Manolo: seguridad amenazada

Espejo Cóncavo

Por Roberto Adrián Morales.-

La inseguridad que viven los estados vecinos de Coahuila: Nuevo León, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí, obligan a mantener vigilancia extrema en las fronteras.

Esto, sin duda, es una de las principales preocupaciones del gobernador Manolo Jiménez Salinas quien no se ha cruzado de brazos para esperar a que los delincuentes organizados se apoderen del territorio estatal y de las calles de las principales ciudades, tal y como ocurrió en recientes épocas trágicas donde las balas y la sangre corría a raudales por municipios como Torreón, Saltillo, Monclova, Allende y Piedras.

Hasta ahora ha funcionado la estrategia del gobierno para brindar seguridad a los ciudadanos, misma en la que participan los 3 órdenes de gobierno. A policías municipales y estatales se han unido las fuerzas del Ejército Mexicano, la Armada de México y la Guardia Nacional y juntos mantienen la paz que vivimos, hasta ahora.

Entre todos ellos se han implementado operativos en entradas a Coahuila para tratar de evitar que grupos delincuenciales rompan la tranquilidad que existe en la actualidad y que, para desgracia, está amenazada día con día.

A Manolo Jiménez, hay que decirlo con todas sus letras, le dejaron de herencia un estado quebrado. Igual ocurrió con su antecesor Miguel Ángel Riquelme, quien se sacó la rifa del tigre, con el boleto que le entregó en la mano Rubén Moreira Valdés, uno de los peores mandatarios que ha tenido la entidad en su historia.

Pero bueno, no se trata de hablar del pasado y de echarle la culpa a quienes antecedieron a Manolo Jiménez en el gobierno de Coahuila pues no cabe a estas alturas tratar de hacerle al “Peje” Andrés Manuel López Obrador, que culpó de todo a su acérrimo enemigo Felipe Calderón Hinojosa. No, no es el caso.

Aquí, olvidándose del pasado, Jiménez Salinas mantiene su empeño en defender las fronteras del estado de quienes ven los caminos y carreteras que llevan a los Estados Unidos como un manjar suculento, una joya de la corona, que implica toneladas de dinero que se pueden ganar con la transportación de drogas, aunque eso provoque pleitos de grupos delincuenciales que llevan a la tragedia y a la muerte.

Esperemos que Claudia Sheinbaum instruya a sus esbirros, diputados y senadores, para que los recursos que se otorgaban a las policías municipales y estatales vuelvan a reactivarse porque la seguridad cuesta y cuesta mucho. Esa debería ser una de las medidas apremiantes de la Señora Presidenta si en verdad se quiere detener la creciente amenaza de los cárteles que viven y moran en al menos una decena de estados.

Con buenos deseos no se garantiza la seguridad de los coahuilenses. Ante las amenazas constantes de los delincuentes, se hace necesario buscar más recursos, pero contrario a ello, son cada vez más los recortes que se le hacen al presupuesto como consecuencia de ser el último bastión del PRI en el país.

Mientras tanto, son de reconocer los esfuerzos del gobernador. La seguridad de todos los coahuilenses es lo primero y en ello está empeñado.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑

Descubre más desde El Demócrata

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo