puerta falsa, para no repetir la palabra suicidio en una nota, así también hay una que se usa para referirse a los empresarios del transporte concesionado de pasajeros como el pulpo camionero.

La verdad es que no solamente lo hemos leído o usado en la prensa de Saltillo, de hecho conocimos la expresión hace muchos, muchísimos años, desde antes que se creara la famosísima Ruta 100, hoy también desaparecida,  pues esta empresa se creó precisamente para acabar con el Pulpo Camionero original, y mire que aquel que operaba en la Ciudad de México eran palabras mayores en comparación con el que desde la misma época y todavía opera en Saltillo, con la enorme diferencia que mientras que en la capital del país, y en muchas ciudades de México, más grandes y más pequeñas, la administración pública se las ha arreglado para normar desde el principio todos los aspectos de la prestación del servicio, acá el mentado pulpo se ha enseñoreado, haciendo lo que les viene en gana administración tras administración.

Todos hemos seguido, cada trienio las negociaciones para el incremento de las tarifas del transporte. Para quienes no estamos pendientes siempre de los calendarios, no deja de sorprendernos que  se llegue de nuevo la fecha de revisión, o la de petición de aumento, y no porque el tiempo no pase, sino porque cada ocasión en la que se comienza a hablar del tema, viene aparejado el reclamo de las pésimas condiciones en que se ofrece el servicio a los usuarios, el pésimo estado mecánico de las unidades, lo viejo de los camiones, el menos que regular trato de los choferes con el público y sus vicios y actitudes para con los reglamentos de tránsito y los horarios en que deberían operar las rutas.

La gente con toda razón se escandaliza de que otra vez pidan un aumento, cuando que las cosas no solo no han mejorado, sino que se han deteriorado. Los concesionarios alegan siempre el tema de la inflación, el aumento del precio de la gasolina, de las refacciones y demás insumos necesarios para la operación, y no es que hagan el uso más adecuado de ellos, porque repetimos que los vehículos suelen dar lástima por su falta de mantenimiento preventivo y correctivo, y hasta de un aspecto tan elemental como la limpieza, ah, pero se sienten con derecho a presionar al municipio, y este termina por doblar las manos.

Dicen que esto es porque los concesionarios del transporte público siempre apoyan a los candidatos, apoyo del moral, del económico, del operativo acarreando votantes a las casillas, todos para votar por este o aquel candidato que es con el que apalabran que no va a ocurrir nada que los perjudique.

Pero los concesionarios no se chupan el tentáculo. Tantos años dedicados a lo suyo, y con tantos intereses puestos en juego, no van a arriesgarse a jugar todo a una sola carta ¿y qué tal si pierde su candidato?, ellos sí pueden darse el lujo de apoyar, y comprometer, a candidatos de dos o más partidos o coaliciones de partidos, que el gasto siempre terminará por estar bien justificado.

¿Cuántos años han medrado de las concesiones?, pueden ser cuarenta, cincuenta o más años, pasando de padres a hijos, o aun cuando las llegan a traspasar, siempre mantienen las mismas mañas. La diferencia puede ser en que se vuelven a veces soberbios con las autoridades, y por supuesto con el pasaje, y que en vez de un trato político, los tratan como si algo les debieran, no es lo adecuado, pero suele ocurrir de vez en cuando.

Jericó Abramo Masso con Tereso Medina.

No lo vamos a negar, ha habido intentos serios por mejorar el transporte público en Saltillo. el último que se recuerda fue el que se llevó a cabo en la administración de Jericó Abramo Masso, quien equivocadamente lo dejó hasta el último año de su gestión, con lo que poco obligados se sintieron sus seguidores para mantener una política, que a lo mejor no tenía nada que cuestionarle, pero no era suya, y ya con eso bastaba para mandarla a la goma.

¿Qué salía caro regresar al estado de cosas anterior?, sí, pero es dinero del pueblo, no de los alcaldes, y si así desactivan la mafia del transporte, pues hágase, ya veremos cuando haya que entrarle a la revisión de tarifas… donde también los tienen pescados de donde más les puede doler.

Ahora que en el trienio de José María Fraustro Siller se planteó el gran  proyecto de una Nueva Estrategia del Transporte, a la gente le renació la esperanza, no una nueva ni más alta, la misma que nos han quedado a deber los últimos diez alcaldes, por lo menos, con la diferencia que en los últimos años, el transporte concesionado ha perdido terreno ante el automóvil particular y el transporte de personal, siendo la percepción de los usuarios y de los observadores, que pocas ganas tiene de recuperarlo.

Desde muy pronto se nos comenzó a hacer sospechoso que le dieran tantas largas a un asunto que debió quedar resuelto en el primer año del trienio, y en cambio lo mandaron hasta ahorita, y eso suponiendo que no lo dejen pendiente, porque de claro no se ve nada. ¿Realmente Chema Fraustro le entraría a un conflicto de todo por todo contra el pulpo camionero?, y la respuesta ha sido que de palabra sí, de hecho no.

Las expectativas que comenzaron por todo lo alto, básicamente más camiones, nuevos, de alta tecnología, con aire acondicionado… quedó aquello en una “app” para saber dónde viene el camión y cuánto tardará… nada pues.

¿Y dónde estamos? En lo que nos parece una rendición total, el cabildo aprobó la propuesta de cobrarles un peso por los refrendos que no habían pagado… oiga, literalmente les regalan el permiso para operar ¿y así se ponen?, en vez de llevarse a las unidades sin refrendo al corralón, y no dejarlas salir hasta que pagaran, no, les conceden todas las facilidades, dizque para que se sumen con todas las ganas y todo su dinero a la NET… puros cuentos, Chema resultó tan fácil de tomarle la medida como sus antecesores, y allí están las consecuencias, no va a haber las mejoras que requiere la población de usuarios,  se va a acabar el sexenio, y la NET terminará en nada, o sí, en algo, porque ya sentenció el actual alcalde a su sucesor Javier Díaz, que tiene que darle continuidad al asunto, vamos, hacer lo que él no hizo, así nomás de pasada. Ni siquiera le concede el espacio para equivocarse él solo, o intentarlo por su cuenta. Así están los compromisos con el pulpo, y Saltillo, allí en la esquina, esperando su camión.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑

Descubre más desde El Demócrata

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo