Coahuila huachicolero

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Pues sí, nos reconocemos como mexicanos, como integrantes de una nación, queremos pensar que única e indivisible, aunque en realidad siempre andemos de la greña, comparándonos unos con los otros, y no quedando a gusto cuando nos toca estar por debajo de los otros.

Pero así son las listas y las calificaciones, solía decir un viejo profesor de primaria, si nos ponemos a hacer las primeras, siempre habrá alguien que quede en los primeros lugares, como siempre habrá también quien quede relegado a los últimos, sin que la diferencia entre unos y otros sea a veces significativa, ¿pero qué le vamos a hacer?, así suelen ser los traumas de las personas, que nunca quedan conformes con nada.

Afortunadamente en este sexenio Coahuila ha dejado de ser “referente” de esto o aquello o de lo que sea, como fue la administración pasada, en que querían sacarle así fuera la ventaja más pálida a lo que fuera, con tal de demostrarle a todo el mundo, más bien a ellos mismos, que somos más de lo que nos reconocen.

La verdad de las cosas es que acá, es donde decíamos que Coahuila era referente, porque por lo general se usan ejemplos de lo que pasa en este o aquel estado, pero solo para ilustrar realidades nacionales, y así como expresan lo bueno, también y sobre todo, manifiestan lo malo, así que, como que usted diga que Coahuila es o era referente de algo, y que por ello debía la gente de otros treinta estados caer rendidos a nuestros pies, nomás no tenía ningún sustento.

Recién salió la enésima lista: Coahuila ocupa el doceavo lugar en cuanto a robo de combustible de los ductos de la empresa paraestatal, o como se le denomine ahora, Petróleos Mexicanos. En esta ocasión no somos referente, ni estamos tan mal, como para ser el primero o segundo lugar, pero tampoco somos de los que no se roba nadie aquí nada, estamos en una cierta cómoda mediocridad, que nos viene muy bien, sobre todo cuando no tenemos ganas de hacer nada al respecto.

Coahuila siempre ha sido un estado ordeñador, y lo decimos así, porque lo de huachicoleo es un término relativamente reciente, se aplicaba más bien como sustantivo, huachicol era el combustible que se vendía en las carreteras sobre todo a camiones de carga, pero a todo el que se acercara a comprar barata gasolina o diésel, seguramente como aquello les funcionó perfecto, al rato vino la Real Academia de la Lengua, y lo aceptó como verbo, huachicolear, acción y efecto de robarse el combustible de los ductos, aunque se aplica por igual a toda actividad, transporte, venta, compra de autoridades, policías, soldados, etc.

Recordamos hace como treinta años, hubo una tremenda explosión en una zona deshabitada del municipio de General Cepeda. Seguramente eran inexpertos, y en ese instante mismo dejaron de tener oportunidad de aprender, pues volaron por los aires. De hecho no quedó nada de ellos, salvo una camioneta allá abandonada, totalmente carbonizada, ni siquiera se pudo averiguar cuántos eran, ya no digamos quienes. Bueno, pues de aquellas trágicas experiencias, a la fecha, el asunto del huachicol ha evolucionado mucho, ya son poquísimos los accidentes que llegan a ocurrir, y es que la gente se ha vuelto experta en eso…

¿Se puede uno volver experto en algo ilegal?, por supuesto que sí, y más si se cuenta con el apoyo, la capacitación, o directamente la mano de obra de gente que le sabe al asunto. De un tiempo para acá se menciona que “es gente de adentro”, exempleados o empleados que de esa manera completan el chivo.

Y sí, dirán que qué feo, que la gente que trabaja para una empresa, en este caso Petróleos Mexicanos, sea la que la sangra, poniéndose a disposición de quienes quieran saquearla, a ellos les toca una buena feria por practicar los cortes a los tubos, instalar las válvulas con completa seguridad, ¿Quién quiere accidentes?, gente que muerde la mano que le da de comer, no es tan escasa como quisiéramos creer.

Pero la pregunta que surge con esto de la lista donde Coahuila ocupa un mediocre doceavo sitio, es, ¿y cómo es entonces que Parras de la Fuente se ubicó como el primer municipio huachicolero del país, en una nota de prensa aparecida hace cuando mucho dos meses?, algo debe estar pasando, algo malo, como para que en un municipio equis de un estado ye, ocurra tal disparidad.

De hecho se nos hace complejo el análisis. Allá en los estados del centro del país, con una densidad poblacional tan elevada, es donde se concentra el robo de combustible. También es cierto que hay mucha mayor concentración de ductos que la que puede haber acá, pero lo que los favorece en sitios como Coahuila y sus municipios, es la soledad de muchísimos parajes, en los que no se ve una persona en kilómetros a la redonda, es natural que metiéndose en un rancho de gran extensión, o directamente en el desierto, puedan operar con total tranquilidad, mientras que en Hidalgo, Puebla, o Guanajuato, se tenga que “convencer” a la población, de colaborar, por las buenas o por las malas a una actividad que todos saben que es ilegal, pero se ha convertido en la forma de vida de buena parte de la gente, que pasan a ser cómplices.

Parras con sus 177 tomas clandestinas, tiene un récord difícil de borrar, los huachicoleros se sienten a sus anchas allí, les importan poco las pérdidas, prueba de ello es un tráiler de doble remolque encontrado a la vera del camino, a sabiendas que allí donde encontraron esa gasolina, seguramente  encontrarán mucha más.

Ultimadamente, si las autoridades federales se pusieran a tono con eso de Parras, no les costaría demasiado volver a hacer de General Cepeda, o de Viesca o de Francisco I. Madero, un nuevo emporio de lo ilegal.

Lo malo es aparecer hasta arriba en la lista, eso habla mal de nosotros, y mientras que hay a quienes no les interesa, a muchos otros, esto sí que nos duele.

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