TELEGRAMA
Por Héctor Barragán.-

Recurrir a las autoridades, a manifestaciones públicas y la publicidad para resolver delitos o daños falsos, debe ser motivo de sanciones de la autoridad por los gastos y pérdidas de tiempo, seguramente sin bases legales de momento, pero necesariamente.
Porque las pérdidas son reales y habitantes de la capacidad oficial para atender sus asuntos, a cambio de algún beneficio para los instigadores, como en el caso supuesto de agresiones a algún político, que convierten en víctima y así ganan una simpatía y fama inmerecida, con lo que se viola la equidad que debe existir en el terreno de la sagrada política.
Tales las amenazas ficticias, hostilización y calumnias por medios electrónicos o ataques armados francamente ridículos, con los que logran aumentar una popularidad falsa Sin desconocer la realidad de un estado de inestabilidad y agresividad lamentable, sino todo lo contrario, pero urge depurar los medios de reconocer los peligros reales, para atenderlos debidamente, en tiempo y a fondo, para recuperar una situación de estabilidad, de seguridad que se considera grave y de enormes repercusiones sociales y económicas.

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