Arreglar Colosio

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Las lluvias y el caos total en el Colosio. Foto de El Diario de Coahuila.

La pregunta es muy sencilla ¿se puede arreglar el bulevar Luis Donaldo Colosio Murrieta?, la avenida que conecta bulevar Venustiano Carranza al poniente con la carretera 57?, y la respuesta seguramente será: todo depende que es lo que quieras entender por arreglar.

Desde el día 17 de septiembre comenzaron las cuadrillas de empleados del municipio de Saltillo a reparar los desperfectos que ocurrieron en los días anteriores, en los que se registraron importantes precipitaciones pluviales, que pareciera que hecho con toda intención, pusieron en evidencia no la mala, la pésima realización de una obra que en su momento se pensó que detonaría el crecimiento de la zona norte de la capital de Coahuila, objetivo que ha cumplido a medias, porque en honor a la verdad, se trató de una obra de infraestructura diseñada a conveniencia y realizada con un grado de mediocridad que ha minado su potencial para convertirse en eje del desarrollo de esta parte de Saltillo.

Todavía recordamos las discusiones en torno al trazo de bulevar Colosio. Para comenzar el nombrecito, la bautizaron así en honor a Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato que era a la presidencia de la república por el Partido Revolucionario Institucional, que fuera asesinado durante su campaña en la ciudad de Tijuana, respondiendo a un móvil que a estas alturas todavía no se ha logrado dilucidar adecuadamente. Honrar a un político que el sistema decidió liquidar antes que pudiera demostrarse si era bueno o malo como gobernante… no es suficiente razón para plantarle su nombre a calles, escuelas, plazas y demás. Pero eran otros tiempos, el sistema lo postuló, lo mató y lo homenajeó… y eso hace con sus mejores hombres, ¿qué hará con el resto de la gente?

El agua de las lluvias tomó su cauce. Foto de Vanguardia.

Las discusiones fueron enconadas ¿para qué ponerle tantas curvas, si el terreno era excepcionalmente plano?, ah pues porque el problema no era la orografía, sino la conveniencia de los propietarios de los predios por los que atravesaría la avenida. Lo ideal para Saltillo hubiera sido una vía rápida, recta, entre las dos carreteras, la que va a Monterrey y la que va a México, pero eso no ofrecía suficientes ganancias a los terratenientes, quienes todavía a estas alturas, rentan, que no venden, sus predios a quien se interese, a precios tan escandalosamente elevados, que allí siguen, en breña, esperando a que algún incauto acepte pagarles lo que piden, todo para que se desencanten al poco tiempo de que aquí ni en los fraccionamientos más caros, los negocios dan para pagar los exorbitantes alquileres y sacar una ganancia decorosa.

Total se acabó haciendo como los ricos quisieron, con más curvas que la carretera de Mil Cumbres, característica que le ha restado eficiencia como vía de comunicación, y también como polo de desarrollo, ¿pero cuándo los terratenientes se han interesado en el desarrollo de Saltillo?, lo suyo es que sigan siendo sus chicharrones los que truenen y poco más.

Bueno, pero ya que iban a hacer bulevar Colosio lleno de curvas, lo mínimo que se podía esperar es que las construyeran con el mayor cuidado, habida cuenta que por esa vialidad habrían de circular, además de la pelusa, lo más granado de las mejores familias… pues se equivoca, la hicieron estándar burócrata, con las curvas planas, sin el peralte adecuado para soportar una circulación a velocidad más o menos alta.

No, Colosio se ha convertido en una de las vialidades más peligrosas de todo Saltillo, sobre todo para conductores que no conocen sus mañas, jóvenes alocados o gente de fuera, que espera que las curvas estén canteadas de tal manera que el vehículo se agarre al pavimento, y pues no… allá usted si se anima a correr en ella. Ha habido gran cantidad de accidentes, muchos de ellos mortales, o con heridos graves, y las cosas no tienen para cuándo ni cómo mejorar.

Y está el otro factor, que no deja de ser una belleza… de irresponsabilidad de los planeadores urbanos del municipio de Saltillo. Aparte del trazo, lo más recto posible, lo más plano posible ¿Qué le pide uno a una calle?, ah, pues que desagüe bien, esto es, que cuando llueve fuerte o más o menos, siga manteniendo su capacidad para que los vehículos circulen… pues sí, pero pues no, según dice el meme tan repetido de Chespirito.

Yo de plano no se de dónde sacan esos ingenieros que construyen las calles de Saltillo, dónde los que supervisan las obras y las autorizan, porque se ve que a su paso por las escuelas de ingeniería, que las hay, no aprendieron lo mínimo de la materia. Hablamos de ingenieros civiles, que okey, no son ingenieros físicos, pero que deben conocer lo básico respecto al comportamiento del agua, uno de los cuatro elementos de la naturaleza según algunas filosofías antiguas, y que sigue siendo un dolor de cabeza para todo constructor.

El problema del agua es que tiende a buscar su nivel… y su nivel tiene que ver con las pendientes que haya por el sitio donde está cayendo, si hay pendientes corre, y si son adecuadas, se dirigirá hacia donde uno desea conducirla, por lo general algún arroyo o cauce natural, para que se incorpore al curso, más deseable en estos tiempos de sequía, a algún reservorio donde se pueda almacenar para su utilización posterior, o en ausencia de estos dos, nomás que siga corriendo, que no se acumule, porque esa es otra característica del agua… si no corre, se estanca.

Y en Colosio el agua se estanca, aquí, allá, más allá, son varios los tramos en los que los geniales ingenieros del municipio “olvidaron” darle a la obra la pendiente que debería tener para que el agua desaguara, y lo hiciera rápido, tan pronto cayera, ya se estuviera moviendo para no convertirse en charco en la elegante vialidad. Hay puntos en Colosio donde la acumulación de agua cubre todos los carriles, en ambos sentidos, lo que nos da una idea de lo bajo que está, en comparación con las partes altas del pequeño valle, o lago, que forman. ¿de veras no saben para qué es un teodolito, un nivel?, ¿y ya no digamos alcantarillas, bocas de agua, líneas de drenaje pluvial, desagües?

La pregunta de inicio sobre ¿se puede arreglar Colosio?, la respuesta técnica es que sí. Si quisieran se podría enderezar, y lo que nos importa aquí ahorita, poner a nivel, pero tanto una como la otra cuestan dinero, muchísimo dinero en lo que corresponde a rectificar el trazo, pues habría que expropiar o comprarle sus terrenos a los terratenientes, que solo soltarían mediante muchos billetes. La otra es menos cara, pero no barata, ¿cuánto material se necesita para subir el nivel allí donde se encharca?, difícil de precisar aquí, ahorita, pero bastante.

Ni que decir que las reparaciones que está llevando a cabo el ayuntamiento de Chema Fraustro son solo estéticas, volver a pavimentar allí, donde el agua se llevó la carpeta, pero lo de corregir el nivel, de eso nada. Le apuestan a que la siguiente lluvia le toque al siguiente alcalde, o al que le siga, y así, para nunca tener que corregir los errores que les heredaron los pésimos constructores y sus propios pésimos supervisores.

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