La destrucción de AHMSA y la esperanza Monclovense

BAILE Y COCHINO…

Por Horacio Cárdenas Zardoni.-

Estas son las condiciones en las que se encuentran las instalaciones de AHMSA. (Foto de La Rancherita del Aire)

Todos los días se reciben noticias de lo que ocurre en la ciudad de Monclova, y al menos lo que se percibe en la lectura de las mismas, es un cierto clima de optimismo, ya que no de entusiasmo, por lo que el futuro cercano le trae tanto a Monclova como a los otros municipios de la región centro del estado de Coahuila.

Es hasta entendible lo que está ocurriendo. Mal que bien comienza un nuevo año, lo que ya de por sí nos significa como humanos la renovación de las esperanzas, el borrón y cuenta nueva, la formulación de propósitos y cuanta cosa que puede comprobarse nomás mirando alrededor nuestro, las caras y el sentimiento que irradian las personas.

Pero no solo eso, también el inicio de año trajo un cambio en la administración municipal, en Monclova y en el resto de los municipios de Coahuila, en estricto cumplimiento con el calendario cívico político estatal. Hasta eso la transición entre las autoridades entrantes y las salientes fue bastante más tranquila de lo que se había registrado en ocasiones anteriores, lo cual por sí mismo ya es motivo para no estar preocupados por ese solo detalle. Lo que cabe esperar en lo político es que las cosas avancen firmes sobre lo que se ha fincado en la transición del poder público, y ahora sí, a enfrentar lo que venga.

Aquí es donde las cosas pueden comenzar a ponerse complicadas, todavía más complicadas de lo que estaban. Porque a partir de lo que se lee en la prensa de la región, el sentir de la población es de que ‘vienen cosas buenas para Monclova’, frase que hay que traducir como que la gente está esperando que se reactive la empresa Altos Hornos de México.

López Obrador. Su ambición lo llevó a destruir AHMSA y causar graves daños a la economía de los monclovenses. (Foto de The New York Times)

Las últimas semanas del año pasado trajeron finalmente la decisión judicial de dar para adelante al concurso mercantil, manera elegante de referirse a la declaración de quiebra y lo procedente, la designación de un comisario para hacerse cargo del proceso. Y es aquí donde surge la pregunta ¿el proceso de qué?

Tradicionalmente lo que se entiende por esto es proceder al aseguramiento de los bienes, que ya se tenía más o menos, ordenar la valuación de los mismos, y entonces sí, ver quien se interesa por comprarlos, y con el producto de lo vendido, ir liquidando los adeudos que se tengan con los acreedores, que en este caso incluye a trabajadores, proveedores, diversas instancias gubernamentales por distintos conceptos, y lo que vaya saliendo.

En una de las negociaciones anteriores se habló de la propuesta de los liquidadores que se habían contratado y luego se desaparecieron, que había una oferta de pagar 5 al 100, por cada cien pesos de deuda pagar cinco, y agárrenlo porque mañana puede ser menos o nada. Por demás está decir que los acreedores no aceptaron esas condiciones que no los salvaban a ellos de la quiebra, y los negociantes se llevaban la parte del león, que es precisamente a lo que se dedican como un negocio bastante productivo.

A lo mejor es que estábamos distraídos, o que no entendimos en qué momento se comenzó a manejar que la declaración de huelga de AHMSA era el paso previo a la reactivación de la producción, ahora con otra administración, es un capítulo que si existió, se nos escapó, y si no existió, nos preocupa que se estén fincando esperanzas en algo que no forma parte del esquema planteado para la acerera, a la que no le vemos otra salida que la liquidación de todos sus activos, con los que a lo mejor alcanza a cubrir una parte sustancial de lo que se debe, y si no, los afectados tendrán que asumirlo como pérdida.

Que sí, existe la posibilidad de que algún inversionista, los que se han mencionado nacionales, extranjeros o hasta chinos, y los ponemos así por aparte por la situación particular en que el gobierno ha puesto a los capitalistas de este país, para no incomodar más todavía a los Estados Unidos y su presidente en ciernes, Donald Trump, presente una propuesta al juzgado, la comisaría, sindicatura, o como se maneje esta clase de cuestiones, y quiera comprar todo, así como está, a precio de ganga, que es a lo que aspira todo comprador de empresas quebradas, y no se le olvide a nadie que eso es AHMSA, una empresa saqueada en lo financiero, igualmente saqueada en sus equipos, los que no se pudieron llevar y dejaron a que se estropearan a la hora que apagaron los hornos, una empresa que estaba lejos de operar competitivamente, lo que la llevó al estado de pérdidas económicas que registró, eso antes de caerle mal a López Obrador, quien para pronto encontró la hebra para deshilacharla, y llevarse de encuentro a la economía de la región centro de Coahuila.

Nuestra pregunta es entonces, ¿hay razones para justificar el optimismo que se respira en Monclova de un futuro ligado a AHMSA y la siderurgia, aun asumiendo como pérdidas los miles de millones que les quedó a deber a los trabajadores y proveedores?, si la respuesta es afirmativa nos parece encomiable el espíritu con el que enfrentan los problemas, pero si es negativa, necesitaríamos una explicación poco menos que siquiátrica de lo que está ocurriendo en la mente de los monclovenses, quienes solamente esperarían que les ocurre un milagro que los salve.

Efectivamente a veces hay que tocar fondo para de allí agarrar impulso, confiemos en que ese optimismo esté sustentado en esa consciencia de que más bajo no se puede caer, que si no, ya habrá que se las ingenie para comenzar a hundirse.

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