
EE. UU., 05 de noviembre 2024.- Este martes 5 de noviembre, Estados Unidos vive una de las elecciones presidenciales más reñidas y complejas de los últimos tiempos, en la que Kamala Harris y Donald Trump compiten por obtener la mayoría en el Colegio Electoral. En juego están 538 delegados, y quien logre al menos 270 votos asegurará la presidencia para el próximo cuatrienio. Sin embargo, existe la posibilidad de un empate de 269 votos para cada candidato, lo cual abriría un proceso inusual para decidir al próximo mandatario.
En el sistema de votación indirecta de Estados Unidos, los ciudadanos no eligen directamente a su presidente. En su lugar, votan por los grandes electores del Colegio Electoral, quienes se reunirán en sus respectivos estados el 17 de diciembre para emitir su voto final. Si un candidato no alcanza la mayoría de 270 votos, el Congreso intervendría, tal como establece la Constitución.
En caso de empate, el Congreso tendría la responsabilidad de elegir al presidente. La Cámara de Representantes seleccionaría al presidente, y el Senado al vicepresidente, en una votación que se realizaría el 6 de enero de 2025. Cada estado, independientemente de su tamaño, tendría un voto en la Cámara, lo que favorece a los republicanos, quienes actualmente dominan la Cámara de Representantes.
Un empate en el Colegio Electoral es un hecho poco común. La última vez que ocurrió fue en 1800, cuando Thomas Jefferson y John Adams terminaron con el mismo número de electores. Este antecedente llevó a la adopción de la 12ª enmienda constitucional, que detalló los procedimientos en caso de empate, otorgando al Congreso la capacidad de decidir en última instancia.
A medida que se acercan los resultados de una elección que podría derivar en un histórico desempate, la atención de los estadounidenses y el mundo está puesta en el desarrollo de esta jornada y sus posibles repercusiones.
Con información de La Rancherita del Aire.

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